• Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro
  • Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro

Carta a mi champú, por Reuben Morales



0
Comparte
  • Compartir en Facebook
  • Tuitealo

Carta abierta a Nicolás Maduro y Juan Guaidó
FacebookTwitterWhatsAppTelegramEmail
Reuben Morales | @ReubenMoralesYa | noviembre 11, 2024

X:  @ReubenMoralesya


Querido champú, ¿quién lo diría? Gracias a mi escaso cabello, nuestra relación entrañable se acaba tras once meses, una semana y tres días (y eso, porque al final te mezclé con agua). Un tiempo precioso en donde siempre me enseñaste que lo más importante es ver esa mitad del pote que está medio llena. Aunque ese día en que te acabaste, entendí que sí existía algo más valioso que la última Coca-Cola del desierto. Eras tú, el último champú del desierto de mi cabellera.

Estamos hablando de una relación muy privilegiada que, en efecto, solamente entendemos personalidades sumamente selectas del mundo, como Michael Jordan, Jeff Bezos, “La Roca” Dwayne Johnson y esa exótica raza de gatos esfinge.

Es que ese día en que te fuiste, terminaste dejando un vacío muy grande en mi corazón (y en mi baño). Algo así como que pidas cerdo en un restaurante y te lo traigan sin grasa. Incluso recuerdo cuando te hice resucitación cardiopulmonar, presionándote el pecho, y me diste esa última señal de vida, mostrándome la gótica final de tu envase. ¡Más que suficiente para mi incipiente cabellera! Pues siempre supe que nunca era necesario tanto, porque una sola gota tuya bastará para lavarme.

Aunque después, lo inevitable. Partiste y terminó llegando algo mucho más duro: verte en todos lados. En ese espacio vacío que quedó en el portachampú de la ducha, en la peluquería que está abajo de mi edificio o cuando veo un juego de béisbol y termina habiendo dos envase. Toda una situación que debí tomarme con calma… pelo a pelo.

Sin embargo, realmente agradezco todos esos momentos lindos que vivimos juntos, querido champú. Cuando emigré a Colombia y estuve absolutamente solo, tú me acompañaste. Además, me hiciste ahorrar tanto, que nunca me faltó plata. Recuerdo también la vez cuando se terminó el jabón de la cocina y nos ayudaste a lavar los platos. O esa vez en que se estaba yendo el agua y me pude lavar el cabello con los residuos secos que siempre tienes por la parte de afuera de tu envase. ¿Y cómo olvidar esa oportunidad en la que estabas recién llegado a la casa, totalmente lleno, y me caíste en el pie? O todas las otras veces en que nos reímos cuando te estabas terminando, te exprimía y me saludabas con tu típico sonido flatulento.

*Lea también: 12. Glosario del interregno letra M, por Simón García

Por todo ello, ahora no dejo de preguntarme a dónde van a parar todos los champús en esa vida después de la vida. ¿Acaso los recibe en las puertas del cielo el famoso San Pelo? ¿O terminan reencarnado en un Tupperware, una prótesis de seno o sus restos son echados al mar para que se los coma, accidentalmente, una ballena? Sea lo que sea, espero no acabes reencarnando en un preservativo.

Aunque recuerdo con gratitud cuando me diste esa señal para dejarme saber que ya tu alma descansaba en paz. Fue aquel día en que una paloma me cagó en la cabeza. Si bien me molesté en el momento y me limpié con el papelito de una factura, sé que fue tu manera de decirme que siguiera adelante con mi vida. Que comprara un nuevo champú.

Entonces fui al supermercado para pasar esta página amarga, pero más bien terminé mucho más confundido. ¡Es que fueron once meses en donde no tuve ojos para más nadie, sino para ti! Y ya ni sé qué elegir, pues ahora hay champú normal, con menta, té, manzana, dos en uno, tres en uno, “crece fuerte desde la raíz”, con colonia, que revitaliza con aceite de argán (¿qué es argán? ¿Aceite de haragán?), con aceite de coco, con cafeína para evitar la caída, anticomezón, con extractos de sábila, con carbón activado para purificar y la clásica versión que te lo deja “suave y manejable” (aunque ninguno hecho con lo más importante: que la tapa esté abajo para que la gravedad saque todo el champú).

Es por ello que he tomado una decisión radical. Seguiré viudo. De ahora en adelante me raparé el poco cabello que me queda y te seré fiel hasta la eternidad. Solo usaré jabón.

Reuben Morales es comediante, profesor de stand up comedy y escritor de humor.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas por el autor de este artículo.
Post Views: 2.265
FacebookTwitterWhatsAppTelegramEmail
0
Comparte
  • Compartir en Facebook
  • Tuitealo

Carta a mi champúOpiniónReuben Morales


  • Noticias relacionadas

    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
      septiembre 29, 2026
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar Ávila
      septiembre 29, 2026
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
      septiembre 29, 2026
    • El error fatal de Trump en la ONU, por Jipson Briceño Domínguez
      septiembre 29, 2026
    • Existir y política, por Gisela Ortega
      septiembre 28, 2026

  • Noticias recientes

    • El Niño obliga a Venezuela a coordinar una respuesta que vaya más allá de la emergencia
    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar Ávila
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
    • El error fatal de Trump en la ONU, por Jipson Briceño Domínguez

También te puede interesar

El mito democrático de la Cuarta Transformación, por Ernesto Hernández Norzagaray
septiembre 28, 2026
El desmantelamiento de la dictadura judicial (II), por Juan Miguel Matheus
septiembre 27, 2026
Delcy, la renacida, por Gregorio Salazar
septiembre 27, 2026
¿Bueno… y la justicia?, por Fernando Rodríguez
septiembre 27, 2026
  • Portal venezolano fundado por Teodoro Petkoff, comprometido con la verdad, ejerciendo la libertad de expresión. 26 años ofreciendo actualidad informativa, reportajes, investigaciones, análisis y opinión. Un producto de Editorial La Mosca Analfabeta.

  • Contacto: [email protected]

    Síguenos
  • Noticias

    • TalCualVerifica | La cifra de la matrícula escolar...
      septiembre 28, 2026
    • OFAC emite nuevas licencias que amplian operaciones...
      septiembre 28, 2026
    • Gremios y familiares de presos policios protestan este...
      septiembre 28, 2026

  • A Fondo

    • El Niño obliga a Venezuela a coordinar una respuesta...
      septiembre 29, 2026
    • «Decidir no es delito»: buzón de TalCual recoge...
      septiembre 28, 2026
    • Comida más cara, menos luz y trasnochados: la factura...
      septiembre 28, 2026

  • Opinión

    • La condición humana, por Aglaya Kinzbruner
      septiembre 29, 2026
    • El cambio de época en la Venezuela de 2026, por Omar...
      septiembre 29, 2026
    • Donald y Delcy, por Fernando Mires
      septiembre 29, 2026


Diseñado y Desarrollado por Binaural
  • Noticias
  • A Fondo
  • Lo Nuestro
  • Opinión
  • Migrantes
  • EEUU
  • Alianzas
    • Regiones
    • Alianza Rebelde Investiga
    • #LaHoradeVenezuela
    • Connectas
  • Videos
    • Noche D
    • La Conversa ARI
    • La República que Tortura
      • Documental en Youtube
  • Especial Aniversario 26
  • Nosotros
    • Principios editoriales
    • Manual de estilo
    • Nuestra historia
    • Editoriales
    • Teodoro
Presione enter para comenzar su búsqueda