Sebastiana Barráez: «González López no tiene liderazgo en la FAN, su misión es el control»
La salida de Vladimir Padrino López del Ministerio de la Defensa abre una nueva etapa en la Fuerza Armada Nacional, marcada por tensiones internas y reacomodos políticos. La periodista Sebastiana Barráez sostiene que el relevo era inevitable, ubica el quiebre del liderazgo militar en las decisiones tras las elecciones del 28 de julio de 2024 y vincula el cambio con un «tutelaje» de Estados Unidos
«Era inminente la salida del general Padrino López desde el mismo tres de enero. Incluso si no hubiese sucedido la ejecución tal y como se dio de la Operación Resolución Absoluta, porque la Fuerza Armada fue la más golpeada y el representante, el vocero, la cabeza,la referencia de esa institución, fue precisamente era el general en jefe», abre fuegos la periodista Sebastiana Barráez, especialista en la fuente castrense, en entrevista con TalCual.
La designación de Gustavo González López como nuevo ministro de la Defensa marca un giro en la conducción de la Fuerza Armada Nacional (FAN), en un contexto de tensiones internas y reacomodo político tras los eventos del 3 de enero. Para la periodista especializada la decisión de Delcy Rodríguez confirma un relevo que ya estaba en marcha pues Padrino López, a su juicio, quedó debilitado como figura de referencia dentro de la FAN, no solo por lo ocurrido en enero, sino especialmente por las decisiones tomadas el 28 de julio de 2024.
«El liderazgo del general Padrino o su ascendencia sobre la Fuerza Armada no se quebró el 3 de enero, sino el 28 de julio del 2024 cuando las elecciones. Porque ese día, cuando se suponía que la Fuerza Armada podía dar un paso adelante para respaldar la voluntad popular, Padrino y el también general en jefe Domingo Antonio Hernández Lárez, comandante estratégico operacional, se plegaron pero de manera impresionante, descarada además, a la usurpación de Nicolás Maduro».
Sergún Barráez, el nombramiento de González López es claramente una reacción al reacomodo de relaciones con Estados Unidos. «A estas alturas no nos cabe duda de que eran ciertos aquellos rumores que hablaban de la relación del general González López con los organismos de inteligencia estadounidenses, específicamente con el caso de la CIA. Yo creo que este nombramiento del general Padrino López en el Ministerio de la Defensa nos indica que ahora es el hombre de Estados Unidos en la Fuerza Armada».

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Agrega que el nuevo ministro un hombre desapegado de toda lo que es la carrera militar, «porque el último cargo que tuvo, militarmente hablando, fue en 2008. Y a partir de ahí, él siempre estuvo relacionado con la parte de inteligencia militar. Y creo que eso es determinante para entender que en una institución como la Fuerza Armada, imponer a una persona como González López, tiene casi el mismo significado que en algún momento tuvo el nombramiento de José Vicente Rangel en el Ministerio de la Defensa siendo civil. Yo creo que estos cambios lo que responden es al interés de los Estados Unidos de tener a un hombre al frente de esa maltrecha institución que es hoy en día la Fuerza Armada Nacional Bolivariana».
–¿Cuál puede ser la ascendencia ahora de González López dentro de toda la FAN?
–González López que nunca tuvo ascendencia en la Fuerza Armada. Nunca, y mucho menos la va a tener ahora. Porque la ascendencia y el liderazgo en la institución no va ligada al cargo que le den. Creo que colocarlo ahí busca mantener mayor control, o sea, como que él se despliegue en eso que ha sabido hacer durante todos estos años, que tiene que ver con el control, con la represión, con la violación de los derechos humanos, porque sabe de eso, sabe cómo aplicar el miedo.
–¿Cuál cree que son las principales misiones de González López como ministro de Defensa, armonizar, tranquilizar, alinear, evitar escándalos?
–Yo creo que su misión es de control. Creo también que la situación actual de la FAN permite que su nombramiento, al ser alguiendesapegado de las bases de la Fuerza Armada, de esa estructura y de ese mando necesario, porque también la Fuerza Armada está en una situación bien precaria, con un apresto operacional por el piso, con desmotivación, desmoralización. Es decir, es muy poco probable que esta Fuerza Armada pueda tener el aliento y el poderío para poder ser un peligro desde el punto de vista militar para la estabilidad de Delcy Rodríguez en el poder.
–¿Pudiera haber un «desmontaje» de la Dgcim y sus prácticas presuntamente represoras?
–No, y permíteme por favor puntualizar algo sobre quién está dirigiendo ahora la Dirección General de Contrainteligencia Militar. Este contralmirante Germán Gómez Lárez, además de que ha tenido cargos administrativos, tiene un récord en la Dirección General de Contrainteligencia Militar poco visible. Incluso él fue señalado abiertamente por el capitán de la Guardia Nacional Juan Carlos Nieto Quintero, quien fue secuestrado y torturado por hombres encapuchados, armados, que se lo llevaron delante de su esposa embarazada y de su niña, de ser uno de sus torturadores. Desde entonces, Gómez Lárez ya tenía un cargo en las direcciones estratégicas de la Dgcim. Es decir, que no es que sea un recién llegado que llegó allí paracaidísticamente, sino que él ha sido parte de esa estructura de tortura de la Dirección General de Contrainteligencia Militar desde hace ya mucho tiempo.
–A juicio de Sebastiana Barráez, ¿cómo es la relación hoy en día entre González López y Diosdado Cabello? Se ha dicho que fue cercana y que quizá ya no lo es tanto.
–Durante años es verdad que esa fue una relación muy estrecha y puedo decir incluso que González López se comportaba como subalterno. Ahora bien, la gente muta cuando le suceden cosas. Y a González López le sucedió el 14 de octubre de 2024 cuando Nicolás Maduro lo retira del Servicio Bolivariano de Inteligencia, y lo saca del cargo porque había una disputa interna entre Diosdado Cabello y Nicolás Maduro. Quizás en este caso la lealtad que alguna vez le tuvo Gustavo González López a Diosdado Cabello ya ha mutado porque incluso ha logrado llegar a ocupar lo que tanto ambicionó Cabello desde hace muchos años, que es precisamente el control del Ministerio de la Defensa.
–Los nuevos nombramientos incluyen muchos civiles. ¿Se va desmilitarizando el gabinete ejecutivo? ¿QUé implicación tiene para el sector castrense?
–Yo estoy absolutamente convencida que los cambios que ha venido haciendo Delcy Eloína es para sustituir a los militares porque ella no tiene realmente ni control, ni ascendencia, ni buenas relaciones con el mundo militar. Incluso ahí en ese mundo militar tiene un profundo rechazo y hay una profunda adversión contra ella y contra su hermano. Así que no me cabe duda que lo que va es finalmente a terminar sustituyendo a los militares y a aquellas personas que han sido incondicionales o afectas a Nicolás Maduro en su momento.
–¿Qué puede hacer ahora Padrino López, tendrá «nuevas responsabilidades», como dijo Delcy Rodríguez?
–Yo no creo que el general Padrino tuviese realmente pretensiones de seguir en el Ministerio de la Defensa. Porque mire, si algo le pesa a un militar que ha tenido toda su vida dentro del estamento militar, además funcionando como líder, es un golpe tremendo como el del 3 de enero que incluso lo desmoralizó, no solamente a él, sino al comandante estratégico operacional. Y sé además que el general Padrino estaba en una situación anímica por el piso después de lo ocurrido, dando unas explicaciones erráticas. Padrino no se iba a quedar en la Fuerza Armada, así incluso se lo hubiesen solicitado. Ya no podía cargar con eso, porque además creo que incluso muchos de los que alguna vez fueron sus subalternos, que le tuvieron respeto, que le tuvieron incluso admiración, ya lo veían como un gran farsante que vendió la idea de que la Fuerza Armada podía enfrentar aunque fuera medianamente el poderío de una agresión militar extranjera. No hicieron nada y eso para un militar es brutal y sobre todo para sus subalternos. No estoy segura de si él vaya a ir a otro cargo relevante.
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