Rafael Tudares cumple un año preso: su esposa clama por justicia y humanidad
El partido Voluntad Popular exige fe de vida, justicia y la libertad de Rafael Tudares Bracho. Aseguran que se trata de un «crimen de lesa humanidad»
Rafael Tudares Bracho, yerno de Edmundo González Urrutia, cumple un año preso este 7 de enero. Su esposa, Mariana González, pide justicia.
«Un año sin Rafael. Un año sin respuestas. No tengo más palabras. Solo verdad, justicia y humanidad. Eso es todo lo que pedimos», señala en su cuenta en X.
El partido Voluntad Popular también se pronunció sobre la detención arbitraria de Tudares y exige fe de vida, justicia y su libertad. Aseguran que se trata de un «crimen de lesa humanidad».
«Hoy se cumple un año del secuestro y desaparición forzada del yerno del presidente electo Edmundo González Urrutia, Rafael Tudares Bracho, detenido arbitrariamente por el régimen y mantenido durante todo este tiempo sin fe de vida, sin contacto con su familia y sin ningún tipo de garantías procesales», afirma.
*Lea también: Mujeres presas en La Crisálida están aisladas y les prohíben paquetería, denuncia ONG
El partido cuestiona la «sentencia fabricada» contra Tudares Bracho que lo condenó a 30 años de prisión «en un proceso clandestino, sin debido proceso ni pruebas».
El pasado 2 de diciembre, Mariana González confirmó la condena a 30 años de prisión contra su esposo, al tiempo que denunció que el tribunal de la causa le impidió acceder al expediente o la sentencia para conocer la totalidad de los hechos por los que fue acusado.
«Luego de 11 meses en situación de desaparición forzada y mediante un proceso penal clandestino y oculto, confirmo que, según me informaron las autoridades competentes, mi esposo Rafael Tudares Bracho habría sido condenado a 30 años de prisión, por supuestos graves delitos previstos en la legislación penal venezolana, los cuales, ratifico, él no ha cometido: Rafael es inocente», destacó González en un comunicado.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





