Rodríguez cambia ministros de Trabajo y Transporte bajo tensión por salario y pasaje
En sus redes sociales, Delcy Rodríguez, encargada del Ejecutivo, nombró a Jacqueline Faría como ministra de transporte y al magistrado Carlos Alexis Castillo como títular de la cartera de Trabajo
La encargada del Ejecutivo, Delcy Rodríguez, anunció dos nuevos cambios en su tren ministerial: la designación de Jacqueline Faría como ministra de Transporte y del magistrado Carlos Alexis Castillo como titular del Proceso Social de Trabajo.
Los nombramientos, informados en horas de la tarde del 18 de marzo, llegan en medio de tensiones con los gremios pertenecientes a estos sectores por bajos salarios y desacuerdos por el costo del pasaje.
Jacqueline Faría asume el Ministerio de Transporte en sustitución del vicealmirante Aníbal Coronado, quien se desempeñaba en el cargo desde hace poco más de un año (nombrado en 2023). Coronado, una figura del ala militar, sale del despacho tras una semana de alta tensión por el ajuste del pasaje y las protestas del sector.
Faría es una de las funcionarias con mayor trayectoria en la administración pública desde la gestión de Hugo Chávez. Ha ocupado cargos como la presidencia de Movilnet y Cantv, hasta la Jefatura de Gobierno del Distrito Capital y la presidencia de la Misión Venezuela Bella.
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En el Ministerio del Proceso Social de Trabajo, Rodríguez designó al magistrado Carlos Alexis Castillo, quien sustituye a Eduardo Piñate, quien deja el cargo tras una gestión marcada por la congelación salarial y las constantes protestas de la administración pública.
El nuevo ministro, Carlos Alexis Castillo, proviene de la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Es abogado, profesor universitario y especialista en Derecho del Trabajo. Su nombramiento es inusual. Rodríguez agradeció el «permiso otorgado por el TSJ» para que el magistrado asuma funciones ejecutivas.
Este movimiento parece ser una apuesta por la «institucionalidad jurídica» para contener las demandas laborales y sindicales que han tomado fuerza en los últimos meses.
La salida de Eduardo Piñate del Ministerio del Proceso Social de Trabajo cierra un ciclo marcado por la política de «bonificación» del ingreso y la neutralización de las contrataciones colectivas. Piñate deja un despacho asediado por las protestas de gremios docentes, de salud y empresas básicas.
Uno de los hitos de conflictividad bajo su mando fue el instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre). El sector sindical ha denunciado que dicho documento cercenó primas de antigüedad, profesionalización y otros beneficios alcanzados tras décadas de lucha. Bajo su gestión las inspectorías del trabajo fueron criticadas por su parcialidad a favor de los patronos públicos, dejando a las federaciones sindicales sin un árbitro neutral.
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