«Decidir no es delito»: buzón de TalCual recoge exigencias por el aborto legal y seguro
En el marco del Día de Acción Global por un Aborto Legal y Seguro, activistas protestaron en Caracas contra la criminalización de la interrupción del embarazo. A través del buzón de quejas de TalCual, exigieron la legalización del aborto, acceso a educación sexual, fin a la maternidad infantil y adolescente e inclusión equitativa de las mujeres en el diálogo político nacional
Cada 28 de septiembre se conmemora el Día de Acción Global por un Aborto Legal y Seguro, una reivindicación de larga data en Venezuela que aún enfrenta un complejo panorama, dado que la interrupción voluntaria del embarazo continúa penalizada por un marco legal sumamente restrictivo
El Código Penal vigente castiga a los que practican el aborto con penas entre 6 meses y 2 años de prisión. Actualmente, solo se puede interrumpir el embarazo cuando la vida de la madre está en riesgo. Sin embargo, la penalización deriva en prácticas clandestinas e insalubres que aumentan la morbimortalidad materna
Ante esta realidad, movimientos feministas se manifestaron en el bulevar de Sabana Grande bajo la consigna «educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir» para exigir el respeto a los derechos sexuales y reproductivos, una jornada en la que el buzón de quejas de TalCual reunió 15 exigencias.
«Aún me duele la primera niña que conocí maternando a un bebé de 2 meses. Ella tenía 12 años. Le pedí sus datos y no sabía escribir. Sin casa, con un bebé y sin poder decidir. No más», escribió Génesis Pereira.
La educadora además denunció la falta de educación sexual en las aulas y advirtió con indignación cómo esto provoca que muchas estudiantes sientan vergüenza tras sufrir abusos, en un entorno donde la violencia está normalizada.
En esta misma línea, otra manifestante, que optó por el anonimato, señaló que «obligar a una niña que fue abusada a gestar y parir es tortura. No más niñas siendo madres. Sí más niñas siendo niñas». La Asociación Civil Niña Madre alertó en 2025 que Venezuela registra una de las tasas más altas de embarazo adolescente, con 101 casos por cada 1.000 jóvenes.
«Me molesta que un país en donde la educación sexual no está garantizada en los colegios ni universidades, donde no se garantiza el acceso a la salud y donde se sufre de violencia obstétrica en los hospitales, el aborto no esté legalizado», fue el reclamo de Luzmary Cancino, estudiante universitaria.
Su protesta apunta a una falla estructural (de tantas): aunque la violencia obstétrica está tipificada en el país desde 2007, la falta de mecanismos para sancionarla y la impunidad dejan a las víctimas sin garantías reales dentro del sistema de salud.
«Por una vida libre de violencias sexuales, físicas y psicológicas, porque mi cuerpo es mío. No de militares, no de mi abuelo y no del hombre. Tengo nombre, criterio y derechos. No al juicio. Sí por la libertad y seguridad al abortar», expresó Abril, militante del colectivo feminista Tinta Violeta.
A las exigencias se sumó un grupo de estudiantes que, en resguardo de su identidad, demandaron al Estado la exoneración del IVA para los productos de higiene menstrual, la garantía en el acceso a métodos anticonceptivos y la liberación inmediata de las mujeres encarceladas por abortar.
En sintonía con las demandas de la jornada, la manifestante Jessica Angulo instó a transformar el modelo actual: «Apostemos por un sistema que permita que una mujer decida sobre su cuerpo para tener una vida más justa y equilibrada».
Inclusión del debate sobre el aborto en el diálogo
El buzón de quejas también recogió demandas en el ámbito político, entre las que destaca la exigencia de una participación femenina paritaria en el proceso de diálogo entre el gobierno de Delcy Rodríguez y la Asamblea Nacional electa en 2015.
Quienes participaron en la consulta coincidieron en que la agenda política del país debe dar mayor prioridad a los asuntos de la mujer y garantizar su presencia en las mesas de negociación para debatir los derechos sexuales y reproductivos.
A este reclamo se sumó la voz de Lety Tovar, activista por los derechos de las mujeres e internacionalista, quien afirmó que «las mujeres están cansadas de la obediencia a sus partidos políticos» y exigió que sus derechos se posicionen por encima de las dinámicas patriarcales.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





