Yván Gil: Aquí no hay conflicto que desescalar con EEUU, hay un intento de invasión
El canciller Yván Gil insistió en que «no hay tensiones que desescalar o un diálogo que deba ser establecido entre dos partes en disputa por un argumento internacional», al referirse al despliegue de Estados Unidos en el Caribe y los llamados a «desescalar el conflicto» vía diplomática por parte del portavoz del secretario general de la ONU. «Aquí hay un intento de invasión, de sometimiento de una población soberana», insistió
El canciller Yván Gil aseguró este jueves 13 de noviembre que entre Venezuela y Estados Unidos no hay una » confrontación», sino un «intento de invasión» por parte de la administración de Donald Trump, esto en respuesta al llamado hecho un día antes por el portavoz del secretario general de Naciones Unidas, Stépane Dujarric, a «desescalar las tensiones» entre ambos países.
«Aquí no estamos frente a una confrontación, nos decía ayer de manera lamentable el vocero del secretario general que nos pedía «desescalar la situación»… no hay una confrontación entre dos Estados, Venezuela no tiene una controversia con Estados Unidos, Venezuela es un país soberano y libre que intenta ser agredido por un país», aseguró Gil durante un encuentro internacional de juristas organizado en Caracas.
Un día antes, consultado por periodistas por el despliegue de un nuevo portaviones en el Caribe, el portavoz señaló que la ONU está «muy preocupada» por el aumento de las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, al tiempo que urgió a «desescalar el conflicto» a través del diálogo diplomático.
El canciller de Maduro insistió en que «no hay tensiones que desescalar o un diálogo que deba ser establecido entre dos partes en disputa por un argumento internacional, aquí hay un intento de invasión, de sometimiento de una población soberana».
Asimismo, dijo que recurrirán a la ONU para que «aclaren» la situación y dejar por sentado que el país enfrenta una «amenaza inusual» con el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe en operaciones que, según la administración Trump, buscan detener el flujo de drogas hacia el norte del continente.
Yván Gil reiteró en su intervención que la «amenaza no es solo contra Venezuela», al tiempo que insistió en que la acción estadounidense busca apropiarse de los recursos naturales del país.
«Lo que está en juego en América Latina y el Caribe es la estabilidad y la paz mundial», reafirmó el funcionario, quien también criticó los intentos de «desestabilización política y social» al igual que los «viles asesinatos» que, aseguró, ha cometido Estados Unidos en aguas internacionales.
Señaló que las muertes de al menos 70 personas en alta mar, y que la ONU considera pueden constituir ejecuciones extrajudiciales, son «reivindicados» como un «gran logro contra pequeños botes, independientemente si transportan mercancía ilícita … no se les ha dado el derecho a la defensa y no se ha demostrado si cometen algún delito en el mar».
Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, instó a los juristas a «defender la paz y la libertad en el Caribe» por las «acciones injerencistas» de EEUU que, dijo, «afectan a países del mundo entero».
«Los gobiernos de Estados Unidos siempre buscan la mentira, la excusa… No esperemos unas décadas a que se desclasifiquen los documentos de la administración Trump y en esa desclasificación se diga que no era verdad la lucha contra el narcotráfico», dijo.
Mientras que la magistrada Caryslia Rodríguez, presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, solicitó defender los principios de «equidad, justicia y paz duradera» a los juristas invitados de países africanos, latinoamericanos y de Europa.
Dijo que estos principios, «a pesar de los incesantes ataques y la amenaza imperial han sido enaltecidos en Venezuela. Hoy levantamos la voz para reafirmar una vez más nuestro compromiso con la vida».
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





