«Solo promesas y fotos»: afectados por explosión de bombonas en Cojedes siguen sin ayuda
La explosión de 34 bombonas, de un total de 188 cilindros recolectados en una jornada comunitaria, dejó tres viviendas con daños estructurales en San Carlos. La familia más afectada sigue desplazada y sin apoyo oficial
Mariangel Moro | El Pitazo
A 13 días de la explosión de 34 bombonas de gas doméstico, ocurrida durante una jornada comunitaria en el sector Chuchango II de San Carlos, estado Cojedes, una de las familias afectadas denuncia que aún no recibe respuesta oficial para la reparación de su vivienda.
Ahora viven fuera de su hogar, sin apoyo institucional y en condiciones precarias. «Queremos avance, no más promesas o sólo fotos», expresó Luz Marina Jiménez, propietaria de la vivienda más afectada tras el siniestro ocurrido el pasado 10 de abril en la calle Manzanero.
El hecho se registró cerca del mediodía, mientras el consejo comunal organizaba la distribución de gas doméstico, luego de haber recolectado previamente 180 cilindros en la comunidad. De ese total, 34 bombonas explotaron, generando daños en al menos tres viviendas.
Aunque no se reportaron víctimas fatales ni heridos de gravedad, los daños materiales fueron significativos.
La casa de Jiménez fue la más comprometida. Presenta afectaciones en paredes, techo y cercado, además de la pérdida total de electrodomésticos, muebles y colchones. También quedó sin electricidad.
«Mi casa quedó inhabitable. Nos mandaron a desalojar. Ahora estoy residenciada por nuestra cuenta a unos 400 metros», relató.
Debido al riesgo estructural, su familia —integrada por cuatro adultos y dos niños— fue evacuada por funcionarios del Cuerpo de Bomberos, quedando prácticamente damnificada.
El mismo día del siniestro, representantes de la Alcaldía de San Carlos, la Gobernación de Cojedes y de Pdvsa Gas acudieron al lugar para evaluar la situación. Sin embargo, según denuncia Jiménez, las visitas no se han traducido en acciones concretas.
«Se tomaron fotos y prometieron ayudar, pero seguimos esperando», afirmó.
Actualmente, la familia reside en una vivienda alquilada que costean con sus propios recursos. En el lugar carecen de servicios básicos como agua potable y de electrodomésticos, debido a las pérdidas sufridas.
«Hay días en los que amanezco deprimida. No solo fueron pérdidas materiales», confesó. Aunque se les prometió el traslado a un refugio temporal, la medida no se concretó. La ayuda que reciben proviene, en su mayoría, de vecinos de la comunidad.
«Tengo una cocina y una neverita que nos prestaron. Más nada. La ropa, gracias a Dios, no se perdió», comentó.
Jiménez también indicó que aún esperan por el envío de un camión para retirar los escombros, así como la inspección de un ingeniero que realice el avalúo de los daños en la estructura.
Tras la explosión, la empresa responsable repuso la bombona a los afectados al día siguiente, la cual es la que actualmente utiliza la familia.
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