Los límites ontológicos del chavismo, por Juan Manuel Trak
X: @juanchotrak | juanmanueltrak.substack.com
El chavismo afronta sus límites ontológicos, es decir, la capacidad de adaptarse sin perder la esencia de su propia forma de ser. Después de los primeros 100 días de la presidencia encargada de Delcy Rodríguez, los cambios que muestra están más relacionados con el reacomodo interno y la gestión de intereses competitivos que con una transformación de su lógica de poder.
La primera evidencia se observa en el proceso de nombramiento de la Fiscalía General de la República y la Defensoría del Pueblo. Fue un proceso opaco, sin metodología ni baremo conocido, sin audiencias públicas, y cuyo resultado ha sido ampliamente cuestionado por las organizaciones defensoras de derechos humanos del país.
La selección de Eglée González Lobato como titular de la Defensoría podría leerse como un gesto de apertura, pero en realidad parece una concesión periférica a un sector del no oficialismo que se muestra más preocupado por lo que hace el resto de la oposición que por denunciar los abusos del gobierno.
En el caso de la Fiscalía, el nombramiento de Larry Devoe, figura abiertamente vinculada al gobierno de Maduro, desmiente cualquier intento de reinstitucionalización por parte de la Asamblea Nacional chavista. Devoe fue representante de Venezuela ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y desde esos cargos negó sistemáticamente las violaciones cometidas por los organismos de seguridad del Estado.
Esa trayectoria le valió ser sancionado por el gobierno de Canadá por su respaldo a prácticas ya documentadas por la Oficina del Alto Comicionado de Derechos Humanos de la ONU.
La segunda evidencia es la respuesta del gobierno ante las marchas de estudiantes, trabajadores, pensionados y jubilados. A cada movilización convocada le sigue una contramarcha promovida por Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores y vicepresidente del PSUV.
Se mantienen así las viejas prácticas: ocupar los espacios donde la ciudadanía expresa su descontento, acusar toda protesta de formar parte de un plan desestabilizador, convocar a los colectivos para amedrentar y usar a las fuerzas de seguridad para reprimir, aunque en niveles menos brutales que durante el mandato de Maduro.
La permanencia misma del programa de Cabello, «Con el Mazo Dando», es muestra de que el gobierno de Rodríguez (cuyo discurso apela a la paz y a la reconciliación) no da pasos concretos en esa dirección. Desde ese espacio se deshumaniza a líderes opositores, se vilipendia a la sociedad civil y se amedrentar a la disidencia.
Si el cambio en los remanentes del posmadurismo fuera honesto, un programa como «Con el Mazo Dando» saldría de la programación del «Canal de Todos los Venezolanos».
Finalmente, los límites del chavismo se expresan también en la gestión pública. Más allá del discurso y los cambios estéticos, no hay, por ahora, evidencia de una intención genuina de transparencia.
Las instituciones que reciben fondos no rinden cuentas sobre el uso de la renta petrolera que llega al país, ni sobre cómo, más allá de los bonos y la propaganda, esos recursos se traducen en una mejora real de la calidad de vida de los venezolanos.
Así las cosas, los herederos del chavismo parecen haber llegado a los límites del cambio posible. La adaptación autocrática está hoy más vinculada a satisfacer las exigencias de Washington, y a asegurar el acceso a los dólares petroleros, que a una transformación real en la forma de hacer política.
De ello se desprende que la presión interna no ha bastado para modificar el ejercicio del poder. Y es ahí donde el problema deja de ser de voluntad política para transformarse en uno sobre la naturaleza del poder en el chavismo.
La cuestión no es si los herederos del chavismo quieren o son obligados a cambiar, sino de si tienen la posibilidad de cambiar lo que son.
Juan Manuel Trak es sociólogo (UCAB), doctor en Procesos Políticos Contemporáneos por la Universidad de Salamanca y profesor de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Consultor senior de riesgo político, fue coordinador de investigación en el Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Publica análisis sobre Venezuela y América Latina en juanmanueltrak.substack.com. X: @juanchotrak
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