Gianluca Rampolla afirma que 10 millones de venezolanos están en situación de necesidad
El coordinador humanitario de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, advirtió que millones de personas siguen dependiendo de ayuda humanitaria para sobrevivir. También alertó sobre el riesgo de invisibilizar la crisis venezolana, el impacto de los recortes internacionales de financiamiento y las profundas desigualdades que persisten en medio de la recuperación económica
«Necesidad significa que si no se les da la ayuda no van a alcanzar a llegar al final del día». Asimismo, expresó su preocupación ante «una nueva narrativa de que aquí todo ya se ha resuelto porque llegan las petrolerasۚ».
Precisó que los que fueron atendidos por los programas que coordina la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), al cierre de 2025, son casi dos millones de personas.
«La realidad es que el año pasado hubo un aumento de personas en necesidad por el efecto de la inflación que se come la capacidad adquisitiva de los elementos vulnerables de la población que dependen del ingresos en bolívares, y porque faltan completamente los servicios esenciales», dijo el diplomático.
Si bien reconoció que las prospectivas económicas del país «hoy son mucho mejores que las de hace solamente tres meses», la verdad es que «va a tomar años para que el Estado recupere su capacidad de generar ingresos para recuperar los servicios esenciales e impactar las vulnerabilidades».
Rampolla denunció que, de nuevo, «hay la invisibilización de las necesidades de un segmento de la población enorme, donde los recursos humanitarios se han reducido por razones políticas independientes a Venezuela», como los recortes aplicados por Estados Unidos, y otros países que están aumentando sus gastos en el área de defensa.
«Y esto es contraintuitivo, porque sabemos que la paz se logra con el desarrollo, y el desarrollo, donde hay necesidades humanitarias, es muy difícil alcanzarlo».
El representante de la ONU exaltó el importante papel de la sociedad civil venezolana, su preparación y organización, por lo que tiene esperanzas de que «el país se recupere de manera inclusiva y sostenible por ese capital humano».
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La comunidad internacional llegó a Venezuela con años de retraso
Desde el principio, el representante de la ONU anunció al público su disposición a hablar con franqueza sobre su experiencia acumulada en Venezuela, desde que llegó en 2021. Aclaró que sería «menos diplomático», pues se encuentra al final de su mandato.
Expresó un mea culpa porque la comunidad internacional comenzó a atender la crisis humanitaria en el país «probablemente con tres años de retraso por razones políticas». «Todo el concepto y la noción de humanitario fue extremadamente politizado en un contexto polarizado y extremizado», indicó.
«Por muchos años, una buena parte de la élite política del oficialismo veía en nosotros un instrumento político en contra. El trabajo humanitario tuvo que hacerse en el silencio, sin publicar números, sin hacer publicidad, sin poder comunicar, y la comunicación es un componente clave de cualquier operación, porque comunicación es también el instrumento que se utiliza para asegurar que las comunidades puedan informar de lo que necesitan, pero al mismo tiempo ser informados de lo que se está haciendo en su apoyo».
Dijo que conoció El Callao, estado Bolívar, en 2022, cuando visitó el Arco Minero: «Lo que vi ahí en Puerto Ordaz era impresionante. La industria devastada, parecía Armagedón, parecía que la habían bombardeado. Ver lo que vi en el Callao me recordó a lo que vi en África, estuve años en Ruanda y eso parecía el este del Congo», describió el diplomático de origen italiano.
Explicar la complejidad de la crisis venezolana
El representante de la ONU expresó su inquietud porque Venezuela desapareció como noticia mundial pocos días después del 3 de enero pasado, cuando fuerzas militares estadounidenses ingresaron al país y capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Indicó que lo sucedido «no tiene precedentes y ha creado un precedente muy grave que nos ha llevado a estar como estamos ahora en el Medio Oriente».
Rampolla invitó al mundo académico a que analice por qué «un país que lo tiene todo necesita la presencia de una acción humanitaria articulada con un coordinador. Eso es fundamental entenderlo».
En materia de crisis humanitaria, el representante de la ONU dijo que «es necesario seguir insistiendo, visibilizando —no dramatizando—, simplemente ir explicando las complejidades» de la crisis venezolana.
«Para Venezuela siempre ha sido complejo mantenerse en el radar de las crisis que tienen que ser financiadas porque no hay el efecto CNN, no hay bombas que caen, no hay muertos en la calle, es una crisis diferente. Por eso, siempre la estrategia ha sido la de no ponernos en una competición con otras crisis, sino en otra categoría».
EEUU, Venezuela y la estabilidad
Sobre la estrategia impulsada por el gobierno de Estados Unidos hacia Venezuela tras los sucesos del 3 de enero, comentó que «la estabilidad solo se logra con una recuperación que sea sostenible, inclusiva y que reduzca brechas y resuelva desigualdades. Si no se hace de esa manera, la recuperación va a profundizar desigualdades y va a seguir desestabilizando».
«Hace falta seguir acompañando a Venezuela para que pueda salir de la lista de países en crisis, pero no va a salir de esa lista si pensamos que es el petróleo el que va a resolverla (…) Si pensamos que sacar más petróleo y venderlo a un mejor precio va a resolver la crisis no hemos entendido nada de cómo está el país, de cómo está la región y el mundo. Si no se hace dentro de un esquema de una reforma del Estado que apuntale y que mire a cerrar brechas donde están las vulnerabilidades, estas diferencias se van a profundizar y vamos a pasar de un contexto de oportunidad a uno de riesgo donde sí vamos a ver tensiones creadas por disparidades que se van a profundizar».
Recalcó que el trabajo para atender la crisis humanitaria en el país debe continuar, aunque advirtió que «nunca va a ser suficiente, nunca ha sido posible resolver estas brechas con ayuda humanitaria».
«Es necesario que estas ayudas sigan llegando, al mismo tiempo que recursos que se generen de un contexto macroeconómico que vaya mejorando, que se inviertan donde hace falta invertirlo y que se haga a través de un cambio de políticas públicas que de verdad pongan en el centro a las personas y no los intereses individuales de grupos».
Trabajar por la derogatoria de la Ley contra las ONG
Ante una pregunta sobre el impacto causado por la Ley de Fiscalización, Regularización, Actuación y Financiamiento de las ONG y Entidades Afines, y las trabas para el desempeño de la sociedad civil organizada, Gianluca Rampolla hizo un paseo por la evolución de la norma, desde que «estuvo dos años como espada de Damocles» sin ser aprobada y, luego de su sanción, cuando el mayor temor era que se usara para cerrar las ONG, hasta más recientemente, cuando coincidieron las políticas del gobierno venezolano y el de EEUU en el recorte de su financiamiento.
«Creo que ahora estamos en una fase donde ya la criminalización de las ONG está desapareciendo del discurso público, pero lo que deja es una serie de trabas burocráticas de un Estado que no tiene capacidad y ahora se encuentra en una situación de tener que poner a norma a miles de organizaciones».
Precisó el coordinador humanitario que, así como se trabajó para tratar de impedir la regulación, «ahora estamos trabajando para que si, por lo menos, no hay una derogación de la Ley de Fiscalización de ONG junto a la Ley del Odio (Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia), se puedan simplificar los trámites administrativos, que son un costo y una dificultad para las organizaciones civiles».
En cuanto a los retos que ha tenido que afrontar como coordinador humanitario, Rampolla dijo que han sido desafíos geográficos, logísticos –como la falta de gasolina– y de seguridad, por la presencia en algunas zonas de grupos armados.
«Desde el 4 de enero hemos entrado en una fase donde el discurso ha cambiado, hay una aceptación de que hay necesidades humanitarias. Hasta la presidenta encargada se ha referido a las necesidades humanitarias. Un discurso que a nivel central cambia, simplifica las dinámicas abajo en la escalera política (…) 10 días después del 3 de enero había gobernadores, o secretarios de gobierno, llamándonos para decir: ¿Cuándo vienen?».
Con información de El Ucabista
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





