«Romper las cadenas»: familias permanecen frente a cárceles en espera de excarcelaciones
Un «gran número» de excarcelaciones fueron anunciadas por Jorge Rodríguez en la Asamblea Nacional la tarde del jueves. Indicó que se estaban produciendo desde el momento de sus declaraciones. Sin embargo, los familiares de presos políticos suman poco más de 34 horas intentando conocer los nombres de los excarcelados, al no existir una lista consolidada
Los rumores van y vienen, pero la petición es la misma: la libertad inmediata y sin restricciones para todos los presos políticos. Por segundo día consecutivo, decenas de familias se concentraron a las afueras de diversos centros de reclusión del país para exigir que se cumplan las excarcelaciones prometidas el jueves 8 de enero. Con vigilias, elevaron sus plegarias por superar de una vez la larga espera.
Un «gran número» de excarcelaciones fueron anunciadas por Jorge Rodríguez en la Asamblea Nacional la tarde del jueves. Indicó que se estaban produciendo desde el momento de sus declaraciones. Sin embargo, los familiares de presos políticos suman poco más de 34 horas intentando conocer los nombres de los excarcelados, al no existir una lista consolidada.
Marta Cambero, esposa del politólogo Nicmer Evans, regresó nuevamente a la sede del Sebin Helicoide este viernes a las 11:00 a.m. para entregar paquetería. Se fue por unas horas, pero a las 3:00 p.m. retornó al lugar para participar en una vigilia convocada por el Comité por la Libertad de Presos Políticos.
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Indicó que la única noticia distinta del lugar es que «están esperando información por parte de la dirección general del Sebin para reactivar las visitas, quizás lo que resta de semana o posiblemente el lunes»; además de la excarcelación de la dirigente trujillana Aracelis Balza.
En El Rodeo I, a casi 50 kilómetros de distancia del Helicoide, muchos familiares amanecieron este viernes para ingresar a la visita. Los custodios del lugar, siempre encapuchados, les comentaron que no se habían recibido las boletas de excarcelación y tampoco conocían los nombres de ninguno de los posibles beneficiados.
En este centro de reclusión, de máxima seguridad y catalogado como sitio de «torturas» por parte de organizaciones de derechos humanos, se encuentra recluido desde el 19 de febrero de 2024 el primer teniente José Daniel Mendoza Torres.
Mendoza fue apresado el 4 de agosto de 2023 por una supuesta conspiración que las autoridades denominaron como «La Viñeta», donde presuntamente se atentaría contra la vida de Nicolás Maduro y el ministro Vladimir Padrino López. El teniente estuvo en desaparición forzada hasta el 25 de diciembre, cuando le permitieron una llamada de 20 minutos. El 30 lo pudo ver.
En ese tiempo la familia acumuló «incontables viajes» a Fiscalía Militar y General, tribunales civiles o militares, la Defensoría del Pueblo y la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), donde estuvo detenido hasta su traslado.
«Nos decían que sí estaba un día y al siguiente no. Luego del 30 de diciembre (de 2023), todos los sábados se permitió visitas hasta el 19 de febrero de 2024 que lo cambiaron al Rodeo I. Aquí lo vi por primera vez por un vidrio, un teléfono», relata Daniela Camacho, la esposa de Mendoza.

La última vez que se vieron, su esposo estaba «bien, fuerte», aunque con «muchas angustias» sobre la situación. Este viernes preguntó por él y le dijeron «que no se encuentra aquí. Vamos a esperar mañana que me tocaría la visita… El custodio me dijo que quizás esté en tribunales».
Ya es la segunda vez que sucede esta situación, pero Camacho dijo que cualquier espera vale la pena «solo con verlo, con decirle si está bien, es suficiente y vale la espera».
Aunque Daniela estaba angustiada por la situación, prefiere esperar como lo ha hecho estos años. «La vida le cambia a uno, nunca nos imaginamos que pasara algo así. El ama su carrera militar, nos dice que si ha otro gobierno, él vuelve a su carrera militar».
En la vigilia que también se replicó en El Rodeo una de las peticiones fue: «Virgen de Las Mercedes, rompe sus cadenas». También rezaron, cantaron alabanzas y el himno nacional. Se abrazaron. Como recordó Hiowanka Ávila, hermana del preso político Henrybert Rivas, es la primera vez que coinciden los seres queridos que tienen pautadas visitas en esta cárcel los días viernes, sábado y domingo, además de personas en desaparición forzada que presumen están en ese lugar.
Una de ellas es Aurora Superlano, esposa del dirigente político Freddy Superlano. Pidió expresamente a los hermanos Rodríguez «que cumplan con ese compromiso asumido con la liberación de todos los presos políticos, y a ustedes fiscales y funcionarios sepan que están haciendo lo correcto» con estas excarcelaciones.

En la Zona 7 de Boleíta (Caracas), los familiares también se concentraron desde el jueves. Ese fue el caso de Evelis Cano, quien tenía más de 24 horas sin dormir la tarde de este viernes. Estaba a la espera de cualquier tipo de información o la excarcelación de su hijo Jack Tantak, quien está detenido desde el 27 de noviembre pasado.
Tantak, dijo su madre, fue arrestado por funcionarios de la PNB en su negocio de autolavado en Charallave a las 6:00 pm. Lo estaban esperando desde las 2 de la tarde, tras decirle que había un problema con la venta de un carro, cuestión a la que se dedicaba de forma ocasional.
«Lo engañaron diciendo que había un caso con un carro en el negocio, él bajó desde Caracas. Más de 20 funcionarios estaban allá.. lo trasladaron a La Quebradita 2 , ni siquiera lo dejaron hablar, no le enseñaron orden de arresto a pesar de estar con su abogado. Lo tiraron al piso, y le dijeron “llegó el terrorista, estás detenido por caso político”», expresó Cano.
Desde entonces no ha podido verlo. «No nos dicen nada, puse denuncias en Fiscalía pero no lo ha presentando en ningún lado. Entonces eso es un secuestro», afirmó.
Los propios presos se sumaron a la vigilia, pues sus familiares los escucharon gritar «libertad» y cantar el himno nacional.
Desde la Zona 7 de la PNB, familiares de presos políticos escuchan a los detenidos gritar consignas de libertad y cantar el Himno Nacional desde el interior del centro de reclusión.
La libertad no es un favor, es una obligación del régimen que los encerró. La… pic.twitter.com/IPDhltPj35
— Realidad Helicoide (@RHelicoide) January 10, 2026
Yenny Quiroz también esperaba por cualquier información en Zona 7. Un funcionario de la PNB les dijo a un grupo de familiares el jueves en la tarde que «estaban esperando un supuesto listado. En la noche nos cambiaron la versión, el mismo policía nos dijo que no había hablado de un listado».
Este viernes, comentó Quiroz, otros policías «nos dijeron nuevamente que estaban esperando un supuesto listado, pero que el foco estaba concentrado en el Rodeo y el Helicoide». En el caso de la mujer, espera por conocer información o la libertad inmediata de su esposo, el comerciante Humberto Jaimes.
Explicó que «se lo llevaron de su negocio, supuestamente porque lo mencionó una persona detenida un día antes en la avenida Morán (Caracas) y fue interrogada en La Quebradita». A ese mismo lugar llevaron a Jaimes. Estuvo desde el 26 de noviembre, fecha en que lo detuvieron, hasta el 1 de diciembre, cuando lo trasladaron a Zona 7.
Quiroz mencionó que en ese traslado de su esposo estaban familiares del exdiputado Fernando Orozco, quien también fue detenido y se encuentra desaparecido.
«Aquí extraoficialmente tenemos confirmado que está, pero nunca lo hemos podido ver», dijo la mujer. Incluso, señaló, «les dicen a los familiares que sí nosotros preguntamos, no nos digan nada porque sino les suspenden las visitas a ellos».
A Jaimes se le acusa de presunta conspiración, traición a la patria, asociación y financiamiento al terrorismo, pero «no lo han presentando nunca en tribunales». Hizo las denuncias correspondientes ante el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y en el Palacio de Justicia. En este lugar le han dicho «que esos temas se tardan mucho y es una burocracia».
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.








