Susana Raffalli: «La sociedad civil no debe crear refugios por cuenta propia»
La asesora de respuesta humanitaria de Cáritas Venezuela hizo énfasis en que un refugio debe funcionar en una infraestructura previamente inspeccionada para descartar riesgos ante posibles réplicas y contar con espacios diferenciados para las familias y las personas que requieren atención médica
María Iriarte | Radio Fe y Alegría
Susana Raffalli, asesora de respuesta humanitaria de Cáritas Venezuela, advirtió que la sociedad civil no debe crear refugios por cuenta propia para atender a las personas afectadas por el doblete sísmico del 24 de junio, ya que estos espacios requieren protocolos especializados para garantizar la seguridad y la protección de quienes los ocupan.
Durante una entrevista en el programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría Noticias, resaltó que los refugios más seguros son los habilitados por el Estado con el acompañamiento de agencias especializadas de Naciones Unidas, así como las casas de abrigo administradas por organizaciones religiosas que ya tenían experiencia antes de la emergencia.
«Sería demasiado riesgoso por cuenta propia que la sociedad civil monte refugios porque hay que estar preparados para eso», afirmó.
Raffalli hizo énfasis en que un refugio debe funcionar en una infraestructura previamente inspeccionada para descartar riesgos ante posibles réplicas y contar con espacios diferenciados para las familias y las personas que requieren atención médica.
Además, indicó que estos lugares deben garantizar alimentación, agua potable, servicios de salud física y mental, vacunación, recreación, asistencia legal para la reposición de documentos y privacidad.
Reforzar la protección de los niños en los refugios
La especialista insistió en que los niños deben recibir una atención diferenciada dentro de los refugios.
Señaló que, desde el inicio de la emergencia, habría sido recomendable colocarles una pulsera de identificación con su nombre, un número de contacto y, de ser posible, su documento de identidad.
También pidió evitar separar a los niños de sus cuidadores, impedir que vayan solos al baño y abstenerse de publicar fotografías o la ubicación de menores albergados, especialmente si quedaron en situación de orfandad, debido al riesgo de trata de personas.
Asimismo, recomendó habilitar espacios seguros para la alimentación materno-infantil y donde se pueda instalar una estufa portátil con agua potable para esterilizar los teteros y preparar las fórmulas infantiles en condiciones adecuadas de higiene.
«No le entreguen fórmulas infantiles directamente a la familia con niños; una fórmula infantil mal preparada con agua insegura va a matar a ese niño de gastroenteritis», alertó.
Diagnosticar las necesidades
Raffalli aseveró que muchas personas que permanecían en plazas, parques o carpas ya comenzaron a trasladarse voluntariamente a refugios, mientras que otras optaron por permanecer con familiares dentro o fuera de las zonas afectadas.
A su juicio, la siguiente fase de la respuesta humanitaria debe centrarse en identificar cuántas personas resultaron afectadas, dónde se encuentran, cuáles eran sus medios de vida antes del desastre y qué tipo de apoyo necesitarán a mediano y largo plazo.
«Necesitamos urgentemente entender cuántas personas están en esta situación, dónde están, de qué vivían antes, cuánto perdieron y cuál es la mejor forma de apoyar», expresó.
Añadió que la ayuda no puede limitarse a la asistencia prolongada, sino que debe orientarse a facilitar la recuperación de las familias afectadas.
Priorizar donaciones útiles y denunciar irregularidades
Llamó a la población seguir apoyando los centros de acopio, pero únicamente con insumos de primera necesidad para evitar congestionar el trabajo de los equipos de respuesta.
Entre los productos prioritarios mencionó alimentos no perecederos de alto valor nutricional, artículos de higiene personal, pañales para niños y adultos, toallas sanitarias y afeitadoras.
Asimismo, sugirió hacer donaciones monetarias únicamente a través de las cuentas oficiales verificadas de las organizaciones humanitarias.
Paralelamente, exhortó a denunciar cualquier caso de extorsión, desvío o robo de ayuda humanitaria por parte de funcionarios o integrantes de organizaciones que participen en la atención de la emergencia.
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