Maduro vuelve a la corte en Nueva York: su situación es «peor» que en la última audiencia
Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecerán este 22 de julio ante el juez Alvin Hellerstein en Nueva York, en su tercera audiencia desde la captura. El abogado Nizar El Fakih explicó a TalCual por qué considera que la posición judicial de Maduro se ha deteriorado, qué rol juega el caso de Alex Saab y qué sigue pendiente sobre la moción de inmunidad. Además, detalla los lapsos propuestos por la Fiscalía ante el juez hasta desembocar en un juicio en julio de 2027
Nicolás Maduro y Cilia Flores volverán este miércoles 22 de julio ante el juez Alvin Hellerstein, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, en lo que será la tercera audiencia del proceso judicial que Estados Unidos sigue contra ambos por delitos federales, entre ellos el cargo de narcoterrorismo contra Maduro y otros de conspiración.
La cita, pautada para las 12:00 del mediodía hora de Nueva York (la misma de Caracas), había sido reprogramada. Estaba prevista originalmente para el 30 de junio, pero fue movida para este 22 de julio. El abogado venezolano Nizar El Fakih, quien ha hecho seguimiento jurídico al caso y ha estado presente en las audiencias anteriores, conversó con TalCual en el programa NocheD sobre lo que puede esperarse de la comparecencia de este miércoles.
Según El Fakih, el proceso se encuentra en la fase pre-trial o etapa preliminar, previa al juicio propiamente dicho, en la que aún no se constituye un jurado ni se abre el debate oral y público sobre las pruebas. El componente central de esta etapa es el discovery process, la revelación de pruebas que la fiscalía está obligada a entregar a la defensa, en curso desde el 15 de abril de forma confidencial entre ambas partes. «Eso es muy determinante porque va a permitir a los acusados trazar su línea de defensa y tomar decisiones cruciales, que incluso pueden incidir en si van a decidir ir a juicio o si por el contrario prefieren explorar alguna alternativa que les ofrece la ley para evitar ir a juicio».
Al respecto, el abogado agregó que «el tiempo que ha transcurrido es muy sustancial porque el discovery process sí toma tiempo y va a tomar más meses, de hecho. Falta mucha tela que cortar sobre ese material probatorio. Los abogados pueden ejercer muchos recursos para tratar de separar parte de ese material probatorio, y sobre cada una de esas pruebas que ellos quieran separar tienen que formular una moción argumentando por qué. La fiscalía tiene que tener un lapso para poder examinar esa moción y responderla».
En siete meses, la defensa de Maduro y Flores, no obstante, solo ha presentado dos mociones: una para solicitar el pago de honorarios con recursos del Estado venezolano y otra para pedir la desestimación del caso. Tampoco han solicitado la libertad de los acusados ni una fianza.
El cronograma pendiente de revisión judicial
En una actualización posterior a la conversación, y horas antes de la audiencia, El Fakih detalló que la fiscalía presentó ante la corte un documento con una propuesta de cronograma ya acordada con la defensa:
- El 2 de septiembre de 2026 debería culminar una primera ronda de mociones previas al juicio.
- El 22 de septiembre de 2026, la fiscalía prevé finalizar la entrega de pruebas no clasificadas.
- El 15 de noviembre de 2026 se estima el cierre de la producción de evidencia clasificada.
- Una segunda ronda de mociones previas al juicio se extendería hasta el 11 de enero de 2027.
- Los últimos requerimientos antes del juicio deberían quedar resueltos para el 11 de marzo de 2027.
- La fase de juicio comenzaría en junio de 2027, casi once meses después de esta audiencia.
El Fakih subrayó que se trata de una propuesta que las partes formulan a la corte, y que corresponde ahora al juez evaluarla y pronunciarse, sin descartar que más adelante se soliciten prórrogas adicionales.
Maduro, en peor posición judicial
Consultado sobre si la situación judicial de Maduro es hoy peor que en enero o en marzo, cuando se realizaron las audiencias anteriores, El Fakih fue categórico: «Completamente, completamente». Su explicación se centra en el reconocimiento que hizo Estados Unidos de Delcy Rodríguez como encargada del Ejecutivo venezolano, formalizado mediante una declaración de interés del Departamento de Estado.
De acuerdo con El Fakih, en enero y marzo existía todavía un vacío sobre a quién reconocía Washington como representante legítimo de Venezuela, lo que abría una ventana de oportunidad para que la defensa planteara ante la corte dilemas sobre la condición de Maduro y Flores como jefe de Estado y primera dama. Esa ventana, dijo, se cerró: al Estados Unidos reconocer a Rodríguez como encargada del Ejecutivo, no puede reconocer simultáneamente a Maduro como presidente, lo cual lo deja en una posición argumentativa más precaria ante el tribunal.
Una de las piezas centrales de la defensa, la moción por inmunidad como jefe de Estado, fue mencionada por Maduro desde su primera comparecencia y, siete meses después, aún no ha sido formalmente introducida. ¿A qué atribuye El Fakih esa demora? A que ningún componente institucional venezolano ha respaldado ese argumento: ni el Estado venezolano ni las autoridades que hoy ejercen en torno al caso han solicitado la liberación de Maduro ni se han hecho parte del proceso. Para El Fakih, ese silencio institucional debilita el argumento de inmunidad, porque si el Estado presuntamente afectado no reclama, el reconocimiento de su jefe de Estado como tal pierde fuerza ante la corte.
El abogado también señaló como llamativo el cambio de firma de abogados de Maduro, ocurrido justo después de resuelto el tema del pago de honorarios, y el distanciamiento que ha observado entre Maduro y Flores durante las audiencias, sin contacto visual ni gestos de apoyo entre ambos pese a compartir la misma mesa. «Es muy llamativo que haya habido un cambio de abogado justo luego de que se zanjó el asunto de los pagos. Una vez que se logra el acuerdo de pago, hay un cambio de firma de abogados. Eso es algo que es raro de ver en esta etapa del proceso».
Barry Pollack sigue siendo el abogado principal de Maduro, luego de cambiarse de escritorio jurídico, pero ahora estará acompañado por otra litigante.
Mociones pendientes
Junto a la moción de inmunidad, sigue pendiente otra que cuestiona la legalidad de la captura y el traslado de Maduro a territorio estadounidense, en el contexto del tratado de extradición entre ambos países, tema que también abordó recientemente The New York Times en un artículo de opinión. El Fakih explicó que la jurisprudencia estadounidense —incluyendo el precedente del expresidente panameño Manuel Antonio Noriega, traído a Estados Unidos tras una invasión militar y no por vía de extradición— ha establecido reiteradamente que la forma en que una persona llega a un tribunal no exime de responsabilidad penal por los delitos que se le imputan.
El Fakih detalló que buena parte del material probatorio en el caso tiene un nivel de clasificación de seguridad que condiciona quién puede acceder a él y cómo. Según explicó, algunas pruebas son tan sensibles que solo pueden revisarse en un área controlada, a la que únicamente puede asistir el abogado —no el acusado— y sin que se permita retener copias ni tomar notas más allá de lo observado en el momento. Cada revisión de este tipo, dijo, requiere coordinar el lugar, los mecanismos de seguridad y la agenda de los fiscales, un proceso que por sí solo toma semanas.
Otros elementos probatorios sí pueden transmitirse en copia a los abogados, y una parte de ellos puede además ser llevada por los propios defensores hasta la cárcel para que Maduro y Flores los revisen directamente. El Fakih explicó que estas capas de confidencialidad son las que determinan, prueba por prueba, si el material puede ser visto solo por el abogado, por el abogado con derecho a copia, o directamente por el acusado.
Sobre la presencia pública de Maduro, El Fakih anticipó que es poco probable que circule una nueva imagen suya tras la audiencia: los traslados desde el centro de detención en Brooklyn se realizan bajo estrictas medidas de seguridad y en horarios que dificultan que el público los presencie. Las audiencias, además, no permiten fotografías ni videos ni son transmitidas.
El caso Alex Saab, un frente paralelo
El Fakih fue consultado sobre si el proceso que enfrenta el empresario Alex Saab en Miami, por delitos de legitimación de capitales y bajo jurisdicción de la fiscalía del Distrito Sur de Florida, tiene alguna conexión procesal con el caso de Maduro en Nueva York. Su respuesta: no existe vínculo procesal directo, ya que se trata de cargos y jurisdicciones distintas —en Nueva York no hay delitos económicos imputados a Maduro—, pero sí puede haber una afectación indirecta sobre él.
El Fakih explicó que ese caso podría derivar en requerimientos para que Maduro comparezca ante la corte de Florida o en la apertura de nuevas responsabilidades penales en su contra, abriendo así un frente adicional. Actualmente no se conoce si Maduro figura entre los acusados del caso Saab, ya que los nombres de otros implicados permanecen reservados.
El Fakih explicó que, además del proceso penal en Nueva York, Maduro enfrenta una serie de demandas civiles que se han visto reactivadas ahora que está bajo custodia y disponible para responder. Una de ellas, presentada por tres ciudadanos estadounidenses que alegan haber sido secuestrados y dañados por él, ya derivó en una decisión judicial que ordena a Maduro y a Alex Saab pagarles una indemnización cercana a los 314 millones de dólares. Según el abogado, mientras Maduro se mantuvo fuera del alcance de la justicia estadounidense y en rebeldía en esos casos, pudo ignorarlos sin mayores consecuencias; ahora que es localizable, le empiezan a llegar nuevas citaciones y notificaciones que lo obligan a articular una defensa.
El Fakih afirmó tener conocimiento de que, en al menos algunos de estos procesos, Maduro ya respondió a través de sus abogados, alegando que en este momento enfrenta el caso en Nueva York y que no puede hacerse parte de forma directa ni indirecta en esas otras causas. Según explicó, esa información no es pública porque forma parte de actas internas de los tribunales, aunque prevé que con el tiempo trascienda. El abogado planteó además una tensión de fondo: Maduro declaró ante la corte de Nueva York que carece de recursos para pagar a sus abogados, una afirmación que la fiscalía no llegó a verificar; si ahora debe indemnizar a los demandantes de estos otros casos y repite el mismo argumento, El Fakih no descartó que otros jueces sí activen los mecanismos legales para comprobar esa declaración, lo que podría incluir solicitudes a otras jurisdicciones para rastrear bienes vinculados a Maduro en el exterior.
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