Alí Babá y los cuarenta ladrones, por Ezequiel Querales V.
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Atraparon a Ali Babá, y dejaron libres y por su cuenta, a los cuarenta ladrones. Es lo que dice la gente en la calle, al aludir las truculentas maniobras del chavismo y de la presidenta sustituta, Delcy Rodríguez, para ubicar a los suyos en los cargos claves de gobierno, en la camuflada y falsa transición que lleva adelante, bajo la mirada gringa.
Qué lejos está el cambalache chavista del popular cuento árabe de Las mil y una noches, de las reales aspiraciones de la mayoría de venezolanos de retornar a la democracia y de esa visión fantasmagórica de Donald Trump, de que «la gente en Venezuela está muy contenta, bailando en las calles, por estar recibiendo dinero a raudales».
Realmente la gente si está bailando, pero en un tusero, porque ve de frente, como el chavismo sigue más vivito que nunca, pese al tutelaje norteamericano.
Al parecer, el recio control de la Casa Blanca, como que está siendo burlado por las artimañas chavistas de volver a ganar tiempo, pese a las serias advertencias de director de la CIA, John Ratcliffe, cuando fue recibido en Miraflores, por la plana mayor chavista.
Como si sus órdenes no hubieran sido claras en torno a detener la continuidad de la narco dictadura y actividades comunistas en el país, y a cortar los nexos de Venezuela con los enemigos de Estados Unidos: Rusia, China, Irán, Corea del Norte y Cuba.
Tampoco como que ha surtido efecto la visita y obvias advertencias, del jefe del Comando Sur de Estados, Francis Donovan, tanto a Delcy Rodríguez, como a los altos funcionarios del gobierno, sobre el mismo tema tratado previamente, con el director de la CIA.
Como se sabe, el general Donovan, es el responsable directo del operativo militar (Operación Lanza del Sur) que sacó del poder a Nicolás Maduro, el 3 de enero.
Trump ha levantado las sanciones a Delcy Rodríguez, a Pdvsa y al BCV. No por casualidad, pues ambos, intercambian mensajes melosos. Pero Trump, desconoce, o no se quiere dar por enterado, de las maniobras políticas de la interina en su desempeño.
Y como bien lo percibe el pueblo, la mandataria sustituta, solo está cumpliendo con la parte energética, petrolera y de negocios, que satisfacen al inquilino de la Casa Blanca. Y sigue eludiendo a mansalva, la esperada transición.
Seguramente habrá notado, como todo mundo, que a Trump no le importa la democracia en Venezuela, ni tampoco, que se realicen elecciones libres en el país, al menos, mientras siga sumando jugosas ganancias.
En opinión de los analistas, un gobierno como el de EE.UU, seguro de sus capacidades, habría respondido con otra lógica: corregir las omisiones, o impugnar los insólitos cambios políticos.
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En tanto, miles de venezolanos dentro y fuera del país, siguen luchando por el retorno de las libertades, y pagando el alto precio del exilio, cárceles, torturas, desapariciones, o la muerte, como el sonado caso de Víctor Hugo Quero, que estremeció a toda Venezuela.
Su deceso se pudo conocer luego que su anciana madre, Carmen Teresa Navas, de 82 años, agotara 16 meses, por las cárceles de todo el país, buscándolo.
Los 40 ladrones siguen sueltos, y han asumido seriamente, el ruin papel de testaferros del diablo.
Ezequiel Querales V. es periodista y analista político
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