Donaciones a Hospital de El Junquito tras terremoto fueron redirigidas a la UNES
Una doctora del único Hospital de El Junquito informó que los insumos donados por particulares se llevaron a la escuela de policía de la zona porque allí permanecen algunos damnificados. Aseguran que el hospital recibió dotación del Ministerio de Salud. El presidente de la FMV sostiene que la atención inicial fue posible gracias a la ayuda de la sociedad civil y la cooperación internacional
A una semana del doble terremoto que sacudió el país el pasado 24 junio, de magnitudes 7,2 y 7,5, el hospital de El Junquito solo mantiene dos pacientes hospitalizados por patologías no relacionadas con los sismos. Aunque el centro de salud recibió donaciones de particulares y otras organizaciones tras la emergencia, estas no se quedaron allí, sino que fueron redirigidas a la sede de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), tras recibir a varios damnificados.
«Se habían recibido donaciones, que fueron dirigidas hacia la UNES porque llegaron los damnificados el día jueves (25 de junio) en la noche. Las donaciones se llevaron para allá porque el hospital no es centro de acopio», explicó a TalCual una doctora del centro médico, cuya identidad se mantiene en reserva por razones de seguridad.
La doctora afirmó que el Ministerio de Salud envió, el día siguiente del terremoto, tres cavas con medicamentos, principalmente de uso endovenoso.
Detalló que tras las horas posteriores a los fuertes sismos, en este hospital fueron atendidos 64 pacientes, 20 de estos con lesiones de mayor gravedad que fueron remitidos al Hospital Miguel Pérez Carreño por traumatismos causados por aplastamiento. Pese a que el hospital no cuenta con ambulancia propia, recibió apoyo de Protección Civil, bomberos y de la ambulancia de la UNES para realizar los traslados.
La doctora aseguró que la instalación cuenta con los insumos necesarios para atender la demanda habitual, pero destacó que no disponen de suero antiescorpiónico, un medicamento necesario en esta zona porque las picaduras de alacrán son frecuentes. No obstante, informó que sí disponen de suero antiofídico (para mordeduras de serpientes) y dijo que esperan la llegada de las ampollas contra el veneno de escorpiones.
También aseguró que la infraestructura del hospital no sufrió daños tras el terremoto: «La única afectación fue la fractura de la bomba del cuarto de agua», problema que, dijo, ya fue resuelto.
La atención se trasladó a la UNES
Una cirujana del hospital de El Junquito relató a TalCual que el personal médico fue desalojado del hospital pocos minutos después del doble sismo y la atención de emergencia se trasladó a las instalaciones de la escuela de policías.
Recordó que el primer caso atendido fue el de una paciente que presentó una crisis convulsiva en medio del temblor tras permanecer cinco meses sin tratamiento. Poco después llegaron los primeros fallecidos —una madre y su hijo— y posteriormente comenzaron a ingresar decenas de heridos.
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«Después fue realmente un caos, aproximadamente 60 pacientes», recordó y destacó que tuvieron que atenderlos sin servicio eléctrico, alumbrados por las luces de un vehículo. La especialista explicó que inicialmente los lesionados fueron atendidos en las instalaciones de la UNES, tras ser desalojados del Hospital El Junquito, y posteriormente en la capilla del recinto, acondicionada como área de atención médica.
La doctora afirmó que el equipo trabajó durante 36 horas continuas y realizaron suturas, curas y estabilizaron enfermos. Específicamente, atendieron pacientes con traumatismos craneoencefálicos y musculoesqueléticos, crisis asmáticas, ansiedad, hipertensión e insuficiencia respiratoria aguda.
La ausencia del servicio de Rayos X en el Hospital de El Junquito obligó a trasladar a los pacientes que requerían estudios o reducción de fracturas hacia el Hospital Miguel Pérez Carreño.
Consultada sobre los insumos disponibles durante la emergencia, la cirujana explicó que el personal utilizó tanto el material almacenado en el hospital como insumos que los propios médicos acostumbran llevar en sus guardias: «Había algunos insumos, pero en mi grupo de guardia particularmente siempre traemos cajas con gasas, yelcos y otras cosas. Eso nos ayudó bastante. También nos apoyamos con lo que había en la institución», afirmó.
La FMV asegura que la ayuda externa fue determinante
La versión de las médicas, quienes indicaron abiertamente que no podían conversar sobre los donativos, contrasta parcialmente con la evaluación realizada por el presidente de la Federación Médica Venezolana (FMV), Douglas León Natera, quien sostuvo en conversación con este medio que los hospitales enfrentaron la emergencia con una «disponibilidad de insumos que apenas alcanzaba entre 8% y 10%».
Natera dijo que la atención de los heridos en todas las zonas afectadas por los terremotos fue posible gracias al esfuerzo del personal sanitario y a la llegada de donaciones provenientes tanto de la sociedad civil como de la cooperación internacional.
«A los hospitales llegó gran cantidad de insumos que vinieron del exterior. Incluso localmente se organizó la gente y a los centros de acopio llegaron medicamentos que resolvieron gran parte de la situación. De lo contrario, no hubiese sido posible», afirmó.
León Natera señaló que aún se requieren medicamentos como protectores gástricos, analgésicos, antipiréticos, antihipertensivos, hipoglicemiantes y kits completos para la administración de sueros, incluidos los conectores para micro y macrogoteo, indispensables para poder utilizarlos en los pacientes.
En este sentido, una de las especialistas de el Hospital de El Junquito indicó: «En todas las instituciones realmente podríamos estar mucho mejor, pero en este momento estamos bastante mejor que para el 24 de junio, día del terremoto».
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