¿Qué impacto tuvieron los ataques militares de EEUU en el tráfico de drogas en el Caribe?
La organización InSight Crime realizó un monitoreo de las dinámicas del narcotráfico en la región desde el primer ataque de Estados Unidos en aguas del mar Caribe
Una investigación realizada por la organización InSight Crime muestra cómo los ataques militares de Estados Unidos en aguas del Caribe y del Pacífico para combatir el tráfico de drogas ha dado algunos resultados inmediatos, pero el flujo se mantiene y, además, la reactivación de las rutas interrumpidas por los ataques, es un riesgo latente.
La organización InSight Crime realizó un monitoreo de las dinámicas del narcotráfico en la región desde el primer ataque de Estados Unidos en aguas del mar Caribe, basándose en la cobertura en el terreno desde Venezuela y varias islas del Caribe y presentó un balance de lo que ha ocurrido hasta ahora y de las lecciones que se pueden extraer de las primeras acciones de esta nueva fase de la guerra contra las drogas.
Estos son los cinco puntos clave del informe publicado en su sitio web:
Han interrumpido rutas específicas de tráfico de drogas, pero el flujo no ha cesado. Los traficantes siguieran moviendo cocaína por otros medios como rutas marítimas menos patrulladas, playas más aisladas o puntos de transbordo terrestre en pequeñas naciones insulares. No se descarta el uso de yates privados, que pueden cruzar las islas del Caribe mientras se mezclan con el tráfico turístico; embarcaciones pesqueras y ferris interinsulares que pueden saltar de isla en isla mientras transportan carga oculta.
Se ha afectado poco a las redes criminales más amplias. Los narcotraficantes de alto perfil rara vez coordinan, y mucho menos pilotan, las embarcaciones rápidas que transportan drogas por el Caribe. En los puntos de distribución suelen estar redes logísticas de nivel medio que reclutan a miembros de las comunidades pesqueras locales. Eliminar a estos actores probablemente hará poco para desbaratar las operaciones de las organizaciones de tráfico de drogas más grandes, ya que estas pueden reconstruir o desviar sus rutas de suministro.
Intervención de EEUU en Venezuela no ha alterado su papel en el tráfico de cocaína. Aunque el arresto de Nicolás Maduro en Venezuela sacó del terreno a una figura acusada desde hace tiempo por las autoridades estadounidenses de facilitar el tráfico de drogas, el ecosistema criminal más amplio del país permanece en gran medida intacto.
Estrategia de militar de EEUU podría fracturar la coalición más amplia contra las drogas. Para los gobiernos que cooperan estrechamente con Estados Unidos en la lucha contra las drogas, los ataques letales suponen un delicado desafío de equilibrio. Si bien muchos desean mantener vínculos de seguridad sólidos con Washington, también pueden mostrarse reacios a asociarse con operaciones militares que eluden las normas legales internacionales y el debido proceso.
Traficantes reactivarán rutas interrumpidas cuando disminuya presencia de EEUU. Aunque los ataques de EEUU han continuado, el reenvío de activos navales clave hacia Medio Oriente y otras regiones probablemente creará un espacio para que los traficantes reanuden las rutas que quedaron inactivas durante el pico de la campaña de presión. Estas rutas nunca se extinguieron por completo; los ataques continuos sugieren que los grupos criminales nunca dejaron de explorar el corredor de las embarcaciones rápidas.
Para leer el informe completo puedes ingresar a InSight Crime
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