La península de Araya sigue padeciendo la crisis de agua
Las cisternas no son regulares hacia la península de Araya (estado Sucre), por lo que muchos pobladores se ven obligados a «cazar» el servicio para poder tener agua para consumo. Los precios varían entre 2.800 bolívares y 3.000 bolívares por envase. La limpieza de las viviendas se hace con agua que recogen directamente en las playas o con agua desalinizada que surten en algunos lugares
El agua salada ha reemplazado al agua potable en la península de Araya, estado Sucre. Tras la avería del embalse de Turimiquire hace más de tres meses, los pobladores de distintos pueblos se quedaron por completo sin el servicio y se vieron obligados a recurrir a las playas y otro tipo de tomas para cubrir necesidades básicas.
«Tienen que buscar como traer el agua bien tratada porque está enfermando con diarrea a los niños, jóvenes, a todos por igual (…) que se aboquen a todo eso porque puede traer una epidemia futura, va a ser más peligroso para el ser humano», dijo una residente de Araya.
Las cisternas no son regulares hacia esa zona del estado Sucre, por lo que muchos pobladores se ven obligados a «cazar» el servicio para poder tener agua para consumo. Los precios varían entre 2.800 bolívares y 3.000 bolívares por envase. La limpieza de las viviendas se hace con agua que recogen directamente en las playas o con agua desalinizada que surten en algunos lugares.
*Lea también: Freddy Bernal: «Hemos llegado a tener hasta 10 horas sin luz, eso es insostenible»
«Uno no tiene para hacer la comida, sales a comprar y no hay, esto es un estrés demasiado fuerte. Nos estamos ayudando con el agua salubre para hacer los oficios o bañarse», dijo Orlando Rodríguez, quien se dedica a la pesca.
Nahum Pérez, operador de la planta desalinizadora Victoria, reiteró que este tipo de agua no es apta para el consumo humano. «La captación está desde la laguna y es agua mucho más salada, no es tan purificada como el agua del mar. Aún así el agua sale cristalinizada y purificada».
La península de Araya también enfrenta graves problemas de transporte marítimo, vialidad y electricidad. El sindicalista Javier Márquez dijo que todos estos problemas son por «falta de voluntad» de las autoridades. «El sistema eléctrico está peor, con estas brisas hace poco pasamos varias noches sin luz porque se cayeron los postes (de electricidad). No hay servicio ni mantenimiento, aparte del peligro que pueden generar».
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





