Llega a Bilbao el primer cargamento de petróleo venezolano adquirido por Repsol
El buque, que partió hace unas dos semanas desde el terminal José en Venezuela con aproximadamente un millón de barriles de crudo, representa un valor simbólico y tecnológico para la petrolera española, que mantiene intereses estratégicos en el país suramericano
El petrolero Folegandros atracó en el Puerto de Bilbao con el primer cargamento de petróleo venezolano adquirido por Repsol desde que la administración de Estados Unidos, encabezada por Donald Trump, intervino directamente en la política y el sector energético de Venezuela a comienzos de enero, una acción que incluyó la detención de Nicolás Maduro.
El buque, que partió hace unas dos semanas desde el terminal José en Venezuela con aproximadamente un millón de barriles de crudo, representa un valor simbólico y tecnológico para la petrolera española, que mantiene intereses estratégicos en el país suramericano.
Este crudo será procesado en la refinería de Petronor, en el País Vasco, que cuenta con instalaciones especializadas para tratar crudos pesados y con alto contenido de azufre, características propias del petróleo venezolano. Originalmente el cargamento estaba destinado a la refinería de Cartagena, pero un incendio en esa planta obligó a redirigir su llegada a Bilbao.
La llegada del Folegandros se da en el marco de una nueva política energética impulsada por Washington, que en los últimos días autorizó formalmente a compañías como Repsol, Chevron, BP, Eni y Shell a reanudar operaciones en Venezuela tras el cambio político en Caracas.
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha buscado posicionar a la empresa como actor clave en este escenario. En reuniones con altos funcionarios estadounidenses, Imaz agradeció la apertura de Washington y aseguró que la petrolera está lista para “invertir con fuerza” y ampliar su producción en Venezuela. La empresa aspira a triplicar su producción en el país sudamericano hasta cerca de 135.000 barriles diarios.
La presencia y las declaraciones de Imaz generaron críticas en España: el presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Aitor Esteban, señaló que algunas expresiones del ejecutivo podrían haberse “ahorrado”, incluido el agradecimiento a la intervención estadounidense o la referencia al Golfo de México como “Golfo de América”.
Un nuevo capítulo para el mercado petrolero
Este primer cargamento cristaliza la reactivación del comercio petrolero entre Repsol y Venezuela bajo supervisión estadounidense, en un momento en que el país busca reconstruir su industria energética tras casi un año de bloqueos a sus exportaciones a raíz del embargo decretado por Washington en marzo de 2025.
Estados Unidos autorizó la exportación de hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano, cuyos ingresos, según la versión oficial, serán destinados a la reconstrucción del país. Para facilitar esta comercialización, la Casa Blanca otorgó licencias a empresas de trading como Trafigura y Vitol, encargadas de revender el crudo a las grandes petroleras internacionales. De los 2 millones de barriles adquiridos por Repsol, cerca de la mitad —un millón— llegó a Bilbao en este primer envío.
Con la llegada del Folegandros, España y Europa presencian la reanudación de un comercio petrolero que se había interrumpido durante casi un año, marcando un nuevo capítulo en la relación energética entre Venezuela y las grandes compañías globales tras los cambios políticos recientes.
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