«Cartografías del Vínculo», por Valentina Rodríguez
X: @valenntinus
Mirar al cielo es un acto sencillo pero con una carga simbólica inmensa. Desde el principio de los tiempos el hombre ha mirado al cielo en búsqueda de perspectiva, de respuestas a preguntas existenciales; como recordatorio de su escala en el universo; como entretenimiento –o superstición– al tratar de hallar figuras en las nubes; también como un gesto de súplica o de agradecimiento hacia una fuerza superior.
La pandemia de la covid-19 es quizás el evento mundial que generó mayor incertidumbre, interrogantes y desasosiego en planeta Tierra en las últimas décadas, también nos unió en algunos actos y rituales como salir a los balcones de nuestras casas a hacer ejercicio, leer, aplaudir, rezar o a mirar el cielo; esta última acción fue la que llevó a la artista venezolana Lubeshka Suárez (1974) a iniciar un proyecto que le ha dado pie para desarrollar una serie de obras, expuestas en distintos momentos, fines y espacios; hoy reunidas en su primera individual en Caracas.
«Cartografías del Vínculo» es el título de la exhibición que alberga el Secadero 3 de Hacienda La Trinidad Parque Cultural, conformada por una decena de piezas en distintos formatos: fotografía, instalaciones, videoarte, pintura, arte sonoro y libro de artista; que abordan temas como el insilio, el exilio, la diáspora venezolana y la migración.
Al entrar en la sala invitan al espectador a mirar hacia arriba y encontrarse la interpretación de los cielos que compartió Suárez con sus afectos en 2020. Durante el confinamiento por el coronavirus la artista solía asomarse a ver el cielo. A los días se dio cuenta que otras personas hacían lo mismo y en ese momento decidió escribirle a sus familiares y amigos, fuera de Venezuela, y pedirles que le enviaran una foto de su ventana, de lo que los conectaba con el mundo exterior en ese momento. Esto fue el germen de «Alegorías de las miradas», obra que presentó para el concurso «La trayectoria inédita / Mirar al mundo de nuevo», que celebraba el 500 aniversario de la primera circunnavegación del globo.

De ahí en adelante la creadora ha seguido fomentando y recibiendo intercambios de cielos, sonidos e imágenes que le han permitido realizar otras obras: «Reminiscencias»; «De los nuevos retratos presencias ausentes»; «Paradojas y metáforas del agua» y «Cronología del exilio». También llevar la cuenta de cuántas personas más, conocidos, amigos, se han ido sumando desde entonces a la lista de los que están fuera del país.
Durante mi recorrido por la muestra -casualmente guiado por Suárez- no solo me dejé cautivar –una vez más– por la sutileza y poesía de sus obras; también caí en cuenta que nunca me he atrevido a sacar la cuenta de cuántos afectos tengo fuera de Venezuela. También volví –brevemente– a la orfandad, maltrato y desamparo que viví durante la pandemia, momento en el salí muchas veces a ver un cielo que no era el mío –desde un techo desconocido–; y al estar frente a la pieza «Cronología del exilio» recordé la obra de Teresa Mulet, quien ha desarrollado un cuerpo de trabajo sobre las cifras de muertes en Venezuela.
«Cartografías del Vínculo» estará abierta hasta finales de enero. Entre las próximas actividades tienen pautado un recital de poesía, y si va el fin de semana, es probable que se encuentre con la artistas en la sala y le ofrezca una visita guiada.
Valentina Rodríguez es licenciada en comunicación social y magíster en arte contemporáneo.
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