• Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro
  • Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro

¡Los Come Nabos!, por Tulio Ramírez



0
Comparte
  • Compartir en Facebook
  • Tuitealo

PENSAMIENTO.
FacebookTwitterWhatsAppTelegramEmail
Tulio Ramírez | @tulioramirezc | febrero 17, 2020

@tulioramirezc


Cuando lo extraordinario se hacia cotidiano, entonces se estaba en revolución. Si mal no recuerdo, fue el Che Guevara el que acuñó esa frase que prendió como eslogan publicitario en todas las mentes calenturientas de los jóvenes revolucionarios latinoamericanos de los años sesenta y setenta. Esta aludía a las transformaciones radicales de los usos, las costumbres, la legalidad y todo lo que hasta antes de la revolución era considerado “normal” para los ciudadanos.

Era la época donde el movimiento hippie latinoamericano se empalmó con el ya triunfante castrismo y la mitología de “los cambios guiados por un inmenso sentimiento de amor”. Fue el momento en que esa juventud rebelde de latinoamérica que comenzó a combinar los pantalones acampanados tipo Beatles con franelas con la imagen del Che Guevara o Angela Davis. Por esos tiempos, convivían armoniosamente en las discotecas de Altamira con las reuniones en la casa del Partido o la música de los Rolling Stone con la lectura de las cinco tesis filosóficas de Mao Tse Tung.

No lo niego, fue la época dorada de la propaganda comunista. Los Festivales de la Juventud organizados en La Habana lograron congregar a lo más granado de lo que más tarde serían los intelectuales de esta parte del mundo. “El Faro que iluminaba la ruta a seguir” se convertía en referencia para todos los jóvenes contestarías.

Era tan efectiva y potente esa propaganda que evitaba ver la triste realidad cubana. Inclusive, los que fueron a Cuba y estuvieron tan cerca de la pobreza, la represión y el miedo solo veían lo que querían ver. A la pobreza la llamaban “condición de pueblo humilde, sencillo y revolucionario”; a la mendicidad la llamaban “pueblo que espera disciplinadamente su ración”, a la vigilancia y espionaje a vecinos lo llamaban “pueblo organizado que resiste”. Todos estos eufemismos no eran otra cosa que la negación de lo evidente. Todo estaba bien. Definitivamente, la realidad son percepciones.

Esas gríngolas que impiden dar acceso a la verdad, esquivándola o negándola, es característico de todos los fanatismos. El  fanático no entiende razones y rechaza todo lo que pone en peligro la estabilidad de sus recetas aprendidas.

Tiene mucho temor a quedar desnudo ante las evidencias. Evita por todos los medios que se destruya el endeble castillo de naipes donde están alojadas o, más bien, apertrechadas cómodamente sus ideas y fantasías. Pasó en Cuba y pasa en Venezuela. El discurso oficial construye una realidad solo para fanáticos. Eso ayuda a mantenerse en el poder.

Lee también: Alzheimer y revolución, por Tulio Ramírez

Chávez era un artista en esto de crear fantasías para ocultar la realidad. Era capaz de tirarse dos horas por cadena de radio y televisión para convencer a la gente que ser rico era malo. Lo absurdo era que hacia ese Aló Presidente desde la multimillonaria finca de su familia. Familia, por cierto, con un abolengo de pobreza de décadas convertida de la noche a la mañana en una monarquía recién vestida que se adueñó de media Barinas. Esto lo constataba todo el mundo, menos sus seguidores.

Hoy la tradición continúa. El discurso que de manera reiterada se vende a los venezolanos sobre la supuesta reanimación de la economía, ha sido comprado en su totalidad por los sectores más recalcitrantemente fanáticos de la tolda rojita. Esto nos recuerda a aquel personaje de la Radio Rochela llamado “El Come Nabos”. Este era un flaco, raquítico y desgarbado con cara de hambre que decía a sus amigos, con la mirada perdida, voz apagada y soltando el gallo a mitad de conversación, “yo me siento bien, yo me siento fuerte, yo me alimento con nabos”.

Como el Come Nabos, algunos ingenuos con cara huesuda por el hambre acumulada y gallos que alteran la nitidez de su voz, exclaman “yo me siento contento, yo estoy feliz, la economía se reactivó”. Lo peor es que lo dicen sin haber tenido la más mínima posibilidad de entrar a un bodegón a comprar la tan ansiada Nutella, signo de prosperidad para los economistas del gobierno.

Post Views: 6.473
FacebookTwitterWhatsAppTelegramEmail
0
Comparte
  • Compartir en Facebook
  • Tuitealo

Che GuevaraHugo ChávezOpiniónTulio Ramírez


  • Noticias relacionadas

    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
      septiembre 29, 2026
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar Ávila
      septiembre 29, 2026
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
      septiembre 29, 2026
    • El error fatal de Trump en la ONU, por Jipson Briceño Domínguez
      septiembre 29, 2026
    • Existir y política, por Gisela Ortega
      septiembre 28, 2026

  • Noticias recientes

    • El Niño obliga a Venezuela a coordinar una respuesta que vaya más allá de la emergencia
    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar Ávila
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
    • El error fatal de Trump en la ONU, por Jipson Briceño Domínguez

También te puede interesar

El mito democrático de la Cuarta Transformación, por Ernesto Hernández Norzagaray
septiembre 28, 2026
El desmantelamiento de la dictadura judicial (II), por Juan Miguel Matheus
septiembre 27, 2026
Delcy, la renacida, por Gregorio Salazar
septiembre 27, 2026
¿Bueno… y la justicia?, por Fernando Rodríguez
septiembre 27, 2026
  • Portal venezolano fundado por Teodoro Petkoff, comprometido con la verdad, ejerciendo la libertad de expresión. 26 años ofreciendo actualidad informativa, reportajes, investigaciones, análisis y opinión. Un producto de Editorial La Mosca Analfabeta.

  • Contacto: [email protected]

    Síguenos
  • Noticias

    • TalCualVerifica | La cifra de la matrícula escolar...
      septiembre 28, 2026
    • OFAC emite nuevas licencias que amplian operaciones...
      septiembre 28, 2026
    • Gremios y familiares de presos policios protestan este...
      septiembre 28, 2026

  • A Fondo

    • El Niño obliga a Venezuela a coordinar una respuesta...
      septiembre 29, 2026
    • «Decidir no es delito»: buzón de TalCual recoge...
      septiembre 28, 2026
    • Comida más cara, menos luz y trasnochados: la factura...
      septiembre 28, 2026

  • Opinión

    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
      septiembre 29, 2026
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar...
      septiembre 29, 2026
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
      septiembre 29, 2026


Diseñado y Desarrollado por Binaural
  • Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro
Presione enter para comenzar su búsqueda