Tripolaridad, por Ángel Lombardi Lombardi
Nada de lo que ocurre en el mundo puede ser entendido totalmente si no lo enmarcamos en una visión geopolítica global. Toda acción o movimiento geopolítico responde a intereses muy concretos, más allá de ideologías y retóricas de propaganda.
En el caso de Venezuela, EEUU está desarrollando su estrategia de control hemisférico frente a China, Rusia, Irán y cualquier otro país o gobierno que considere rival o adversario.
El régimen venezolano, al dejar puerta franca a China, Rusia e Irán, tarde o temprano iba a encontrarse en la «línea de fuego» entre estos rivales estratégicos y así ha sucedido. China con su penetración económica, Rusia con su influencia militar e Irán, presunto financista y articulador del terrorismo extremista islámico. Y Cuba como «operador» e intermediario.
El problema llega a la situación actual porque, en curso, las tres potencias están discutiendo sus relaciones geopolíticas; es decir, zonas de influencia para los próximos años.
Trump y Putin lo están haciendo con el problema de Ucrania y las relaciones con Europa. Y en abril está prevista una reunión en China entre Trump y Xi Jinping como culminación de las negociaciones en curso entre ambas potencias, cuyas economías están tan interconectadas que ambas se necesitan.
Los chinos tienen el control de las «tierras raras» y EEUU tiene el control de los «pasos» vitales del comercio mundial y parcialmente del petróleo del Medio Oriente y ahora el de Venezuela. En caso de reabrirse el conflicto con Irán, algo muy probable, el suministro de petróleo a China queda comprometido y Rusia no tiene la capacidad para cubrirlo.
Y aquí es donde nuestro petróleo y otros recursos (oro, tierras raras, etc.) bajo control de EEUU se convierten en un elemento adicional de negociación frente a China, al mismo tiempo que «frenan» la influencia de los tres países adversarios citados.
EEUU y su doctrina de Seguridad Nacional, publicada en diciembre de 2025, no disimulan su política de control de las Américas, Caribe y Groenlandia incluidas.
No simpatizo con Trump ni sus políticas y rechazo su agresión a Venezuela, pero la «realidad» casi nunca es como uno quiere que sea.
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Ángel Lombardi Lombardi es licenciado en Educación, mención Ciencias Sociales, con especialización en la Universidad Complutense y la Universidad de La Sorbona. Fue rector de la Universidad del Zulia y rector de la Universidad Católica Cecilio Acosta.
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