Topo mexicano destaca «marejada» de apoyo venezolano y pide impulsar cultura preventiva
El topo mexicano Alex Del Llano afirmó que la solidaridad demostrada por los venezolanos durante el doble terremoto, es una oportunidad para la construcción cívica de una cultura preventiva capaz de responder ante devastaciones ecosociales. Los rescatistas se despidieron de Venezuela luego de concluir más de 40 días de labores humanitarias y de rescate en La Guaira
El riesgo sísmico sigue estando presente en el país. Desde los terremotos del pasado mes de junio hasta el 12 de agosto, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) ha registrado más de 2.000 movimientos telúricos.
Durante este tiempo, la mayoría de los movimientos han sucedido en Naiguatá, estado La Guaira, y son considerados réplicas de los terremotos del 24 de junio, pero en las últimas dos semanas Funvisis también ha registrado un aumento de la actividad sísmica en la región occidental y oriental del país.
Sumado a esto, el organismo informó que al menos cinco estados, entre los que destacan Zulia, Táchira y Mérida recibieron ondas sísmicas del terremoto que se produjo en Colombia el pasado 10 de agosto.
La devastación ocurrida en La Guaira y algunas zonas de Caracas puso en evidencia el riesgo sísmico de buena parte del territorio. Además, expuso la falta de cultura y educación preventiva en la población sobre que hacer antes, durante y después de un terremoto.
Alex Del Llano, miembro del equipo de Topos Aztecas de México, compartió en una entrevista exclusiva para TalCual parte de su experiencia en Venezuela. En ella, resaltó la solidaridad de los venezolanos como una fortaleza que no había visto en ninguna otra parte. Para él, esto es, sin duda, el motor para la construcción cívica de una cultura preventiva en el país.
El rescatista se refirió al voluntariado ciudadano, a la autogestión que vio y a ese actuar cívico que se volcó en brindar ayuda y apoyo a los afectados en La Guaira, Caracas, Aragua y Miranda.
La llegada de los primeros rescatistas internacionales no disminuyó el apoyo y la voluntad civil de seguir colaborando con los voluntarios para rescatar sobrevivientes. Por el contrario, se sumaron para formar una fuerza conjunta.
Esa solidaridad o «marejada» de apoyo como la calificó Del Llano es la que, según su opinión, representa una oportunidad para la construcción cívica de una cultura preventiva capaz de responder ante devastaciones ecosociales.
El rescatista comparó la magnitud de los desastres de los terremotos en Venezuela y el ocurrido en 1985 en México. Contó que en México luego de esa fecha, los mexicanos vieron la necesidad de formarse y educarse. De esa forma surgieron los Topos Mexicanos.
Con la experiencia del apoyo ciudadano que Del Llano atestiguó en el país, reflexionó sobre la posibilidad de que en Venezuela sucediera algo similar.

Alex Del Llano durante una actividad formativa. Cortesía: Organización Scientology Caracas y Ministros Voluntarios Caracas
Este miércoles, los topos mexicanos se despidieron de Venezuela luego de concluir más de 40 días de labores humanitarias y de rescate en La Guaira. Ahora, están en Colombia para sumarse a la tareas de búsqueda de sobrevivientes del terremoto que se registró en el vecino país de magnitud 7.4.
Antes de despedirse de Venezuela, compartieron parte de sus conocimientos y experiencia con el objetivo de contribuir a la información ciudadana.
Durante la conversación con TalCual, Alex Del Llano explicó cuáles son las principales sugerencias para sobrevivir a un terremoto:
¿Cómo prepararse para un terremoto?
La preparación y el entrenamiento previo es la clave más importante para saber cómo enfrentar una actividad sísmica. Del Llano explicó que lo primero es observar los puntos más seguros fuera de las casas y edificios para resguardarse.
A partir de esta observación previa, el rescatista señaló que las personas pueden determinar cuál es el lugar más seguro a donde pueden trasladarse.
El espacio a donde decidan moverse debe estar lejos de edificios y/o construcciones para evitar que puedan llegar vidrios, paredes o incluso una edificación entera.
Evaluar cada escenario (si se agrietan las paredes, si existe el riesgo de que un edificio cercano se pueda caer, si el sismo es de baja o alta intensidad), permitirá desarrollar múltiples planes que contemplen la mejor ruta de escape y el punto más seguro.
“Lo segundo que ayuda muchísimo es ejercitar estos planes con tu familia. Lo ejercitas al menos tres veces en calma, de manera que ya sea un acuerdo entre familia de qué es lo que van a hacer y dónde se van a evacuar”, dijo.
Practicar estos planes y evaluar escenarios permitirá a la familia actuar de forma coordinada. El objetivo es evitar que el grupo se disperse durante o después del evento.
*Lea también: Gestión de la crisis sísmica: la odiosa comparación entre Colombia y Venezuela
Una variante del triángulo de la vida
De acuerdo con Protección Civil, ente encargado de las acciones de prevención y atención de emergencias ante desastres naturales en Venezuela, la recomendación para personas que viven en edificios es no salir de sus apartamentos durante una actividad sísmica.
Aunque la sugerencia puede cambiar para personas que viven en casas de una planta, el organismo advierte que es recomendable salir de estos espacios sólo si el tiempo de escape es menor a 10 segundos y la ruta está despejada.
Si cualquiera de las dos situaciones obliga a las personas a permanecer en sus hogares, el topo mexicano aconsejó una variante del popular triángulo de la vida. En esta versión las personas pueden ponerse al lado de muebles, gaveteros, cama, refrigeradores, o cualquier objeto que pueda resistir derrumbes.
“La posición correcta que estamos nosotros mencionando es acostados, porque ocupas menos espacio que cuando las personas están hincadas o sentadas cubriéndose la cabeza”.
En esta posición, las personas deben estar viendo hacia arriba, ya que si se llegara a caer algo, podrían verlo, cubrirse y moverse para esquivarlo.
Los terremotos no acaban cuando acaban
La prevención no acaba cuando el sismo o el terremoto termina. Luego de un movimiento de alta intensidad es posible que edificaciones queden sentidas. Además, pueden suscitarse réplicas de igual o menor intensidad que terminen de generar daños estructurales y colapsos.
Del Llano resaltó que este es un error común que suelen cometer las personas cuando no están informadas o no tienen una cultura antisísmica. Por tanto, hay que permanecer resguardados en sitios seguros.
En México, Del Llano comentó que es obligatorio hacer capacitaciones antisísmicas en trabajos y colegios. En estos protocolos de prevención sísmica mexicanos se recomienda que las personas esperen 20 minutos antes de regresar a los edificios.
Detalles adicionales que mejoran la prevención
El miembro de los Topos Aztecas de México habló sobre la necesidad de que durante la preparación inicial -en el momento que se desarrollan los planes de evacuación- se contemple la organización de los bolsos de emergencia.
Más allá de los enlatados, el agua y los medicamentos que usualmente se suele recomendar, Del Llano advirtió que lo más importante que puede tener un bolso de emergencias son los documentos personales de cada miembro de la familia.
Así mismo explicó que, en lugar de medicamentos, se puede tener copias de recetas médicas para luego comprar lo necesario.
Adicionalmente, recomendó tener dinero en efectivo, copias de las llaves de las casas y carros y objetos personales de uso indispensable como lentes de visión.
El ámbito emocional y psicológico también es un área que debe ser entrenada. Ejercicios de respiración y primeros auxilios psicológicos pueden ayudar a mantener la calma. Algunas de estas capacitaciones están disponibles en Scientology de Caracas, entidad que ha organizado talleres de prevención gratuitos, según dijo Del Llano.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.



