El Desafío Fénix de Venezuela, por Marino J. González
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A pocos días de cumplir un mes de la catástrofe de los dos terremotos que conmocionaron a Venezuela, es bastante claro que los efectos son profundos y de gran impacto. Las cifras de fallecidos, desaparecidos, damnificados, y de las pérdidas de hogares, sitios de trabajo, servicios, reflejan la magnitud de los daños para la sociedad.
Enfrentar las etapas posteriores a la catástrofe requiere un esfuerzo sostenido de articulación de múltiples actores del país. La tarea luce inmensa. En consecuencia, también deben ser muy grandes los propósitos para coincidir.
Poner en el centro de la acción el bienestar general de las personas, familias, y comunidades afectadas es un requisito fundamental. Se trata de sumar, multiplicar, coincidir, acordar. Debe ser el lema en esta exigente circunstancia.
Superar esta catástrofe exige, en primer lugar, seguir prestando atención a todos los afectados. Los daños de la catástrofe pueden continuar en los próximos meses y años.
Para atender a las personas, familias, y comunidades, se requiere el compromiso institucional, de organizaciones públicas, de la sociedad civil, privadas, tanto en el ámbito nacional como internacional. Debe tenerse presente que estos daños se agregan a los efectos de la emergencia humanitaria compleja de más de diez años de evolución que tiene el país.
De manera paralela también debe iniciarse el análisis de las circunstancias y consecuencias de los dos terremotos del 24 de junio. Se trata de hacer el balance del estado de la protección de la población ante los riesgos por amenazas naturales que tenía el país antes de los terremotos.
Es fundamental acordar sobre la calidad de las políticas públicas que se implementaron en las últimas décadas para la reducción de los riesgos de los ciudadanos. Debemos acordar sobre lo que no se hizo bien, lo que se omitió, lo que resultó contraproducente, lo que pudo evitarse.
Este análisis de lo que estaba vigente en el momento de la catástrofe es clave para acordar también sobre el manejo de la emergencia, sobre los aspectos positivos, pero también sobre las limitaciones estratégicas y de gestión. Esto es de especial relevancia porque la atención de la emergencia continúa en otras etapas.
Los análisis anteriores deben formar la base para acordar las políticas públicas que debe tener el país para reducir sustancialmente la vulnerabilidad ciudadana ante los riesgos por amenazas naturales.
La reducción de esta brecha exige tomar referencia de los países que hayan alcanzado los más altos estándares en la reducción de riesgos por amenazas naturales. Es la mejor forma de que la población alcance el mayor nivel de protección.
Para realizar estos tres análisis se requieren conocimientos, evaluación de evidencias, integración de múltiples áreas, intercambio técnico especializado.
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El proyecto «Desafío Fénix Venezuela» es una iniciativa de colaboración entre universidades, centros de investigación, academias, grupos de análisis, asociaciones profesionales, organizaciones de la sociedad civil, para contribuir con sus aportes en la transformación del país que debe suceder a esta catástrofe.
El propósito central es contribuir a través del intercambio y la cooperación para que las políticas públicas alternativas cuenten con el mayor número de consensos posibles.
Desafío Fénix Venezuela se propone seis objetivos:
(1) Promover la vinculación entre centros de investigación en reducción de riesgos antes desastres para analizar las implicaciones de los terremotos del 24 de junio.
(2) Contribuir con el análisis de las políticas públicas de reducción de riesgo ante desastres vigentes antes de los terremotos del 24 de junio.
(3) Examinar los efectos multidimensionales de los terremotos del 24 de junio.
(4) Proponer alternativas de políticas públicas para la reducción de riesgos de desastres ante amenazas naturales a partir de los terremotos del 24 de junio.
(5) Identificar nuevos problemas de investigación y análisis que deben ser considerados para avanzar hacia una sociedad más protegida ante amenazas naturales.
(6) Facilitar información, datos, y análisis sobre los efectos de los terremotos del 24 de junio a los actores nacionales e internacionales que lo requieran.
La reducción de la vulnerabilidad ante los riesgos por amenazas naturales es una tarea de toda la sociedad. Desafío Fénix Venezuela se propone mostrar la riqueza y diversidad de los conocimientos disponibles para alcanzar una sociedad más protegida, así como los problemas que requieren más análisis e investigación.
En la medida que estos aportes se comuniquen a toda la sociedad, promoveremos los acercamientos y consensos que le darán sostenibilidad y efectividad a las políticas públicas orientadas a la reducción de riesgos por las amenazas naturales.
El sufrimiento ocasionado por esta catástrofe no debe ser en vano, más bien debe dar paso a una profunda transformación. Es la tarea de la hora actual.
Marino J. González es PhD en Políticas Públicas, profesor en la USB. Miembro Correspondiente Nacional de la Academia Nacional de Medicina. Miembro de la Academia de Ciencias de América Latina (ACAL).
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