Trump, en estrictos paños menores, por Ezequiel Querales V.
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Que más tendremos que saber y hacer los venezolanos en torno a Donald Trump, y su séquito, para que permitan la tan deseada democratización firme y ordenada de Venezuela.
Por vía de una hacendosa descendiente de los Cuibas y Jirajaras, del tronco del Cacique Yaracuy, cercana a Sorte, nos enteramos, que definitivamente, María Corina Machado, no pasará, porque no encaja con el desbordante egocentrismo del mandatario neoyorkino.
Nos dijo, en voz baja, que es tan fuerte el influjo y la honestidad de la Dama de Hierro venezolana, que se enredan con los pasos, que ambos dan, cuando se juntan en las áreas de la Casa Blanca. Agregó, que el golpe del premio Nobel de la Paz, «es como una espinita, que lleva clavada en el corazón, que mata su ego lentamente, sin razón».
Pero afortunadamente, la expresiva y menuda mujer yaracuyana, poseedora de intensos ojos negros y reluciente pelo azabache, es conocedora, de los ancestros, cultos y tradiciones milenarias de la princesa Yara, y demás descendencias que han pasado de generación en generación, y actualmente, siguen el culto de María Lionza, y tantos otros sabios.
Y aunque parezca extraño, dijo que están al tanto de los influjos que acechan al poderoso mandatario. Que incluso, pueden ver, sus debilidades y sus diabólicas pretensiones. Acerca de lo que avizoran del mundo, rebeló que el éxito y gran debilidad de Trump, es su desbordante ego, «que le revienta la piel, al igual, que las venenosas influencias que le rodean».
– En su entorno, y pasado cercano, está su grandeza y su caída. No hay que ir muy lejos para saberlo, contra atacarlo y derrotarlo – soltó la reservada y cautelosa mujer que se identificó con el apodo de «Osiris, a secas».
Tras entrar en trance con lo que llamó, «cortes espirituales»: Corte India, Corte Negra, Corte Médica, Corte Calé, aseguró que con Trump y su séquito, no hay que tener contemplación alguna.
«Debemos sacarle los trapitos al sol, ponerlo en calzoncillos, como lo hace la prensa y televisión gringa, porque es la única forma de darle un parao y vencerlo. Y luego, sentarlo a negociar. Es el lenguaje que entiende – expresó.
– En todo caso, y para ser decente, colocarlo: «En estrictos paños menores» – agregó con picardía.
Sobre las revelaciones ancestrales de las etnias en torno al porvenir de Trump, sorprendió, diciendo que la peor derrota para él, «sería ver a su hijo menor Barron Trump, casado con una mujer afrodescendiente, como han sugerido algunos influencers. Dicen que su dimensionada egolatría y desenfrenado racismo, lo mataría en el acto.
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Espectacular, la abundante información sobre el mundo, Donald Trump, María Corina Machado, EEUU, la política, la medicina ancestral, de que están empapadas las etnias venezolanas, que se nos confió en parte, el Día de Estados Unidos.
Osiris estuvo de acuerdo con el reto cívico, que auspicia el sociólogo e historiador Tulio Hernández, de que es inaplazable, volver a encerrar en sus fosas, «a los demonios del militarismo, liberados el 4 de febrero de 1992, que convirtieron al Estado venezolano en escudo de mafias, lo que ha ocasionado tanto daño, a toda la República Civil».
Ezequiel Querales V. es periodista y analista político
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