Familiares exigen fe de vida y visitas luego de motín dentro de la cárcel de Yare III
Algunos familiares han asegurado que dentro del penal de Yare III se produjeron disparos, hay personas heridas y fallecidas. Un funcionario del Ministerio de Servicio Penitenciario dijo que la «prioridad» es la restitución de visitas y la llamada telefónica a todos los reclusos. El Ministerio Público prometió investigar la «situación irregular»
Decenas de familiares de privados de libertad dentro del Centro Penitenciario Yare III (estado Miranda) protestaron este martes 21 de abril a las afueras del recinto para exigir información oficial sobre el estado de todos los detenidos, luego de un motín que confirmó el Ministerio de Servicio Penitenciario.
Con pancartas y golpes contra los portones, los manifestantes gritaban «¡Fe de vida!», mientras reclamaban respuestas de las autoridades penitenciarias. «Los están matando», se leía en uno de los carteles exhibidos durante la protesta.
«Tenemos a nuestros familiares prácticamente secuestrados. No sabemos si están vivos, si están muertos. Estamos aquí desde ayer llevando frío, sol, hambre. No nos dan respuesta a lo que dicen, que hay muertos, hay heridos. No nos dicen nada, queremos respuestas», expresó Rosa Castro, quien está en silla de ruedas y tiene a su hijo detenido.
Castro explicó que pese a que las hicieron ingresar al penal el lunes 20 de abril, una vez dentro del lugar les pidieron la «paquetería» (comida, artículos de aseos e higiene personal) y les dijeron que no estaban permitidas las visitas. Después, señaló, empezaron a circular versiones sobre los heridos y supuestos fallecidos por un motín.
«No son ningunos perros. Somos sus familiares y estamos sufriendo porque queremos saber de nuestros familiares. Yo tengo a mi hijo ahí y me estoy muriendo en vida. Quiero saber en qué condición está mi hijo y el de todas las que estamos aquí», sentenció.
Otra mujer dijo que están pidiendo medicamentos y cuestionó que los presos comunes no reciban «beneficios» que los reclusos por motivos políticos, afirmó, sí perciben. Otra familiar dijo que se habían escuchado «disparos» y se les ordenó que «debían irse porque ahí no hacían nada».
Heyner Contreras, de la Dirección de Familia del Ministerio de Servicio Penitenciario, dijo a las mujeres presentes que la «prioridad» es la restitución de las visitas, de las llamadas telefónicas y «volver a traer información sobre los traslados, cuando vamos a activarlos, cómo va a ser el procedimiento». Ofreció mantener el contacto con los familiares y les brindó un número telefónico.
Horas después, el Ministerio confirmó la muerte de cinco hombres y lo atribuyó a un motín que, se señaló, inició producto de una riña entre los privados de libertad. Sin embargo, no se informó sobre personas heridas o si fueron trasladadas a un centro de salud.
La noche del lunes, el Ministerio Público anunció una investigación sobre la «situación irregular» tras la suspensión de visitas. Hasta el momento, no existe confirmación por parte de las autoridades sobre un motín ni sobre la existencia de víctimas.
Sin embargo, entre los familiares circulan versiones extraoficiales que hablan de entre dos y cinco fallecidos, además de varios heridos. El activista y ex preso político Carlos Azuaje afirmó que se trataría de una «masacre» con nueve fallecidos y más de 200 heridos, aunque las cifras no han sido verificadas de manera independiente.
Azuaje cuestionó la falta de información oficial y pidió un pronunciamiento de las autoridades. «Es deber del ministro penitenciario, Julio García Zerpa, y de las autoridades competentes informar al país sobre lo ocurrido en Yare».
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