Alejandra Martínez Cánchica: «Delcy Rodríguez debe consolidarse dentro del chavismo»
La historiadora Alejandra Martínez Cánchica considera que la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada forma parte de una apuesta de Estados Unidos por una «transición blanda» negociada desde el poder. A su juicio, la permanencia de Rodríguez dependerá de su capacidad de centralizar mando dentro del chavismo y, especialmente, de controlar el aparato represivo
La juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada del Ejecutivo nacional tras la detención de Nicolás Maduro abrió un nuevo escenario político marcado por una figura creada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ): la «ausencia forzosa». Para la historiadora Alejandra Martínez Cánchica, esta fórmula, no prevista en la Constitución, apunta a sostener una encargaduría sin plazo claro, mientras se desarrolla una dinámica de presión externa y reacomodo interno.
En entrevista con NocheD de TalCual, Martínez Canche calificó el momento como «el posicionamiento de una tesis de transición blanda de parte de Estados Unidos hacia Venezuela». Según su interpretación, tras evaluar el panorama, el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio se habrían inclinado por una salida «que venga desde adentro del régimen autoritario», con una amenaza externa que «ya no es creíble porque ya ocurrió», aludiendo a acciones recientes y a la captura de Maduro.
En ese contexto, la historiadora dijo que el chavismo enfrenta un «reloj en contra»: «Ellos tienen que dar unas condiciones, ellos proponen unas condiciones los norteamericanos que se supone que el régimen tiene que cumplir». Mencionó como señal el comunicado divulgado por Delcy Rodríguez el día anterior, donde aseguró estar dispuesta a cooperar con Estados Unidos.
Delcy Rodríguez aún debe afirmarse
Para Martínez Cánchica, la presidencia encargada de Delcy Rodríguez no puede leerse como un cargo ya «atornillado». Aseguró que el primer desafío es interno: «Esa presidencia de Delcy Rodríguez tiene que consolidarse a lo interno del chavismo».
En su análisis, durante las primeras horas y días se han observado movimientos que apuntan a la construcción de esa centralización de poder. Mencionó como primer soporte la sentencia de la Sala Constitucional del TSJ emitida pocas horas después de la captura de Maduro: «Ahí tienes una pata de ese edificio que se va necesitando para centralizar el control o el mando dentro del régimen autoritario».
Luego añadió otro elemento: el reconocimiento público del alto mando militar encabezado por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. Y como tercer pilar, la juramentación realizada en el Palacio Federal Legislativo, que, dijo, forma parte de «la simbología y la ritualidad del poder en Venezuela».
Las transiciones tuteladas
Consultada sobre paralelos históricos, Martínez Cánchica afirmó que existen precedentes de transiciones tuteladas y graduales. Mencionó el caso de Brasil, donde, según dijo, la transición se condujo desde el estamento militar y se extendió por más de una década: «Fue una transición a cuentagotas tutelada por el propio estamento militar que se tardó 12 años».
En su lectura, para evaluar si el escenario venezolano se mueve en esa dirección, habría que observar señales concretas: presencia de actores internacionales como Rusia, Irán o China, y la relación con empresas petroleras estadounidenses, como indicadores de eventuales condiciones impuestas desde fuera y aceptadas desde dentro.
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