Asistentes a «peregrinación» en Caracas vieron aumento como alivio temporal: «No alcanza»
El anuncio de aumento del ingreso mínimo por parte de la encargada del Ejecutivo, Delcy Rodríguez, generó reacciones mixtas entre trabajadores, incluso entre quienes escucharon sus palabras pues acudieron a la movilización convocada por el oficialismo. Mientras allí lo recibieron como alivio parcial, en otro punto de la ciudad sindicatos denunciaban represión y convocaban nuevas protestas para el Día del Trabajador
El aumento del ingreso mínimo anunciado por la encargada del Ejecutivo, Delcy Rodríguez, no logró calmar el malestar laboral en Venezuela. Aunque el ajuste fue presentado en medio de una movilización oficial para exigir el cese de sanciones, trabajadores y organizaciones sindicales reaccionaron con opiniones divididas y nuevas convocatorias a protesta
Incluso entre quienes asistieron a la actividad oficial, predominó una mezcla de resignación y expectativas moderadas. Algunos trabajadores consultados señalaron que el incremento representa un alivio inmediato, aunque insuficiente frente al costo de vida. «Tengo la esperanza, pero esto no nos alcanza para poder comprar mis tratamientos, mi alimentación y también tengo una hija especial», dijo Gloria Haces, habitante de Antímano al manifestar «confianza y esperanza» en el gobierno. Para David Bonilla, los montos anunciados «no son suficientes pero ahorita cubren algo».
En la misma línea, hubo quienes advirtieron que el ingreso apenas permite subsistir: «Esto es el comienzo, esperemos que venga más. Eso es simplemente para mantenerse vivo, eso no alcanza para mucho», opinó Alexis Oropeza. Otros, en cambio, valoraron el ajuste en términos más positivos: «Para mí es suficiente por ahora, como dijo el Comandante Chávez cuando llegó a la presidencia y fuimos mejorando cada vez. Creo que eso se va a repetir».
En la actividad que encabezó Delcy Rodríguez participaron trabajadores del Ministerio de Economía y Finanzas, Pdvsa, Pequiven, Ministerio de Aguas, Imparques y otras instituciones del Estado, que se concentraron en la autopista Francisco Fajardo luego de recibir mensajes de texto «invitando» a la movilización.

Allí, desde más temprano, también se escucharon llamados a la paciencia ante la situación económica. «Poco a poco se están solucionando los problemas y debemos entender la solución en la que nos encontramos hoy en día. La prioridad, más allá del aumento, es la paz», afirmó una de los participantes. Otro asistente sostuvo que «muchos aspiran aumentos desconsiderados, pero aquí debe venir progresivamente, a medida que el recurso llegue al país, los aumentos salariales. Esperemos que ese beneficio se vaya manifestando a corto y mediano plazo», apuntó Rubén Pérez, de La Vega.
Sin embargo, el descontento se expresó con mayor fuerza fuera del acto oficial. La Coalición Sindical, una organización de base que había convocado a marchar hasta la sede del Ejecutivo nacional, denunció que no pudo movilizarse debido a un cerco de funcionarios armados en su punto de concentración.
Su vocero, José Patines, cuestionó la falta de poder adquisitivo del aumento anunciado. «No nos permitieron protestar por nuestro derecho, que es un salario con poder adquisitivo. ¿Cuánto cuesta la canasta básica? Eso debe ser el salario mínimo: 1.500 dólares. Que ellos no los tengan, es su problema. Llamemos a elecciones y solucionemos este problema», declaró.
La jornada estuvo marcada además por cierres de vías en Caracas, lo que dificultó la llegada de manifestantes a distintos puntos de la ciudad. Ante este escenario, los sindicatos anunciaron una nueva jornada de protestas para el 1 de mayo en todo el país. «Seguir en las calles protestando por unas elecciones libres, por salarios, por mejores condiciones de vida y evidentemente por salario con poder adquisitivo», insistió Patines.

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