Zona sur de Valencia: «Las paredes parecían de cartón movidas por la brisa»
En el sector popular de La Bocaína en Valencia, los vecinos permanecieron por varias horas en la calle tras los dos terremotos ocurridos la tarde del 24 de junio. Antes de la medianoche regresaron a sus hogares
Vivimos algo de terror. Any Borges, habitante de La Bocaína en la parroquia Miguel Peña de Valencia (Carabobo), sintió que las paredes de su casa le caían encima. Vio como se movían de un lado al otro y salió corriendo al patio.
En cuestión de segundos pensó que era el fin del mundo y a su mente llegó la imagen de sus familiares que viven en edificios y que tienen menos posibilidad de salir rápido de sus viviendas.
«Qué broma tan fuerte, yo miraba que las paredes se me caían encima porque parecían paredes de cartón movidas por la brisa, el techo igual, el ruido fue espantoso». Así describe Borges, de 65 años, los dos terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 que, en cuestión de segundos, acabaron con la vida de centenares de personas, según las primeras estimaciones oficiales.
A la hora del primer temblor estaba viendo televisión, no le dio tiempo de ponerse los zapatos y salió descalza. «Sentí el piso moviéndose, las casas de al lado moviéndose, las matas de mamón moviéndose como a punto de caerse».
A pesar de ser una persona tranquila, los dos sismos la asustaron y le dio una crisis de nervios. «Hasta se me salieron las lágrimas…da tristeza todo lo que está sucediendo», comenta.
Luego de varias horas en la calle, previendo otras réplicas, los vecinos de La Bocaína decidieron recogerse a las 11:00 de la noche. No habían sentido otras réplicas y verificaron que había luz en los sectores cercanos.
Pero el susto no pasó. Aproximadamente a la 1:00 de la mañana, Borges sintió una de las más de 30 réplicas que se han producido desde la ocurrencia de los dos sismos. Fue fuerte. Sintió que se iba a caer de la cama, pero esta vez se quedó tranquila, optó por no generar una nueva alarma entre quienes sí habían logrado conciliar el sueño y se encomendó a Dios.
Aunque las paredes parecían de cartón y las casas se «meneaban como si estuvieran montadas en un barco» en alta mar, las viviendas de La Bocaína, por lo menos las que Borges pudo chequear, no sufrieron daños graves.
La Bocaína es un sector popular, ubicado en la zona sur de Valencia. La mayoría de sus casas son de bloque, algunas tienen platabanda y otras solo techos de zinc.

Foto cortesía Any Borges
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