Clippve exige información sobre presos trasladados del Helicoide: No es un detalle menor
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos afirmó que «vaciar celdas no es cerrar un centro de tortura. Trasladar presos no desmonta una política de represión». La organización reiteró que El Helicoide representa «tortura, desaparición forzada, aislamiento, incomunicación, persecución política y muerte bajo custodia»
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos demandó este domingo 7 de junio información clara y verificable sobre el destino de las personas que estaban detenidas en El Helicoide, una de las sedes del Sebin, hasta el pasado 3 de junio cuando se registraron una serie de traslados arbitrarios.
«Hasta este momento no existe una lista oficial, un pronunciamiento público ni información verificable del Estado sobre los nombres y destinos de las personas trasladadas desde El Helicoide», señaló el Comité en un comunicado, publicado en sus redes sociales.
Para la organización, que reúne a decenas de familiares de presos políticos, esta opacidad «no es un detalle menor», pues «familias enteras pasaron horas sin saber si sus seres queridos seguían allí, si habían sido sacados, a dónde los llevaban o en qué condiciones. Ningún traslado puede hacerse como si las personas detenidas fueran objetos que se mueven de un lugar a otro sin explicación, sin notificación y sin control legal».
Asimismo, cuestionaron que se presente el Helicoide como un lugar «cerrado», debido que permanece vinculado a organismos policiales y de inteligencia, no existe información sobre su desmantelamiento real y las víctimas que pasaron por ese centro esperan verdad, justicia ni reparación.
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El pasado 3 de junio se registraron traslados del Helicoide hacia otros centros de reclusión como las cárceles de Tocuyito (Carabobo), La Planta (Distrito Capital), Yare II y el Internado Judicial Rodeo I (estado Miranda). Esto luego de una declaración del secretario de Estados de Estados Unidos, Marco Rubio, quien aseguró que ese lugar «estaba cerrado».
«Vaciar celdas no es cerrar un centro de tortura. Trasladar presos no desmonta una política de represión», afirmó la organización, que reiteró que El Helicoide representa «tortura, desaparición forzada, aislamiento, incomunicación, persecución política y muerte bajo custodia».
También criticaron, sin mencionarlo directamente, las declaraciones del diputado Jorge Arreaza, quien cuestionó el «escándalo» producido con el cierre de este lugar de reclusión.
«El escándalo no es que las víctimas lo nombren. El escándalo es que, después de años de denuncias públicas y documentación internacional, todavía se pretenda normalizar una estructura que ha servido para aplastar a quienes reclaman libertad y un cambio democrático urgente en Venezuela», aseveró el Comité en respuesta.
La organización señaló que El Helicoide «no debe ser reciclado por el poder ni maquillado con anuncios», sino que debe ser transformado en un «memorial para honrar a las víctimas y recordar al país que los crímenes cometidos durante el régimen chavista no pueden repetirse nunca más».
Insistieron en que seguirán la denuncia de «cada arbitrariedad», al tiempo que señalaron que los acuerdos que necesita el país «deben servir para liberar a todos los presos políticos, desmontar los centros y prácticas de represión, garantizar justicia para las víctimas y recuperar el camino constitucional del respeto a la dignidad humana, la voluntad soberana y los derechos fundamentales».
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