Lo primero, es lo primero…, por Ezequiel Querales V.
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Imposible desdeñar, o querer tapar el sol con un dedo, la memorable y apoteósica hazaña política y de gallardía ciudadana, impartida por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, en la más desigual y militarizada contienda electoral, registrada en la historia comicial venezolana.
Un insolente y descomunal ventajismo, que no impidió, la rotunda victoria del pueblo y la aplastante derrota de Maduro y su séquito tramposo, el glorioso 28 de julio 2024. Hace apenas dos añitos.
«Ese mandato está vigente», recuerda MCM y Edmundo, en un exhorto, este domingo 26-J.
Una rotunda victoria, aclamada y festejada por toda Venezuela. Perfectamente observada, por la activa y siempre atenta civilidad política del mundo.
Y como toda Venezuela y la autorizada opinión internacional lo sabe, (las actas siguen a buen resguardo en bancos de Panamá), el desnudado régimen, destilando sus miserias, no le quedó de otra, que salir a reprimir brutalmente al pueblo que jubilosamente celebraba el triunfo en la calles.
Y acto seguido, vino la circense parodia de truculentos relatos, de falsos y tartamudeados resultados, de un desencajado y errático Elvis Amoroso, presidente del CNE, que lejos de convencer, catapultaron el fraude.
Sigue fresca, en la memoria, y en el grato recuerdo de los venezolanos, «los saltos de espanto y brinco», dados en cada rincón de Venezuela, por María Corina para llevar la verdad del voto cívico y desmontar las patrañas del régimen, en tan adverso 28 de julio.
Para que ahora, con la imponente venía, de Donald Trump, se presente en la escena política la diputada Dinorah Figuera (2015), y su grupo, a dictarles pautas a la auténtica y gallarda oposición.
Se entiende que la política es la herramienta por excelencia de cualquier negociación, por difícil y escabrosa que sea, pero «Lo primero es lo primero». Como titulamos: Velar por que se reconozca «el rotundo triunfo del 28 de julio 2024».
Así como vejaron, al presidente electo Edmundo González Urrutia, para obligarlo a negar su triunfo y a reconocer la derrota, amenazándo con apresarlo e impedirle viajar a España con su familia. Así mismo, debe defenderse la tan irrebatible victoria.
Las declaraciones del líder opositor, Henrique Capriles, tienden a despejar el panorama, cuando advierte, que «una transición sin María Corina Machado, estaría condenada al fracaso».
«Cualquier proceso de negociación no puede ser un cálculo de alguien, o contra alguien o para excluir a alguien». «Es la reconstrucción de Venezuela la que está en juego». (…), declaró el dirigente.
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Los líderes opositores, María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, dejaron claro que no tienen nada que ver con la fraguada transición que se iniciará el 1 de agosto en Caracas, entre diputados de las asambleas del 2015 y de mayo 2025.
En un comunicado divulgado este 26 de julio, indicaron que no aceptarán pautas de la parlamentaria Figuera y su grupo, impuesta por Trump, para conducir las negociaciones. Reiteraron, que ya la soberanía popular, «fue expresada en votos, en las primarias del 22 de octubre 2023 y las elecciones presidenciales del glorioso 28 de julio 2025. (…).
–»Ese mandato está vigente»– Sentencia el soberano.
Con información de El País de España– BBC Mundo.
Ezequiel Querales V. es periodista y analista político
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