Cardenal Baltazar Porras denuncia que le amenazaron y retuvieron pasaporte en Maiquetía
Las autoridades ya habían vetado un anterior viaje del cardenal Baltazar Porras a la localidad de Isnotú (estado Trujillo) a finales de octubre, en medio de la celebración por la canonización del médico José Gregorio Hernández y la religiosa Carmen Rendiles
La organización Provea denunció la mañana de este miércoles 10 que al cardenal Baltazar Porras le fue retenido su pasaporte al intentar viajar a Colombia desde el aeropuerto internacional de Maiquetía, que sirve a Caracas.
«El Cardenal Baltazar Porras ha sido víctima de la retención de pasaporte en el aeropuerto de Maiquetía y, por lo tanto, no pudo viajar a su destino. Iba a Colombia para tomar un vuelo hacia España. Está de regreso a su residencia en Caracas», escribió el coordinador general de Provea, Óscar Murillo, en redes sociales.
En una publicación posterior y dirigida a «mis hermanos obispos», Porras explicó que tenía previsto varios compromisos eclesiales en Madrid (España) hasta el 21 de diciembre. Al llegar a migración, un oficial se llevó su pasaporte y tras consultas le dijo que el documento «presentaba problemas y que ellos no podían hacer nada. Que subiera a Caracas a la oficina central del Saime para averiguar». Nunca se lo devolvieron.
Posteriormente, un oficial lo llevó a otro piso «donde llegan los pasajeros me hicieron firmar unos papeles en los que dicen que por “incumplimiento de las normas para viajar” no podía hacerlo. Quise hacer una foto de dicho papel, pero no me lo permitieron y no de muy buenas maneras. Si yo insistía en la foto, me amenazaron de quedar detenido».
«Les cuento esto para evitar tergiversaciones. Pero es algo que duele porque atenta contra los derechos que tenemos como ciudadanos, de lo que no se da respuesta alguna. Hoy, coincidencialmente es el “día mundial de los derechos humanos” con la campaña “sin información no hay derechos”. Sin igualdad de derechos, sin posibilidad de ser informado, difícilmente puede haber justicia y equidad», destacó.
Las autoridades ya habían vetado un anterior viaje del cardenal Porras a la localidad de Isnotú (estado Trujillo) a finales de octubre, en medio de la celebración por la canonización del médico José Gregorio Hernández y la religiosa Carmen Rendiles.
El prelado indicó entonces que el viceministro de Instituciones Religiosas y Culto, Edgar Arteaga, se comunicó con la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) para informar que había «inconvenientes» con su presencia en Isnotú, «porque había noticias de disturbios o cosas que se iban a realizar ahí», pese a que —según explicó— se le aclaró que el evento consistía únicamente en una eucaristía. También se les dijo que su presencia era «un peligro».
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Óscar Murillo recordó que la retención o la invalidación de pasaportes y otros documentos de identidad «se sumó a otras violaciones de derechos fundamentales en medio del esquema represivo que se consolidó tras el 28J». Organizaciones como Amnistía Internacional registraron que al menos 40 personas, entre ellas líderes políticos, periodistas o integrantes de ONG se les anuló su pasaporte tras las elecciones presidenciales.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





