Crisis de agua en Cumaná se agudiza: no puede ser considerado «un problema local»
Provea, Clima 21 y la organización Incide alertaron sobre la grave situación que padecen los habitantes de Cumaná tras más de 100 días sin servicio de agua potable continuo, debido al colapso del túnel de trasvase del embalse Turimiquire. La crisis, aseguraron las oenegés, ha impactado en los derechos de acceso al agua potable, salud, alimentación y una vida digna
El colapso del túnel de trasvase del embalse Turimiquire, que dejó sin agua potable a toda la ciudad de Cumaná, poblaciones vecinas y algunas localidades del estado Nueva Esparta, no ha sido resuelto. En tanto, señalaron las organizaciones Provea, Clima 21 e Indice, los habitantes sobreviven a una vulneración múltiple de derechos mientras deben afrontar una crisis hídrica que parece olvidada por las autoridades.
En barrios y urbanizaciones clase media buscan el agua en tomas improvisadas, un punto de potabilización instalado por la Cruz Roja Venezolana y mediante la compra de cisternas. Los más afectados son las poblaciones vulnerables: niños y niñas, mujeres, adultos mayores, personas con discapacidad y problemas de salud crónica.
«Mi familia depende del agua que conseguimos en los camiones cisterna, pero la disponibilidad es muy limitada. Muchas veces tenemos que esperar horas frente al cerro que es cuando llega un poco para cargar, no siempre alcanzamos. Esto afecta no solo nuestra higiene, sino también la alimentación de mis hijos. En el caso de Carlito, quien tiene una condición y debe comer los alimentos bien lavados, los golpes de calor le bajan la tensión. La situación nos tiene desesperados», dijo Diana Marín, de 48 años, a Provea.
Marín es madre de tres niños, uno de ellos es neurodivergente y sufre de hipotensión cuando está en situación de estrés.
Los entrevistados por las diversas organizaciones coincidieron en la priorización ineficiente del agua y su distribución desigual por parte de las autoridades. También señalaron la dificultad para acceder a este recurso incluso en el punto de potabilización instalado por la Cruz Roja, debido a la cantidad de personas que acuden al lugar.
«Ellos mismos, tienen envases para recargar agua cuando llega», afirmó Julio Martínez, vigilante de un estacionamiento cercano.
Clima 21 y la organización Incide señalaron que la crisis hídrica en el estado Sucre «no puede seguir siendo considerada un problema local. Se trata de una situación que compromete derechos humanos fundamentales, entre ellos el acceso al agua potable, la salud, la alimentación, la educación y una vida digna».
Reiteraron que esta crisis del agua tiene profundas implicaciones sociales, sanitarias y económicas. Al no poder acceder a agua potable regularmente o garantizar las condiciones de higiene incrementa la exposición a enfermedades gastrointestinales, infecciones cutáneas y otros problemas de salud.
«La crisis también está erosionando la economía familiar. La compra de agua, tanques de almacenamiento, recipientes y equipos para enfrentar la emergencia obliga a las familias a destinar recursos que deberían emplearse en alimentación, salud o educación (…) Los efectos alcanzan también a pequeños negocios que han visto aumentar significativamente sus costos de funcionamiento debido a la necesidad de adquirir agua por medios alternativos», afirmaron Clima 21 e Incide.
También registraron que centros hospitalarios e instituciones educativas enfrentan dificultades para mantener sus actividades con normalidad. A esto se suman los cortes eléctricos continuos en esas zonas, lo que afecta los sistemas de bombeo y distribución, dificultan el almacenamiento del agua y limitan aún más la capacidad de respuesta de las comunidades.
Ambas oenegés exigieron a las autoridades que adopten medidas inmediatas y efectivas para garantizar soluciones sostenibles que restablezcan el acceso al agua potable para toda la población. «La magnitud de la emergencia exige transparencia, planificación, inversión y una respuesta coordinada que coloque en el centro la protección de la dignidad humana, especialmente de los grupos más vulnerables».
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