Salvarse por sus propios medios: los relatos de hospitales de Caracas tras el doble sismo
La mañana de este jueves el Ministerio de Salud emitió un comunicado oficial informando la habilitación de ocho hospitales públicos y 12 clínicas privadas en Caracas para la recepción y atención médica de las víctimas del desastre
Eran las 4:30 de la mañana de este jueves 25 de junio cuando la familia García llegó a la emergencia del Hospital Periférico de Catia. En la maleta del carro, recostada sobre el copete de una cama que improvisaron entre los escombros, trasladaban a Yolimar Cortéz, de 58 años. Horas antes, Yolimar había sido rescatada de las ruinas tras el colapso del edificio donde vivía en el sector Caribe, en el estado La Guaira.
Aunque la mayoría de los García vive en Puente Hierro (Caracas), la matriarca residía en el edificio Los Cocos, una estructura de nueve edificios que se desplomó por completo. Al principio, la familia pensó que Yolimar no contestaba el teléfono debido a los cortes eléctricos o por el desespero del momento. Sin embargo, a eso de las ocho de la noche, la llamada de un vecino encendió las alarmas, los edificios habían colapsado. Bajaron a La Guaira de inmediato y al llegar, se consiguieron con que el edificio se había convertido en un cerro de escombros.
Sin esperar por equipos de rescate oficiales, la familia comenzó a buscar por sus propios medios. Guiados por los gritos, localizaron a Cortéz. Estaba atrapada; una cabilla le atravesaba la pierna izquierda. “Ella nos pedía que le cortáramos la pierna para poder sacarla de ahí”, relata Elsa, una de las nietas que estuvo en el rescate que duró alrededor de seis horas y que fue realizado únicamente por sus familiares.

Para liberarla, lograron picar la viga que la aprisionaba, pero el espacio era tan estrecho que la propia Yolimar tomó la drástica decisión de fracturarse la muñeca derecha para poder destrabar su mano.
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La Guaira se mantiene como la entidad más afectada tras el doble sismo registrado la tarde del 24 de junio. Hasta el momento, la cifra oficial asciende a 188 muertos y 157 desaparecidos, según datos ofrecidos por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Ante la magnitud de la tragedia, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró formalmente al estado costero como zona de desastre natural.
Red pública y privada habilitada para la contingencia
En paralelo, la mañana de este jueves el Ministerio de Salud emitió un comunicado oficial informando la habilitación de ocho hospitales públicos y 12 clínicas privadas en Caracas para la recepción y atención médica de las víctimas del desastre.
Para enfrentar la contingencia en la capital, se activaron los siguientes centros públicos:
Hospital Vargas de Caracas
Hospital Dr. José Ignacio Baldó (El Algodonal)
Hospital Jesús Yerena (Lídice)
Hospital Periférico de Catia
Hospital Dr. Ricardo Baquero González (Los Magallanes de Catia)
Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo Hospital Domingo Luciani (El Llanito)
Hospital Ana Francisca Pérez de León II (Petare)
Asimismo, en coordinación con la Asociación de Clínicas Privadas de la Región Capital, se pusieron a disposición de la ciudadanía para labores de triaje, evaluación y hospitalización las siguientes instituciones médicas privadas:
Clínica Santa Sofía
Centro Médico Docente La Trinidad
Hospital de Clínicas Caracas
Fénix Salud
Clínica Ávila
Clínica La Floresta
Santrix Urológico San Román
Policlínica Metropolitana
Clínica Loira
El comunicado detalla que, a su vez, se mantiene la alerta y activación de todos los centros de salud públicos del país, con especial énfasis en las redes hospitalarias de Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón.

Los hospitales se vuelven refugios en medio de las réplicas
El pánico a los nuevos temblores ha generado su propia dinámica. Alexka Burner, de 26 años, era una de las pacientes hospitalizadas en la sala de maternidad del Hospital Los Magallanes de Catia. Dio a luz a su primera bebé hace cinco días y esperaba con ansias que fuera jueves para recibir el alta médica. El sismo cambió todos los planes.
“Estaba acostada, sentí los temblores, agarré a mi hija y salí corriendo. Fueron momentos de desesperación absoluta.
Cuando nos dijeron que podíamos volver a las habitaciones, entré corriendo, agarré lo que tenía a la mano y me salí”, relata la joven, recordando lo que describe como la experiencia más traumática de su vida.
Alexka pasó la noche y durmió junto a su bebé en el estacionamiento del hospital. Allí la alcanzaron su madre, su hermana y su sobrina. No fueron las únicas. Cientos de vecinos de Catia se trasladaron a las áreas externas del centro de salud con carpas, cobijas y sábanas. Adultos mayores, niños y hasta mascotas pasaron la noche a la intemperie, buscando la seguridad de un espacio abierto, lejos de estructuras que pudieran colapsar con las réplicas.
Para esta joven madre, la noche quedará marcada para siempre: “Hubo muchas mujeres que tuvieron que parir aquí afuera, en pleno estacionamiento; fue una experiencia espantosa. Yo no tenía fuerzas, las piernas no me daban, pero me repetía: tengo que salir por mi hija”.
Hasta el momento, los centros asistenciales que registran el mayor flujo de heridos en la capital son el Periférico de Catia, el Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño y el Domingo Luciani. En las puertas de acceso de estos recintos se observan escenas de profunda angustia: decenas de personas se agolpan frente a extensas listas escritas a mano, buscando desesperadamente el nombre de un familiar, un vecino o un amigo que les devuelva la certeza de que siguen con vida.





