CIDH urge a Venezuela a fortalecer respuesta humanitaria y garantizar información pública
La CIDH advierte sobre la persistencia de fallas en el sistema hospitalario, dificultades en el acceso al agua potable, necesidad urgente de atención en salud mental y apoyo psicosocial ante los impactos individuales y colectivos derivados del desastre
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Redesca) expresan su preocupación ante la magnitud de la emergencia humanitaria en Venezuela tras el doblete sísmico del pasado 24 de junio y urgen al Estado a garantizar información pública, oportuna, accesible y verificable sobre la situación actual y las acciones de respuesta.
A través de un comunicado publicado este 28 de julio, señalan que la catástrofe natural ocurrió en un contexto preexistente de ausencia de Estado de derecho y de emergencia humanitaria caracterizado por el deterioro sostenido de la democracia, limitaciones de los derechos humanos, patrones de represión, crisis económica y deficiencia en los servicios básicos. En este contexto, afirman, la capacidad de respuesta estatal es limitada.
Entre las preocupaciones manifestadas por la CIDH y la Relatoría Especial se encuentran: fallas en el sistema hospitalario, dificultades en el acceso al agua potable, necesidad urgente de atención en salud mental y apoyo psicosocial ante los impactos individuales y colectivos derivados del desastre.
De igual manera, subrayan que persisten las limitaciones en la remoción de escombros, identificación de personas fallecidas, entrega de restos a sus familiares y gestión digna de los cuerpos. Los reportes recibidos en estas instancias internacionales dan cuenta de una sobrecarga de las morgues y servicios forenses, así como barreras económicas para el acceso a servicios funerarios.
Otro problema a atender, expresa la CIDH, es el aumento de personas desplazadas por la pérdida de sus viviendas y los riesgos de desplazamiento interno hacia otras zonas del país.
En este sentido, alerta sobre posibles traslados no voluntarios de personas afectadas por la emergencia a otros estados y falta de información pública sobre los protocolos aplicables al traslado y reubicación de personas damnificadas en albergues temporales.
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Las demandas de la CIDH
Ante las preocupaciones expresadas, la CIDH y Redesca llaman a fortalecer la respuesta humanitaria y la protección de derechos. Entre sus exigencias al Estado venezolano se encuentran:
*Establecer mecanismos adecuados de registro, información y acompañamiento para las personas afectadas.
*Facilitar la reposición de documentación personal perdida como consecuencia del desastre y garantizar que cualquier medida de traslado, reubicación o retorno sea voluntaria, informada, segura y digna, con pleno respeto de la unidad familiar.
*Garantizar información pública, oportuna, accesible y verificable sobre la magnitud de la emergencia y las acciones de respuesta.
*Garantizar el acceso efectivo a salud, agua potable, saneamiento, alimentación, vivienda y otros servicios esenciales, tanto en las comunidades afectadas como en los albergues temporales.
*Ofrecer especial atención a las personas y grupos en situación de mayor vulnerabilidad: niñas, niños y adolescentes, mujeres, personas mayores, personas con discapacidad, personas con enfermedades crónicas o con necesidades continuas de atención en salud, así como personas privadas de libertad.
*Implementar todas las medidas necesarias, incluyendo la cooperación internacional, para asegurar una gestión digna de los cuerpos.
*Garantizar procesos adecuados de búsqueda, recuperación, identificación, entrega y tratamiento de las personas fallecidas, con respeto a sus familiares y a las prácticas culturales y religiosas de las comunidades.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.




