OPS/OMS da balance tras sismos: sistema de salud saturado y con daños en infraestructura
Las autoridades de la OPS/OMS mantiene bajo estricta vigilancia la aparición de afecciones respiratorias, diarreicas y de la piel causadas por la escasez de agua potable y fallas de saneamiento en los campamentos transitorios
A dos semanas de los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela, la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) ofreció un balance exhaustivo sobre la situación sanitaria en el país. De acuerdo con el Dr. Jarbas Barbosa, director del organismo, la emergencia está lejos de terminar y entra en una nueva etapa, igualmente crítica, centrada en la estabilización, la continuidad de la atención y la recuperación temprana.
Barbosa señaló que la prioridad de la OPS/OMS es salvar vidas, mantener la continuidad de los servicios esenciales y prevenir riesgos adicionales para la salud en las próximas semanas. Para ello, la organización ha enviado seis toneladas de insumos médicos de emergencia, incluyendo productos para el saneamiento del agua y tratamientos para enfermedades crónicas.
Asimismo, solicitó 24 millones de dólares para satisfacer las necesidades de salud hasta fin de año, así como mantener los servicios de salud esenciales, fortalecer la vigilancia epidemiológica y restaurar la funcionalidad de las instalaciones sanitarias dañadas.
Al respecto, el Dr. Ciro Ugarte, director regional de Emergencias de la OPS/OMS, precisó que han logrado recaudar alrededor de 9 millones de dólares, provenientes de aportes de la Organización Mundial de la Salud, las Naciones Unidas, la Unión Europea y países aliados. El funcionario aclaró que estos recursos no están destinados a la rehabilitación de infraestructura, sino a la respuesta inmediata y a la recuperación de los servicios esenciales, un esfuerzo que se coordina con las autoridades locales y más de 70 socios internacionales.
Colapso hospitalario y daños estructurales
Las autoridades sanitarias calificaron como «crítica» la escasez de servicios esenciales luego de los terremotos. «La situación previa a los sismos fue una situación de largo plazo por la afectación de los sistemas y servicios de salud en Venezuela y la migración de decenas de miles de profesionales de la salud en los últimos años. Esa situación ha empeorado significativamente luego de los terremotos», puntualizó.
Un reflejo de la saturación fue que salas de hospitalización con 50 camas disponibles tuvieron que albergar a más de 200 pacientes. De igual modo, hubo que habilitar espacios para la atención de trauma y emergencia. Aunque los esfuerzos nacionales fueron complementados con el despliegue de 12 equipos médicos de emergencias internacionales, hay otros retos sanitarios que deberán atenderse en los días venideros.
De acuerdo con el reporte técnico del Dr. Armando de Negri, representante adjunto de la OPS/OMS en Venezuela, tres hospitales sufrieron daños estructurales graves y quedaron inhabilitados. Otros 24 registraron daños y ya fueron reparados para mantener su funcionalidad, mientras que 20 más presentan daños superficiales pendientes por resolver. Asimismo, unas 20 edificaciones ambulatorias y más de un centenar de unidades de atención comunitaria sufrieron afectaciones.
También detalló que 50% de la fuerza laboral sanitaria de La Guaira, el estado más golpeado por los sismos, está afectada por fallecimientos, desplazamientos o porque presentan heridas. Ante este panorama, Barbosa recalcó que tratar las lesiones físicas no es suficiente y que se debe prestar especial atención a la salud mental, tanto de víctimas como del personal de salud.
Monitoreo epidemiológico en campamentos transitorios
Hasta la fecha, el Ejecutivo lleva 87 campamentos transitorios instalados para albergar a los afectados. En estos espacios, la OPS mantiene una estricta vigilancia de enfermedades respiratorias, como la influenza, así como de patologías diarreicas y de la piel.
El director Barbosa aclaró que los mayores peligros epidemiológicos tras una emergencia suelen estar relacionados con las deficiencias en los servicios de salud, agua potable, saneamiento y vacunación, más que con el tratamiento de los cuerpos. Por esta razón, la prioridad del organismo es garantizar las condiciones necesarias para que la población refugiada reciba atención primaria y asistencia médica segura.
Liz Parra, gerente de Incidente de la OPS/OMS para los terremotos en Venezuela, precisó que trabajan en estrecha colaboración con el Ministerio de Salud para intensificar las alertas tempranas. Esta labor implica expandir las unidades de notificación hacia los campamentos temporales, equipos de respuesta rápida y misiones médicas de emergencia.
Parra detalló que los esfuerzos actuales están enfocados en fortalecer la capacidad de los laboratorios y la investigación rápida de las patologías comunes en los refugios, consolidando un sistema de vigilancia epidemiológica altamente sensible que permita actuar de forma oportuna para contener la aparición de brotes.
Una de las mayores preocupaciones de la OPS/OMS es la baja cobertura de vacunación previa al sismo. En 2024 fue de apenas 71%, según cifras de organismos y expertos en salud, cuando se recomienda que sea del 95%.
«Antes del sismo, ya estábamos tratando de fortalecer la inmunización del país. Ahora, con la emergencia, pedimos donaciones, especialmente de toxoide tetánico y sarampión, fortaleciendo además la fiebre amarilla, que veníamos intensificándolo desde el mes de enero. Al tiempo, estamos acelerando el proceso de las adquisiciones. Venezuela necesita 50 millones anuales para mantener su esquema de vacunaciones», especificó el representante adjunto de la OPS/OMS en el país.
Situación en La Guaira
El balance de la OPS/OMS muestra que en La Guaira todavía permanecen 400 personas hospitalizadas por efectos traumáticos como laceraciones, fracturas y aplastamientos. El Dr. De Negri advirtió, además, sobre el impacto ambiental derivado de la remoción de escombros. Destacó como un punto crítico el manejo de los restos y el traslado de los desechos a zonas seguras para evitar que contaminen el suelo o las fuentes de agua potable.
Respecto a los fallecidos por la tragedia, la organización reportó que de las 3.811 víctimas fatales registradas hasta la fecha, aproximadamente 300 no habían sido identificadas, pero ya fueron enterrados en fosas individuales, respetando los lineamientos internacionales. El gobernador de La Guaira, José Alejandro Terán, dijo en declaraciones a la prensa que 231 cuerpos de víctimas del doble terremoto no han sido reclamados por sus familiares y están siendo sepultados en el cementerio La Esperanza.
De acuerdo con De Negri, las autoridades forenses recolectan y archivan material genético de cada uno de estos cuerpos, al igual que marcan los sitios en que son sepultados, asegurando un respaldo formal para dar respuesta a los familiares cuando se realicen reclamos en el futuro.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.




