Nahuel Gallo pide libertad para extranjeros detenidos en Rodeo I: Es un lugar de torturas
El gendarme argentino Nahuel Gallo afirmó que fue víctima de torturas mientras estuvo detenido en el Rodeo I, pero dijo no estar preparado para contar esas «atrocidades». A los países del mundo les pidió no olvidarse de Venezuela
El gendarme argentino Nahuel Gallo ofreció una rueda de prensa, desde su país, a tres días de haber sido liberado de El Rodeo I, y exigió a los diversos países del mundo y a las ONG abogar por la liberación de los demás extranjeros detenidos en Venezuela.
«El Rodeo I no es un lugar muy bueno, es un lugar de bastante torturas, psicológica, y no muy grata para contarla en estos momentos. Hay 24 extranjeros más en el Rodeo I, que están esperando ser liberados, de distintas nacionalidades», dijo con la voz entrecortada este miércoles 4 de marzo.
Nahuel Gallo insistió en pedirle «a los medios internacionales, a la ONG, a todas las organizaciones internacionales que no se olviden del Rodeo I y todos los centros penales que hay en Venezuela», pues afirmó que no solo en ese hay presos políticos. «No podemos mirar para otro lado. En el mundo hay conflcitos bélicos, pero no nos olvidemos de Venezuela», insistió.
Manifestó que no será totalmente libre hasta que todos los extranjeros allí encerrados sean liberados y aseguró no estar preparado para contar «las cosas y atrocidades que (le) hicieron». No puedo todavía, no me siento preparado».
Pese a haber estado encarcelado por más de un año en Venezuela, sin derecho a llamadas ni a una visita, Gallo aseguró que se encuentra bien de salud, pero afirmó que se está haciendo estudios médicos y que se está reinsertando en la sociedad.
Describió sus días en la cárcel del Rodeo I como de incertidumbre y de «millones de pensamientos que uno no sabe qué va a pasar día a día». Contó que el pasado domingo 1 de marzo, cuando salió de ese recinto carcelario, lo hizo en medio del miedo de no saber si iba a ser liberado o trasladado a otro lugar: «En el Rodeo I no te avisan a dónde vas o qué vas a hacer o qué va a pasar», dijo.
Aseguró que pensar en su hijo fue lo que lo mantuvo con «fortaleza mental» y condenó haber perdido injustamente su libertad: «No es fácil que te acusen de delitos (que no cometió)».
Nahuel Gallo agradeció la ayuda de los demás venezolanos que estuvieron detenidos, junto a él en el Rodeo I. Precisó que conoció a «muchísimos» venezolanos que le ayudaron, «así sea con unas medias».
El gendarme argentino mandó saludos y fuerzas a los presos que las autoridades mantienen en Venezuela y pidió que salgan por Ley de Amnistía o por otro beneficio. Aseveró que «hasta el último día fuimos ficha de cambio».
Gallo también contó que para sentirse «como en casa» cantaba su Himno Nacional, gritaba que era «orgullosamente argentino» y que con jabón de colores celeste y blanco «hacía mi bandera», pero que le era destruida.
El gendarme argentino Nahuel Gallo fue liberado el pasado 1 de marzo, luego de haber pasado un año y 60 días detenido en la cárcel de máxima seguridad Rodeo I. Fue detenido el 8 de diciembre de 2024 en la sede de migración de San Antonio del Táchira, cuando se dirigía a visitar a su esposa e hijo, bajo el pretexto de una entrevista con la policía migratoria.
El gendarme fue entregado a funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), que lo trasladaron «ilegalmente» a Caracas.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





