• Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro
  • Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro

Por una política ética: la poli-ética, por Enrique Ramón Díaz



0
Comparte
  • Compartir en Facebook
  • Tuitealo

Por una política ética: la poli-ética
FacebookTwitterWhatsAppTelegramEmail
Opinión TalCual | marzo 1, 2026

Correo: [email protected]


Dado que la política partidista se ha deteriorado tanto a tal punto de ser considerada incluso como lo peor, y de la cual reniegan muchos en la sociedad, entonces, lo más lógico sería pensar en otra concepción que la complemente; y, con ello, otro comportamiento a través del nuevo concepto.

Dicho rechazo no es de ahora como lo evidencia, por ejemplo, Shakespeare (s. XVII) en su obra Hamlet quien le atribuye mollera y no cerebro a los políticos, los relaciona con Caín —el que cometió el primer crimen— y con la capacidad de enredar al mismo Dios.

Vista así la cosa, hago la salvedad de que los partidos políticos; aún bajo cuestionamiento, siguen siendo un fundamento primario de la democracia. Pues, sin ellos, como diría Betancourt, el pueblo sería una simple entelequia (una masa amorfa sin dirección estratégica).

Ahora bien, entre las cosas que han alimentado esta mala apreciación se incluye la responsabilidad de una sociedad —inculta políticamente— que repite o defiende algo sin reflexionar; pero, sería distinto con aquella pregunta juiciosa que indaga en la palabra la realidad que enuncia; lo cual es propiamente ético, sí, cerciorarse de aquello que se cree válido.

O sea, se trata de no convencerse de que algo es blanco sin pedir que se le muestre lo blanco. Y he aquí lo extraordinario: obligar al político a que hable menos, y a que escuche y piense y sea honesto al hablar.

De ahí que, la ética puede producir efectos políticos muy grandes; y juntos, entrelazados en una poli-ética, construirían una elevada consciencia social.

Dicho neologismo, ampliamente visualizado en el libro Bio-eco-docencia, de mi autoría, reconoce que la «buena política» es indesligable de la civilización, de la convivencia humana y, asimismo, de aquel desarrollo social en el que cualquiera no ha de ser representante político, gremial, vecinal, etc.; vigilando de esta manera aquel oportunismo que tanto daño causa.

En correspondencia ¿no debería el Estado abordar este tipo de propósito?; promoviendo por ejemplo la entereza moral y la honestidad como forma de vida.

Y, fundamentalmente, aquella meritocracia que implica «la debida recompensa» a quien con esfuerzo y constancia bien se lo merece frente aquel pensamiento mediocre —y de ahí la mediocracia: poder de la mediocridad— que caracteriza a las tiranías.

Por cierto, que, bajo ese precepto es que se limita el nivel de conocimiento para ocupar cargos públicos; y por ende no solo se priva, sino que, se persigue e incluso encarcela toda sabiduría superior o alta moral educativa.

Así, en la revolución chavo-madurista, fueron eliminados los concursos de oposición y méritos para ingresar y ascender en el campo docente, judicial, etc. y ya no fue necesario el perfil ciudadano para integrar otros puestos de mayor relevancia (ministros, legisladores…), sino la obediencia ciega a su trágica revolución.

Ahora bien, una sociedad educada poliéticamente, desde la escuela, sería más consciente de los valores democráticos y de las garantías de un país económicamente próspero, con justicia, libertades públicas, meritocracia, pluralidad, alternancia en el poder y el respeto al que piensa diferente.

*Lea también: Contenidos para el acuerdo de gobernabilidad, por Marino J. González R.

Al final, se trata de escolarizar la ética en aquello que comprende la funcionalidad eficaz del Estado. Y ello pasa por el tratamiento pedagógico de la «incultura política» —ya planteado por el maestro Simón Rodríguez—; dado que, un país postrado en esa condición si alcanza cierto progreso social, pronto volvería a perderlo.

Enrique R. Díaz es doctor en Educación y autor del libro, “Bio-Eco-docencia: Dialógica, Pedagogía y Política”.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas por el autor de este artículo

Post Views: 752
FacebookTwitterWhatsAppTelegramEmail
0
Comparte
  • Compartir en Facebook
  • Tuitealo

Enrique Ramón DíazOpiniónpoli-éticaPolítica


  • Noticias relacionadas

    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
      septiembre 29, 2026
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar Ávila
      septiembre 29, 2026
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
      septiembre 29, 2026
    • El error fatal de Trump en la ONU, por Jipson Briceño Domínguez
      septiembre 29, 2026
    • Existir y política, por Gisela Ortega
      septiembre 28, 2026

  • Noticias recientes

    • El Niño obliga a Venezuela a coordinar una respuesta que vaya más allá de la emergencia
    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar Ávila
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
    • El error fatal de Trump en la ONU, por Jipson Briceño Domínguez

También te puede interesar

El mito democrático de la Cuarta Transformación, por Ernesto Hernández Norzagaray
septiembre 28, 2026
El desmantelamiento de la dictadura judicial (II), por Juan Miguel Matheus
septiembre 27, 2026
Delcy, la renacida, por Gregorio Salazar
septiembre 27, 2026
¿Bueno… y la justicia?, por Fernando Rodríguez
septiembre 27, 2026
  • Portal venezolano fundado por Teodoro Petkoff, comprometido con la verdad, ejerciendo la libertad de expresión. 26 años ofreciendo actualidad informativa, reportajes, investigaciones, análisis y opinión. Un producto de Editorial La Mosca Analfabeta.

  • Contacto: [email protected]

    Síguenos
  • Noticias

    • TalCualVerifica | La cifra de la matrícula escolar...
      septiembre 28, 2026
    • OFAC emite nuevas licencias que amplian operaciones...
      septiembre 28, 2026
    • Gremios y familiares de presos policios protestan este...
      septiembre 28, 2026

  • A Fondo

    • El Niño obliga a Venezuela a coordinar una respuesta...
      septiembre 29, 2026
    • «Decidir no es delito»: buzón de TalCual recoge...
      septiembre 28, 2026
    • Comida más cara, menos luz y trasnochados: la factura...
      septiembre 28, 2026

  • Opinión

    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
      septiembre 29, 2026
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar...
      septiembre 29, 2026
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
      septiembre 29, 2026


Diseñado y Desarrollado por Binaural
  • Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro
Presione enter para comenzar su búsqueda