Andrés Pierantoni, exdelegado del PSUV, admite «paradoja» en acuerdo petrolero con EEUU
El analista político e internacionalista Andrés Pierantoni, quien fue delegado al Congreso Fundacional del PSUV, reconoció una «paradoja» en que el chavismo, que históricamente ha señalado a Estados Unidos como su principal enemigo, hoy negocie con Washington el acuerdo petrolero más grande de las últimas décadas. En entrevista con Noche D, defendió el pacto como un esquema «ganar-ganar» y precisó que su primera etapa tiene una duración de 25 años, no de 100 como ha informado Washington
El acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela representa, según el analista político e internacionalista Andrés Pierantoni, un esquema de beneficio mutuo para ambos países, pese a lo que calificó como una «paradoja» en que un gobierno que ha calificado a Washington como agresor imperialista termine siendo su principal socio en materia energética. Pierantoni, quien fue delegado al Congreso Fundacional del PSUV en 2007 y 2008, habló en entrevista con Noche D de TalCual.
«Sí es una paradoja», admitió el analista, quien atribuyó buena parte de la responsabilidad por la tensión bilateral de los últimos años a la política de Estados Unidos hacia Venezuela, incluidas las sanciones económicas.
El analista precisó que el acuerdo compromete unos 65.000 millones de barriles, equivalentes a un 21% de las reservas probadas de Venezuela, que ubicó en unos 304.000 millones de barriles en total. De esos 65.000 millones comprometidos, dijo, solo unos 11.000 millones de barriles serían extraídos durante los primeros 25 años, con una meta de producción de aproximadamente 1,5 millones de barriles diarios a alcanzarse hacia el año 15 del proyecto, es decir, alrededor de 2041.
Pierantoni explicó que ocho de los 17 campos incluidos en el acuerdo son «green fields», es decir, yacimientos sin ningún tipo de infraestructura previa, ubicados en la Faja Petrolífera del Orinoco, con crudos mayoritariamente extra pesados y pesados. Recordó que el 87% de las reservas venezolanas corresponde a ese tipo de crudo, un 8% a crudo pesado y apenas un 4% a crudo liviano y mediano.
«Ganar-ganar con soberanía»
Consultado sobre si el manejo petrolero actual implica una cesión de soberanía, Pierantoni respondió que no, porque, según su interpretación, Estados Unidos no obtendría la propiedad de las reservas sino contratos bajo la figura de convenios de producción compartida, similares a los que ya opera Chevron en el país. Explicó que la participación estadounidense se canalizaría a través de lo que llamó la Oficina de Capital Estratégico, que describió como una instancia vinculada al Pentágono para negociaciones estratégicas, cuyo rol sería dar mayor seguridad a los inversionistas.
El analista defendió el acuerdo como una oportunidad para recuperar infraestructura petrolera deteriorada por años de sanciones y para traer de regreso a especialistas venezolanos que hoy trabajan en el sector petrolero en Medio Oriente y Asia. También reconoció que el sistema judicial venezolano no ofrece hoy garantías suficientes para los inversionistas, lo que —dijo— hace necesario recurrir en el corto plazo al arbitraje internacional mientras avanza la reforma del Tribunal Supremo de Justicia.
Al ser consultado sobre si el objetivo de recuperación económica se está imponiendo sobre las posiciones ideológicas históricas del chavismo, Pierantoni respondió que la situación es «paradójica totalmente» y reconoció que el manejo de los ingresos petroleros del país, incluidos los del primer semestre de este año, no ha sido aceptable. Dijo confiar en que la flexibilización de licencias otorgada la semana pasada sea el inicio de un proceso más amplio de levantamiento de sanciones.
Preguntado directamente si es posible ser antiimperialista y, al mismo tiempo, funcionar como protectorado de Estados Unidos, Pierantoni respondió que no, y afirmó que ese tipo de tutelaje —que dijo que pretenden imponer algunos sectores en Washington— es inaceptable «no como pesuvista, sino como venezolano». Sostuvo que la salida pasa por una «unión nacional» que separe los intereses estratégicos, como el petrolero, de los debates políticos e ideológicos internos.
Pierantoni pronosticó además que el resultado de las elecciones legislativas de Estados Unidos del 3 de noviembre, que —anticipó— dejarían el Congreso bajo control demócrata, presionará al gobierno de Donald Trump hacia una mayor transparencia y hacia una relación menos intervencionista en los asuntos internos venezolanos.
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