Trump: Magnate Sargeant no está autorizado para negociaciones petroleras en Venezuela
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que solo el Departamento de Estado o alguna persona autorizados por ellos pueden representar a su país en negociaciones petroleras
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desautorizó el pasado jueves 12 dee febrero a Harry Sargeant III, un magnate energético estadounidense, que según informaciones de prensa estaría ejerciendo de mediador en Venezuela para reactivar el sector petrolero del país.
«Hay un artículo sobre un hombre llamado Harry Sargeant III en The Wall Street Journal. Él no tiene autoridad, de ninguna manera, forma o modo, para actuar en nombre de Estados Unidos de América, ni tampoco la tiene nadie más que no esté autorizado por el Departamento de Estado. Sin esta aprobación, nadie está autorizado a representar a nuestro país», dijo el mandatario en la plataforma Truth Social.
En el mismo mensaje, Trump apuntó que las relaciones entre Venezuela y EEUU, desde la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero son «extraordinarias» y que se lleva «muy bien» con Delcy Rodríguez.

*Lea también: Venezuela y EEUU trabajan en «una agenda muy rápida» de cooperación, afirma Rodríguez
«El petróleo está empezando a fluir, y grandes cantidades de dinero, nunca vistas en muchos años, pronto beneficiarán enormemente al pueblo venezolano», agregó Trump.
El mandatario publicó este mensaje después de que The Wall Street Journal y otros medios estadounidenses informaran que Harry Sargeant III, un poderoso empresario energético y donante republicano, estaría apostando fuerte por revivir el sector petrolero venezolano tras la caída de Maduro.
Sargeant mantiene desde hace décadas negocios vinculados al petróleo venezolano, especialmente en la compra y exportación de asfalto y en proyectos para desarrollar campos petroleros junto a Pdvsa.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





