Costa Rica cierra su embajada en Cuba: «Hay que limpiar al hemisferio de comunistas»
Entre amenazas de intervención militar por parte de Estados Unidos y una crisis económica agravada por la falta de crudo venezolano hacia Cuba, países como Costa Rica y Ecuador endurecen su postura frente a un régimen que califican de ilegítimo apoyando de esta manera, las políticas del presidente Donald Trump
Costa Rica cerró su embajada en La Habana y expulsó a los diplomáticos cubanos del país este miércoles 18 de marzo. Al respecto, el presidente Rodrigo Chaves advirtió que es necesario «limpiar al hemisferio de comunistas».
El mandatario declaró a la prensa que, a partir de ahora, Costa Rica desconocerá la legitimidad del régimen en Cuba debido al «maltrato, la represión y las condiciones indignas en que tienen a los habitantes de esta isla hermosa».
Por otra parte, Costa Rica se mantiene como aliado del presidente Donald Trump, quien sostiene un cerco energético sobre la isla y ha multiplicado sus amenazas de tomar el control de la misma. Chaves afirmó que no otorgarán legitimidad a un gobierno que oprime y tortura a «casi diez millones de cubanos hoy», confirmando que en este momento ambos países no mantienen relaciones diplomáticas.
El mandatario dio un plazo a los diplomáticos cubanos hasta finales de mes para abandonar el territorio. Informó que, si La Habana lo desea, podrá mantener a su personal consular para la atención de unos 10.000 residentes cubanos, sin embargo, Costa Rica atenderá a sus ciudadanos desde Panamá, dado que su embajada no contaba con personal diplomático desde el 5 de febrero.
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«Hemos tomado la decisión de proceder (…) con el cierre de la embajada de Costa Rica en la República de Cuba. De igual forma, hemos solicitado a la cancillería de Cuba retirar a su personal diplomático de la embajada en San José, excepto los funcionarios consulares», informó previamente el canciller costarricense, Arnoldo André Tinoco, junto a Chaves desde Peñas Blancas, en la frontera con Nicaragua.
No obstante, La Habana calificó la decisión como «arbitraria y evidentemente adoptada bajo presión», asegurando que no considera los intereses nacionales de ambos pueblos. Un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano afirmó «Con este paso, el gobierno costarricense, que exhibe un historial de subordinación a la política de los Estados Unidos contra Cuba, se suma una vez más a la ofensiva estadounidense en sus renovados intentos por aislar a nuestro país».
¿Acompañamiento o presión de Trump?
Costa Rica siguió los pasos de Ecuador, otro aliado de Trump que el pasado 4 de marzo expulsó al embajador de Cuba en Quito, Basilio Gutiérrez, tras acusarlo de injerencia en asuntos políticos internos y de participar en «actividades violentas». Por su parte, el canciller costarricense sostuvo su preocupación por el deterioro de los derechos humanos en la isla y el incremento de actos represivos contra ciudadanos, activistas y opositores.
Tanto Costa Rica como Ecuador forman parte de un grupo de países latinoamericanos que recientemente sellaron una alianza con Trump para combatir el narcotráfico mediante fuerza militar. Asimismo, Cuba enfrenta una fuerte crisis económica agravada por la suspensión del suministro de crudo desde Venezuela desde enero, tras la captura de Nicolás Maduro en una intervención militar estadounidense.
En las últimas semanas, Trump ha intensificado las amenazas contra La Habana y sus dirigentes. Aunque asegura que la isla desea «concluir un acuerdo» con Washington, el pasado lunes 16 de marzo aseveró que espera tener «el honor de tomar Cuba, de alguna manera».
Con información de Swissinfo.ch
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