Quiero Elegir pide que negociación del 1 de agosto tenga como meta elecciones en un año
La plataroma ciudadana Quiero Elegir presentó una hoja de ruta para la transición democrática de cara al inicio de las conversaciones entre representantes de las asambleas de 2015 y 2026. Propone renovar el CNE, liberar a los presos políticos y celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias conjuntas
A pocos días del inicio de las negociaciones entre representantes de la Asamblea Nacional de 2015 y la Asamblea Nacional de 2026, la plataforma ciudadana Quiero Elegir llamó a que ese proceso tenga como objetivo central acordar una hoja de ruta que conduzca a la celebración conjunta de elecciones presidenciales y parlamentarias en un plazo máximo de un año.
La propuesta está contenida en el documento «Camino para recuperar la democracia, la libertad y el estado de derecho», presentado el pasado 27 de julio, en el que la organización sostiene que el país necesita una transición que restituya la legitimidad de las instituciones y permita a los venezolanos elegir nuevas autoridades bajo condiciones democráticas.
De acuerdo con Quiero Elegir, las conversaciones previstas para comenzar el 1 de agosto representan «una oportunidad política», sin embargo, advierte que hasta ahora existe poca información sobre la agenda y el alcance de las negociaciones. Por ello, plantea que, además de los espacios de confidencialidad necesarios para facilitar acuerdos, exista información periódica sobre los objetivos, avances y compromisos alcanzados, acompañada de mecanismos independientes de verificación.
La organización considera que la prioridad de la negociación debe ser construir las condiciones para una primera elección de transición y dejar para una etapa posterior las reformas institucionales de largo plazo. A su juicio, separar ambos procesos evitaría que las discusiones sobre el diseño del sistema político retrasen una salida a la actual crisis de legitimidad.
Quiero Elegir propone la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE), la aprobación de una norma electoral especial para el primer ciclo de la transición, la creación de una instancia independiente de justicia electoral, la actualización del Registro Electoral y garantías para la participación de los venezolanos en el exterior. También plantea la restitución de partidos intervenidos, la revisión de las inhabilitaciones políticas y la observación nacional e internacional durante todas las fases del proceso.
El documento también se refiere a la situación del país tras los terremotos del pasado 24 de junio y sostiene que la reconstrucción del país «también debe ser democrática» y alerta que las decisiones sobre la recuperación no pueden quedar únicamenye en manos de instituciones con una legitimidad cuestionada.
Entre las condiciones sugeridas por Quiero Elegir se considera indispensables para una elección competitiva, la liberación de las personas detenidas por razones políticas, el cese de la persecución, la derogación de normas que restringen el espacio cívico y garantías para periodistas, organizaciones de derechos humanos y observadores electorales.
La plataforma resume su propuesta en 13 «líneas rojas» que considera irrenunciables durante la negociación. Entre ellas destacan que la primera elección se celebre en un plazo máximo de un año; que el nuevo CNE sea designado en los primeros tres meses del proceso; que exista una norma electoral especial antes de finales de octubre; que se publiquen resultados desagregados por mesa; que se garantice la observación internacional desde el inicio y que la liberación de presos políticos forme parte de las condiciones para avanzar hacia los comicios.
Para Quiero Elegir, el éxito de la negociación no dependerá únicamente de alcanzar un acuerdo político, sino de que los compromisos puedan verificarse y traducirse en cambios concretos que permitan a los venezolanos volver a elegir en condiciones democráticas.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





