FOTOS | Sauna, discoteca y un zoológico: lujos de «Humbertico», jefe de banda en Bolívar
La propiedad de «Humbertico» se extiende sobre varias hectáreas. Según el testimonio de una habitante de la zona, «el Sebin entró y le dijo a la población ‘vengan y agarren todo, porque después esto lo quemamos’»
La casa de Humberto Martes, alias «Humbertico», uno de los cabecillas de las bandas criminales que controlaban una zona minera en Venezuela, fue saqueada tras la operación militar que dio muerte a Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias «Niño Guerrero», líder del Tren de Aragua, constató una periodista de la AFP.
Venezuela, el país con las mayores reservas de petróleo del mundo, también está repleto de oro, diamantes, coltán y tierras raras. Una gran parte de las zonas auríferas, en particular su rico Arco Minero (112.000 km2), se encuentran aisladas, muy lejos de las grandes ciudades, y están controladas por bandas armadas o por guerrillas.
El lunes 8 de junio, el ejército lanzó una gran operación para desalojar a las bandas criminales de Las Claritas, una inmensa zona de extracción aurífera.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó el viernes 12 que «Niño Guerrero» murió en un ataque militar conjunto con Venezuela. Mientras que «Humbertico» huyó de su residencia.
En abril, Venezuela adoptó, bajo presión estadounidense, una nueva ley de minería destinada a atraer inversionistas privados y en particular extranjeros.
Cómo era la casa y cómo quedó
La propiedad de «Humbertico», dominada por un mirador, se extiende sobre varias hectáreas. Cuenta con sauna, discoteca al aire libre, un pequeño zoológico y una arena para peleas de gallos, la pasión de este hombre.

La «finca» refleja el lujo en el que vivía este cabecilla, fruto de la extorsión que practican en estas zonas las pandillas criminales, conocidas en el país como «sindicatos».
Toda la propiedad está equipada con una red de cámaras de vigilancia.
«Hasta en la mata de mango hay cámaras», exclamó una anciana bajo condición de anonimato. Afirmó que el «gallo estrella» de «Humbertico» «valía 40.000 dólares».
Dentro de la casa, las habitaciones fueron vaciadas. Colchones destripados, puertas arrancadas. Los cristales de las ventanas rotas cubrían el suelo.

«El Sebin entró y le dijo a la población ‘vengan y agarren todo, porque después esto lo quemamos’», contó la mujer.
La propiedad también cuenta con perreras, pocilgas, caballerizas y varios edificios destinados a la cría de animales.

El olor es pestilente, con cadáveres de animales en descomposición.
La anciana espera el regreso del «patrón». Como otros habitantes de la zona, elogia las virtudes de «Humbertico», que al igual que el narco colombiano Pablo Escobar o muchos jefes de organizaciones criminales, hacía gala de generosidad, ayudando a los más necesitados.
«Este hombre era una maravilla. Si alguien violaba o mataba, él se encargaba directo. No era el caos que hay hoy: ahora sí estamos sin ley aquí», afirmó, al recordar que las bandas se imponen en los sectores que controlan. Y que estas zonas están libres la criminalidad que no cometen ellos.
No todos los habitantes son tan elogiosos. Algunos hablaron de un «régimen de terror». La caída de los cabecillas no ha borrado el miedo.
El sábado, algunas personas devolvían a la propiedad los bienes saqueados.

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Con información de AFP
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