Delcy Rodríguez pasa de atacar a Trump a posar con él y procurar «cooperación» energética
Delcy Rodríguez sostuvo una reunión a puerta cerrada en Nueva York con el presidente de EEUU, Donald Trump, dejando atrás años de confrontación verbal para pactar una agenda centrada en energía, minería y seguridad. Tras el encuentro, la funcionaria difundió una imagen con el mandatario norteamericano y agradeció el respaldo de Washington en foros multilaterales, omitiendo en su pronunciamiento la situación de Nicolás Maduro
Delcy Rodríguez y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, estuvieron cara a cara, por primera vez desde que fuerzas norteamericanas capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores el pasado 3 de enero. Ambos se reunieron en horas de la noche del 22 de septiembre, en un encuentro en el que la prensa quedó por fuera. Hablaron de cooperación, de una «nueva etapa» en las relaciones bilaterales, pero no de Maduro por quien el oficialismo, con Rodríguez a la cabeza, convocó durante unos pocos meses, menos de seis, movilizaciones para «exigir su libertad».
Tras la conversación, la interina, quien en años anteriores insultaba a Trump y lo tildaba de «saqueador» subió una foto en sus redes sociales en las que aparece posando junto al nortemaricano que, más temprano, durante su intervención en el primer día del 81° período de la Asamblea General de la ONU calificó de «dictador» y «delincuente» a Nicolás Maduro, quien fuera el jefe de Rodríguez hace menos de un año.
Según el post, el tema de la libertad de Maduro y Cilia Flores, pasó por debajo de la mesa. «Sostuvimos una histórica reunión con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con quien conversamos sobre el fortalecimiento de la relación bilateral entre nuestros países y el avance de una agenda de cooperación en áreas estratégicas como energía, minería, seguridad y otros asuntos de interés común», detalló Rodríguez, quien se mantiene como encargada pese a que el lapso constitucional expiró a inicios de julio.
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Seguidamente, expresó su agradecimiento al presidente Trump y a su gobierno «por el decidido apoyo brindado durante la emergencia ocasionada por los terremotos del pasado 24 de junio, así como por su respaldo al proceso de reinserción de nuestro país en los espacios multilaterales».
«Venezuela y los Estados Unidos comparten una relación histórica que, en esta nueva etapa, estamos llamados a encauzar a través del diálogo. Seguiremos impulsando una diplomacia al servicio del interés nacional, orientada a alcanzar resultados concretos y beneficios colectivos para el pueblo venezolano», agregó.
En la reunión, que se llevó a cabo en Nueva York, también participaron el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio; el secretario del Tesoro Scott Bessent; la jefa de gabinete Susie Wiles, y el asesor de Seguridad Nacional Stephen Miller, según informó la Casa Blanca.
Más temprano, en Caracas, ciudadanos descontentos con el oficialismo se concentraron frente a la sede de Naciones Unidas para protestar contra la presencia Rodríguez en la Asamblea General del organismo y exigir la convocatoria de elecciones presidenciales en Venezuela.
“Debemos señalar categóricamente lo siguiente: Delcy Rodríguez no está en Nueva York, en Naciones Unidas, representando a Venezuela”, dijo el dirigente opositor Andrés Velásquez, quien afirmó que Rodríguez también tiene responsabilidad en abusos de poder, casos de corrupción y el desconocimiento de los resultados de las elecciones presidenciales de julio de 2024 en su condición de alta funcionaria en los gobiernos de los expresidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
“Ni todas las intervenciones golillas (a costes bajos) que le permitan en Naciones Unidas, ni todas las reuniones que logre hacer en Nueva York van a lavarle la cara en su corresponsabilidad en el golpe de Estado cometido en Venezuela contra la soberanía popular el 28 de julio del año 2024”, agregó en declaraciones a la prensa.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





