Tutelaje sobre negocio petrolero no ha disminuido la opacidad en Pdvsa
La periodista especializada en energía Marianna Párraga advirtió que nuevas empresas «tuttifruti» o «de maletín» han comenzado a entrar al negocio petrolero venezolano, dentro de los márgenes impuestos por Estados Unidos para negociar con Pdvsa
La periodista especializada en energía Marianna Párraga advirtió que la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos aprobada en enero ha reducido los mecanismos públicos de control sobre los contratos petroleros y permite que buena parte de los acuerdos entre Pdvsa y empresas privadas permanezcan fuera del escrutinio público. «La opacidad en lugar de disminuir aumenta, a pesar de la presencia y la supervisión de Estados Unidos», afirmó durante una entrevista con Víctor Amaya en el programa Noche D, de TalCual.
Párraga explicó que bajo la legislación anterior prácticamente todos los contratos debían pasar por la Asamblea Nacional, donde eran discutidos, y posteriormente sus aprobaciones y otros pasos administrativos quedaban publicados en Gaceta Oficial. Ese mecanismo, señaló, desapareció con la reforma de enero. «Ahora lo que vemos es una negociación privada entre el Ministerio de Hidrocarburos, Pdvsa y las empresas privadas», dijo. La nueva normativa tampoco obliga, agregó, a hacer pública «la letra de los contratos».
La periodista indicó que el proceso de migración de los acuerdos existentes todavía no ha concluido, pese a que el plazo de 180 días previsto para hacerlo venció a finales de julio. La nueva ley concede mayor flexibilidad a los socios privados de Pdvsa para operar, comercializar, exportar y administrar parte de su producción. Esas nuevas condiciones deben quedar recogidas en contratos renegociados.
Sin embargo, Párraga señaló que no se publicaron los modelos de contratos que inicialmente se esperaba conocer y tampoco existe hasta ahora una lista pública de los convenios que ya fueron migrados. Incluso grandes compañías como Chevron todavía deben completar documentación derivada de los acuerdos principales, según explicó.
Nuevos acuerdos con Pdvsa
La entrevista se produjo después de una nueva visita a Houston de la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, quien participó en encuentros del sector y suscribió dos acuerdos. Uno fue firmado con SLB, anteriormente Schlumberger, para la prestación de servicios relacionados con información geológica para Pdvsa. El segundo fue con Hunt Oil, productor independiente estadounidense al que se le asignó el área de Aguasay, en el norte de Monagas.
Párraga señaló que en los próximos meses podrían anunciarse más convenios de este tipo, tanto por la incorporación de nuevas compañías como por la migración de los contratos que existían bajo la legislación anterior. Pero esa apertura también plantea interrogantes sobre quiénes están entrando al negocio.
La periodista explicó que originalmente Pdvsa mantenía 44 empresas mixtas y que, aunque no todas migrarán al nuevo esquema, podrían estar involucradas más de dos docenas de compañías. A su juicio, debería existir un proceso de due diligence que permita determinar si las empresas interesadas en asociarse con Pdvsa cuentan con experiencia, capacidad financiera y credenciales suficientes.
Párraga mencionó que entre las nuevas participantes hay compañías conocidas, pero también otras sobre las que resulta difícil conseguir información pública, incluso empresas sin página web o antecedentes empresariales fácilmente verificables.
El regreso de Alejandro Betancourt
Uno de los casos abordados durante la entrevista fue el de North American Blue Energy Partners (Nabep), empresa vinculada al inversionista estadounidense Harry Sargeant III y en que ahora controla Alejandro Betancourt. Párraga matizó informaciones que presentan a Nabep como el segundo mayor productor privado de Venezuela después de Chevron. Recordó que actores chinos y rusos todavía mantienen participaciones importantes en el sector petrolero venezolano.
Según explicó, Nabep entró al país inicialmente de la mano de Sargeant y posteriormente incorporó a Betancourt como inversionista. El vínculo resulta particularmente relevante por Petro Zamora.
Ese campo había estado asociado a Gazprombank Latin America, compañía fundada por Betancourt. Tras desacuerdos con Pdvsa y señalamientos de falta de inversión, Gazprombank Latin America salió del proyecto y Pdvsa asumió su control. Posteriormente el área fue asignada a Nabep. «Sargent mete a Betancourt como inversionista, que finalmente vuelve entonces a su campo a través de esta nueva empresa», explicó Párraga.
Nabep no solo opera actualmente en esa área, sino que también posee activos en la Faja del Orinoco y, según la periodista, estaría negociando nuevas expansiones al amparo de la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Para Párraga, el retorno de Betancourt a los negocios venezolanos no resulta especialmente sorprendente. Lo que sí considera revelador es el nuevo papel que se le atribuye en las relaciones petroleras entre Caracas y Washington. «Ahora lo están poniendo como suerte de enlace entre los gobiernos de Estados Unidos y de Delcy», señaló.
La periodista recordó que los negocios que hicieron conocido a Betancourt en Venezuela estaban inicialmente relacionados con el sector eléctrico, a través de Derwick Associates, y no con la industria petrolera. «La pregunta grande aquí es: ¿quién lo reflotó y lo sacó de las cenizas?», afirmó Párraga al referirse a su regreso y al peso que ha adquirido nuevamente en los negocios venezolanos.
También señaló que sigue sin estar claro el estado de distintos procesos judiciales que enfrentó en Europa y sostuvo que ese elemento resulta relevante para determinar qué tipo de negocios puede desarrollar ahora en Venezuela. Párraga considera que Betancourt conoce desde hace años el funcionamiento del poder chavista y posee capacidad para negociar con actores empresariales extranjeros. Su regreso, en medio de una apertura petrolera cuyos contratos son ahora menos visibles para el público, aparece así como uno de los ejemplos de las dudas que rodean la nueva etapa del principal negocio de Venezuela.
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