Alarma global por caída educativa mientras Venezuela sigue sin medirse en PISA
Mientras 91 países y economías pueden comparar cuánto saben sus estudiantes de 15 años y cómo han evolucionado durante años, Venezuela continúa fuera de la prueba PISA por decisión del chavismo. La nueva edición encontró los peores resultados promedio registrados por la OCDE en lectura y matemáticas, pero el país no dispone de datos equivalentes para saber cómo se ubican sus adolescentes frente al resto del mundo
El Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) determinó que a escala mundial el desempeño promedio en lectura y matemáticas cayó hasta el nivel más bajo desde que comenzó la medición en 2000. La prueba desarrollada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) evaluó a estudiantes de 15 años de 91 países. Venezuela no estuvo entre ellos, por decisión gubernamental.
Esa exclusión impide saber mediante PISA si el deterioro es equivalente, o peor, en el sistema educativo venezolano, donde en los últimos años se ha impuesto la precariedad, un magisterio depauperado y el «horario mosaico», además de mucha opacidad. Tampoco se puede determinar en qué magnitud o cómo se compara el rendimiento de los estudiantes venezolanos con el de países vecinos.
PISA no evalúa cuánto contenido puede memorizar un estudiante. Examina si los jóvenes pueden aplicar lo aprendido para comprender textos, resolver problemas matemáticos, interpretar fenómenos científicos y desenvolverse ante situaciones de la vida real. En su última medición determinó una tendencia preocupante: entre 2015 y 2025, el resultado promedio en lectura de sus países miembros cayó 28 puntos, una pérdida que el organismo equipara aproximadamente con año y medio de aprendizaje.
En matemáticas, el retroceso fue de 22 puntos, equivalente a poco más de un año escolar. Además, 20% de los estudiantes de 15 años de la OCDE presenta ahora bajo rendimiento simultáneamente en ciencias, matemáticas y lectura. En 2022 eran 16%.
Venezuela mira para otro lado
La OCDE no registra una participación nacional de Venezuela en las pruebas PISA desde que el gobierno de Hugo Chávez decidió abandonar la medición, además de cambiar los parametros de repitencia y rezago escolar, en el año 2003. El único antecedente reciente que aparece en sus registros corresponde al estado Miranda, que participó en PISA 2009+, una extensión del estudio aplicada en 2010 a economías que se incorporaron posteriormente a aquella ronda.
La entonces gobernación de Miranda sometió a la evaluación a estudiantes de 15 años de escuelas estadales y privadas. Los resultados estuvieron muy por debajo de los promedios internacionales. 60% de los estudiantes evaluados no alcanzó las competencias básicas en matemáticas, 44% quedó por debajo de ese nivel en ciencias y 42% en lectura.
Venezuela tuvo anteriormente un mecanismo nacional para medir el aprendizaje. El Sistema Nacional de Medición y Evaluación del Aprendizaje (Sinea) realizó una evaluación nacional en 1998 y volvió a aplicar pruebas de lengua y matemática a una muestra nacional en 2003. Los resultados no se hicieron públicos.
Venezuela regresó en 2025 al Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE), coordinado por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación de la Unesco. La prueba fue aplicada en 18 países y evalúa lectura y matemáticas en tercer grado, y lectura, matemáticas y ciencias en sexto grado. Hasta ahora no se conocen resultados.
En junio de 2025, el Ministerio de Educación anunció el inicio de una evaluación nacional sobre calidad educativa dirigida a estudiantes de educación básica y bachillerato. Según explicó entonces el ministro Héctor Rodríguez, la medición se aplicaría de forma aleatoria a 10% de los estudiantes de cada municipio que cursaran entre tercer y sexto grado de primaria y tercer año de bachillerato, con el objetivo de identificar fortalezas y deficiencias del sistema. El funcionario también señaló que la intención era repetirla anualmente al cierre de cada periodo escolar.
Ese anuncio se produjo pocas semanas después de que la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) divulgara una investigación según la cual más de 70% de los estudiantes evaluados entre sexto grado de primaria y quinto año de bachillerato reprobó en matemáticas y habilidad verbal, con promedios apenas superiores a siete puntos sobre 20. En comprensión lectora, la calificación global fue de 7,61/20.
América Latina también retrocede
Los resultados de PISA 2025 muestran que buena parte de América Latina continúa por debajo del promedio de la OCDE. Chile se mantiene entre los sistemas de mayor rendimiento regional, pero cayó respecto de 2022 en lectura y matemáticas. Colombia mantuvo resultados generales relativamente estables, aunque su puntuación en lectura retrocedió. México también cayó en lectura y matemáticas, mientras que Argentina registró deterioros en las tres áreas.
Hubo excepciones. La OCDE destacó mejoras en ciencias en Costa Rica, Uruguay y El Salvador. Uruguay estuvo además entre los sistemas que mejoraron su desempeño científico durante la última década.
Los mejores resultados volvieron a concentrarse en Asia. Las jurisdicciones chinas de Pekín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang, junto con Singapur, estuvieron entre los sistemas de mayor desempeño en las tres áreas evaluadas. También destacaron Japón, Corea del Sur, Taiwán y, fuera de Asia, Estonia y Reino Unido.
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