Rodríguez y Cruz Roja Internacional refuerzan agenda de cooperación humanitaria
Kate Forbes, presidenta de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja, arribó a Venezuela para coordinar el fortalecimiento de la ayuda humanitaria. La visita ocurre meses después de la aprobación de la Ley de la Cruz Roja Venezolana, que define a la entidad como auxiliar del Poder Público
Delcy Rodríguez recibió este martes 5 de mayo a la presidenta de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC), Kate Forbes, con el objetivo de fortalecer la asistencia y la gestión enmarcada en el derecho internacional humanitario. Esta visita representa el primer viaje oficial de Forbes al país y busca consolidar los mecanismos de atención a las poblaciones vulnerables.
En el marco de esta visita, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, también sostuvo un encuentro con la máxima autoridad de la IFRC. Durante la reunión, el parlamentario manifestó la disposición del Legislativo para acompañar la misión del voluntariado de la Cruz Roja, subrayando el compromiso de apoyar las labores de atención social en el territorio nacional.
A las reuniones asistieron figuras clave del movimiento humanitario, como Loyce Pace, directora regional para las Américas de la IFRC, y Luis Manuel Farías, presidente de la Cruz Roja Venezolana. La agenda de Forbes en el país se encuentra orientada estrictamente al robustecimiento de la acción humanitaria tras los recientes cambios en la normativa que rige a la institución local.
Este acercamiento coincide con los anuncios realizados el pasado 27 de abril por el fiscal general, Larry Devoe, quien informó sobre la elaboración de un plan conjunto con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Dicho proyecto busca reforzar la labor de protección de los derechos de las personas privadas de libertad, tras una mesa de trabajo sostenida con la jefa de la delegación del CICR en Venezuela, Valérie Aubert.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





