Hostigamiento en Zona 7 no amedrenta a familiares de presos: «Nos nos vamos a mover»
Familiares de presos políticos en Zona 7 fueron hostigados por funcionarios de la PNB, portando equipos antimotines y armas, desde la mañana del 20 de enero. Las mujeres insistieron en que se publiquen las listas de las personas que se encuentran allí recluidas y se liberen a todos
El hostigamiento contra los familiares de presos por motivos políticos no ha cesado. Este martes 20, un grupo de madres, hermanas y esposas denunciaron un nuevo episodio de acoso policial en Zona 7 (Boleíta, estado Miranda) para que abandonen el lugar, donde se han concentrado desde el pasado 8 de enero tras el anuncio de «un gran número» de excarcelaciones.
Pasadas las 11:00 a.m., denunció un grupo de mujeres, un contingente de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) con equipos y un vehículo antimotines trancó el paso hacia el centro de reclusión y trataron de mover a los manifestantes del lugar.
En respuesta, los familiares tendieron unas sábanas y se apostaron en el medio de la calle.
«Estamos angustiadas, estamos desesperadas. Nos pusieron este camión, nos pusieron un cerco y más de 30 policías con armamentos largos, cortos, con burlas. ¿Qué somos nosotros? Somos unas venezolanas, madres, sufriendo por nuestros hijos, que lo único que queremos es que nos los entreguen para irnos a nuestros hogares a descansar», afirmó Evelis Cano, madre de Jack Tantak, detenido el pasado 27 de noviembre en Charallave, estado Miranda.
Tantak, dijo su madre, fue arrestado por funcionarios de la PNB en su negocio de autolavado a las 6:00 pm. Lo estaban esperando desde las 2 de la tarde, tras decirle que había un problema con la venta de un carro, cuestión a la que se dedicaba de forma ocasional.
«Lo engañaron diciendo que había un caso con un carro en el negocio, él bajó desde Caracas. Más de 20 funcionarios estaban allá.. lo trasladaron a La Quebradita 2, ni siquiera lo dejaron hablar, no le enseñaron orden de arresto a pesar de estar con su abogado. Lo tiraron al piso, y le dijeron “llegó el terrorista, estás detenido por caso político”», ha expresado Cano.
Narwir Gil también se dirigió a los funcionarios: «Nosotras hacemos el mismo relevo que ustedes hacen. Usted pone a un grupo y cambia para que puedan dormir. Nosotros nos cambiamos en carpas, fulano duerme y el otro se queda despierto».
Gil no tiene información de su hermana Marilyn, de 37 años, y su cuñado, José Gregorio Reyes, desde el pasado 25 de noviembre. A ambos los detuvieron en Maturín, estado Monagas, y hasta ahora desconocen los motivos de su arresto. «Lo único que pido es que nos la entreguen sana y salva».
Un oficial de apellido Toro fue el encargado de mediar con el grupo. Tras varias conversaciones, la PNB accedió a retirar al personal con equipo antidisturbios y mover el camión apenas unos metros.
«No podemos sacarlo de aquí porque pertenece a este lugar», explicó el funcionario. Las madres accedieron a dejar de obstaculizar la calle principal. Además, solicitaron las listas de las personas que se encuentran allí recluidas y que se liberen a todos.
«No nos vamos a mover de aquí», expresaron.
Este es el segundo intento de desalojo por parte de la PNB contra los manifestantes en zona 7. Durante una vigilia la noche del sábado 17, efectivos policiales los intimidaron y trataron de desalojarlos del sitio. Algunos de los familiares de los presos políticos se han descompensado tras el desgaste físico. Al lugar han acudido los Bomberos de la UCV para brindar asistencia médica.
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