• Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro
  • Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro

La vergüenza de la catástrofe continuada, por Marisela Betancourt



0
Comparte
  • Compartir en Facebook
  • Tuitealo

La vergüenza de la catástrofe continuada
FacebookTwitterWhatsAppTelegramEmail
Opinión TalCual | julio 7, 2026

X: @m_betancourtm


Más de una semana después del terremoto que asoló Venezuela comienzan los días de silencio. Ya el celular no se satura de mensajes y la estupefacción frente a los desentierros de vivos y muertos comienza a mermar.

Comienza el silencio y, sin embargo, el ruido se hace más fuerte. El cansancio de los presentes y los ausentes comienza a demandar atención y, la solidaridad colectiva se redirige al núcleo familiar que necesita de nuestros cuidados porque todos tenemos víctimas cercanas: familiares por consanguinidad o familiares de historia compartida.

No podemos comer ni trabajar. Tampoco sentarnos a leer, atender a nuestros hijos o concentrarnos en algo. No podemos dormir ni despegarnos del celular. No podemos dejar de llorar ni de sentir culpa por no estar, o de agradecer por no haber sido una misma quien perdió un hijo, o a toda su familia, o su casa, o una pierna.

Y aunque todo eso es realmente algo que no puedo hacer yo, enunciarlo en plural produce alivio. Hay algo del hecho colectivo del dolor que permite compensar la pérdida. No sólo hay dolor y culpa, también hay vergüenza. La siento yo, pero si lo enuncio de nuevo en plural tal vez la podemos sentir juntos.

Recibí varios mensajes de amigos extranjeros planteando que no sabían cómo escribirme y cómo preguntar, y en ese momento recordé la cantidad de expresiones de afecto recibidas en los últimos quince años frente a las otras tragedias colectivas que nos han asolado. Descubrí que eso me genera, ahora, una gran vergüenza.

Más allá de la sólida literatura en ciencias sociales y economía política que ofrece datos sobre la forma en que la democracia amortigua los eventos que pueden desestructurar la vida de un individuo, la experiencia personal de quienes hemos vivido en democracia y sin ella, confirma que una persona que creció en democracia no tiene sobre sí la misma cantidad de heridas de aquellos que crecieron en sistemas fallidos.

Allí la superposición entre política y vida no es mera abstracción, sino que se puede tocar.

Dos personas de edad similar bajo sistemas políticos diametralmente opuestos tienen un recorrido de vida totalmente distinto.

Aquí surge la vergüenza: cuando aparecen tus pares de otros países, que pudieron crecer en democracia, y que no llevan sobre sí ninguna vivencia de horror colectivo, o cuando sus más recientes historias de catástrofe corresponden a las vivencias de la generación anterior.

La singularidad de esa historia personalísima pero construida sobre los dolores colectivos emanados de la hambruna, el éxodo forzado o el terrorismo de Estado no solo duele, sino que avergüenza.

*Lea también: Bajo los escombros, por Gregorio Salazar

¿Cómo se responde a un amigo constantemente preocupado por tu dolor si no es con vergüenza? Es la vergüenza del fracaso constante, la vergüenza del autoritarismo, y de aquella excepcionalidad que te hace sistemáticamente vulnerable y te expone a la catástrofe.

En una democracia estable en la que sus ciudadanos cargan con heridas individuales y no colectivas, un terremoto es un evento eminentemente natural, pero en Venezuela no es así.

Sin las catástrofes colectivas previas, producidas por el sistema político, el terremoto sería sólo un dolor primigenio, una rareza, un evento extraordinario; para los venezolanos el terremoto es, en realidad, una acumulacion de dolores, una vergüenza compartida y un hartazgo de ser siempre los receptores de la mirada condescendiente de quienes sí pueden vivir ajenos a una continuidad de catástrofes.

 

Marisela Betancourt es politóloga egresada de la Universidad de Los Andes y maestrante en el Centro de Estudios de América Latina (Cepsal) de la misma universidad. Consultora de análisis de entorno y riesgo, editora del newsletter «25 años de chavismo: entre la transición y la metamorfosis» y colaboradora en distintos medios de comunicación.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas por el autor de este artículo.

Post Views: 1.350
FacebookTwitterWhatsAppTelegramEmail
0
Comparte
  • Compartir en Facebook
  • Tuitealo

La vergüenza de la catástrofe cntinuadaMarisela BetancourtOpinión


  • Noticias relacionadas

    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
      septiembre 29, 2026
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar Ávila
      septiembre 29, 2026
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
      septiembre 29, 2026
    • El error fatal de Trump en la ONU, por Jipson Briceño Domínguez
      septiembre 29, 2026
    • Existir y política, por Gisela Ortega
      septiembre 28, 2026

  • Noticias recientes

    • El Niño obliga a Venezuela a coordinar una respuesta que vaya más allá de la emergencia
    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar Ávila
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
    • El error fatal de Trump en la ONU, por Jipson Briceño Domínguez

También te puede interesar

El mito democrático de la Cuarta Transformación, por Ernesto Hernández Norzagaray
septiembre 28, 2026
El desmantelamiento de la dictadura judicial (II), por Juan Miguel Matheus
septiembre 27, 2026
Delcy, la renacida, por Gregorio Salazar
septiembre 27, 2026
¿Bueno… y la justicia?, por Fernando Rodríguez
septiembre 27, 2026
  • Portal venezolano fundado por Teodoro Petkoff, comprometido con la verdad, ejerciendo la libertad de expresión. 26 años ofreciendo actualidad informativa, reportajes, investigaciones, análisis y opinión. Un producto de Editorial La Mosca Analfabeta.

  • Contacto: [email protected]

    Síguenos
  • Noticias

    • TalCualVerifica | La cifra de la matrícula escolar...
      septiembre 28, 2026
    • OFAC emite nuevas licencias que amplian operaciones...
      septiembre 28, 2026
    • Gremios y familiares de presos policios protestan este...
      septiembre 28, 2026

  • A Fondo

    • El Niño obliga a Venezuela a coordinar una respuesta...
      septiembre 29, 2026
    • «Decidir no es delito»: buzón de TalCual recoge...
      septiembre 28, 2026
    • Comida más cara, menos luz y trasnochados: la factura...
      septiembre 28, 2026

  • Opinión

    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
      septiembre 29, 2026
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar...
      septiembre 29, 2026
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
      septiembre 29, 2026


Diseñado y Desarrollado por Binaural
  • Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro
Presione enter para comenzar su búsqueda