• Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro
  • Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro

La noche callada, por Fernando Rodríguez



0
Comparte
  • Compartir en Facebook
  • Tuitealo

La noche callada
FacebookTwitterWhatsAppTelegramEmail
Fernando Rodríguez | junio 22, 2026

Correo: [email protected]


No deja de ser extraño que en este país no hayan existido movimientos visibles en pro «y por ende seguramente en contra» de ciertos derechos humanos novedosos que ya se han sembrado en medio mundo, y aun en algunos países latinoamericanos, ciertos con tanta o menos modernidad que esta Venezuela hoy colonizada por un Cesar disfrazado de payaso.

Nos referimos por supuesto a la dignificación de la diversidad sexual, los plenos derechos de los homosexuales, señaladamente el matrimonio y los hijos. Muy sintéticamente el derecho de cada quien a vivir su identidad sexual en libertad y protegida jurídicamente.

Igualmente el humanitario derecho a una muerte digna que suprima el sufrimiento inaguantable y sin destino, la eutanasia. O el aborto como derecho de la mujer, ya bastante mudializado.

El feminismo mismo, que si bien ocasionalmente asume su presencia, está lejos de ser protegido por una legislación actualizada que proteja e iguale a la mujer y una opinión pública atenta al respecto.

¿Por qué? No son muy claras las causas. La iglesia, factor fun

damental en el retarde de ciertos país, aquí no parece tener demasiada influencia en la muy laica vida de los venezolanos.

La iglesia católica, aun mayoritaria, con a sus papas buenos como Francisco y León, dejando de lado los reaccionarios como Ratzinger y Juan Pablo, ya la sabemos impenetrable en estos ámbitos.

Pero hemos vivido las tres últimas décadas un gobierno que se tildaba de revolucionario y cuyo líder se permitía insultar con viva y candente voz a la más alta jerarquía nacional. Y si bien, cuando convenía, era capaz hasta de simular una curiosa devoción.

El Chávez moribundo se permitió hablar de un José Gregorio revolucionario, apoyando a Castro contra la planta insolente, y llegó hasta amenazar con practicar una santificación popular y revolucionaria, mundialmente la primera, ante la tardanza incomprensible de la Iglesia en hacerlo.

Y recordemos por último que la iglesia católica nacional ha mantenido, muchas veces en este inacabable vía crucis de la tiranía, dignas posiciones enfrentadas con el poder. A veces muy frontales, e intelectualmente muy valiosas como en el caso de los jesuitas.

Nos permitimos saltarnos la influencia de otras iglesias. Es evidente que los protestantes de notoria alza cuantitativa en el país y el subcontinente, han tenido veladas pero seguramente importantes acercamientos al ecléctico poder dictatorial, pero desconocemos su peso en estos ámbitos, seguramente muy real.

Lo que llamaríamos opinión pública, que sepamos no censurada en estos aspectos, permanece en un ominoso silencio sobre estas cuestiones.

Los intelectuales, como en casi todo, mantienen una medrosa e innoble ausencia, encerrados en sus jardines creativos, donde no llegan ni las plegarias por los derechos humanos de los presos políticos ni las abominables e inmensas censuras que reinan en los medios masivos de comunicación, la destrucción de las universidades o de la misma estructura cultural nacional.

Sufren y callan, en Caracas o desde Madrid. Las feministas son los grupos de acción más beligerantes, pero sus dimensiones no alcanzan un nivel realmente nacional.

*Lea también: El cara a cara de Figuera y Rodríguez, por Gregorio Salazar

Este silencio por identidades y derechos esenciales sin duda se vincula a los largos años de silencio político, la destrucción de los partidos, la ausencia de ciudadanos reclamando sus derechos en las calles, su queda furia por el más burdo fraude electoral o la humillante presencia gringa en el palacio mismo de Miraflores.

Pero subrayamos que la lucha por estos muy antiguos y muy actuales derechos aludidos tiene una cierta especificidad, distinta a la que se pena con cárcel y torturas, y de alguna forma revela con más diafanidad el temple del espíritu nacional.

 

Fernando Rodríguez es filósofo. Exdirector de la Escuela de Filosofía de la UCV.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas por el autor de este artículo

Post Views: 957
FacebookTwitterWhatsAppTelegramEmail
0
Comparte
  • Compartir en Facebook
  • Tuitealo

DebateDerechos HumanosFernando RodríguezLa noche calladaOpiniónSociedadVenezuela


  • Noticias relacionadas

    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
      septiembre 29, 2026
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar Ávila
      septiembre 29, 2026
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
      septiembre 29, 2026
    • El error fatal de Trump en la ONU, por Jipson Briceño Domínguez
      septiembre 29, 2026
    • Existir y política, por Gisela Ortega
      septiembre 28, 2026

  • Noticias recientes

    • El Niño obliga a Venezuela a coordinar una respuesta que vaya más allá de la emergencia
    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar Ávila
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
    • El error fatal de Trump en la ONU, por Jipson Briceño Domínguez

También te puede interesar

El mito democrático de la Cuarta Transformación, por Ernesto Hernández Norzagaray
septiembre 28, 2026
El desmantelamiento de la dictadura judicial (II), por Juan Miguel Matheus
septiembre 27, 2026
Delcy, la renacida, por Gregorio Salazar
septiembre 27, 2026
¿Bueno… y la justicia?, por Fernando Rodríguez
septiembre 27, 2026
  • Portal venezolano fundado por Teodoro Petkoff, comprometido con la verdad, ejerciendo la libertad de expresión. 26 años ofreciendo actualidad informativa, reportajes, investigaciones, análisis y opinión. Un producto de Editorial La Mosca Analfabeta.

  • Contacto: [email protected]

    Síguenos
  • Noticias

    • TalCualVerifica | La cifra de la matrícula escolar...
      septiembre 28, 2026
    • OFAC emite nuevas licencias que amplian operaciones...
      septiembre 28, 2026
    • Gremios y familiares de presos policios protestan este...
      septiembre 28, 2026

  • A Fondo

    • El Niño obliga a Venezuela a coordinar una respuesta...
      septiembre 29, 2026
    • «Decidir no es delito»: buzón de TalCual recoge...
      septiembre 28, 2026
    • Comida más cara, menos luz y trasnochados: la factura...
      septiembre 28, 2026

  • Opinión

    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
      septiembre 29, 2026
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar...
      septiembre 29, 2026
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
      septiembre 29, 2026


Diseñado y Desarrollado por Binaural
  • Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro
Presione enter para comenzar su búsqueda