Madre de Wilber Garcés, venezolano herido por ICE, pide que sea trasladado a un hospital
El venezolano Wilber Garcés tenía más de cinco años fuera del país e ingresó legalmente a Estados Unidos desde México hace casi tres años bajo el programa de parole humanitario y con solicitud de asilo en curso, según sus familiares. «Está bastante lastimado y con mucho dolor», dijo su madre
La familia del migrante venezolano Wilber Rafael Garcés Pérez exigió justicia y atención médica urgente para ser operado, tras ser baleado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Austin, Estados Unidos.
Garcés recibió el domingo un balazo en la parte superior de la espalda por parte de un agente del ICE y, desde entonces, permanece bajo custodia federal. Su madre Flor Pérez informó que la bala alojada cerca de su columna le ha causado inmovilidad en el lado izquierdo de su cuerpo y teme que se mueva hacia algún órgano.
«Está bastante lastimado y con mucho dolor», dijo Pérez a la AFP desde el estado Lara.
Explicó que tras ser llevado dos veces a un hospital, fue regresado al centro de detención y que hasta ahora solo ha recibido calmantes de las enfermeras del lugar. Sostuvo que requiere de una cama clínica, ya que las condiciones en las que se encuentran no son óptimas para su situación médica.
El miércoles durante una conferencia de prensa desde el centro de detención, Garcés expresó que el disparo le «fracturó la clavícula y en el hospital que me llevaron no me pudieron sacar la bala» porque estuvo cerca de alcanzar su columna.
*Lea también: Juez ordena frenar deportación de Wilber Garcés, venezolano herido por agentes de ICE
Horas después, su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, informó que Garcés fue nuevamente «trasladado a otro hospital porque ahora sufre parálisis del lado izquierdo».
Flor Pérez vive con el hijo de Garcés, un niño que padece una parálisis cerebral desde su nacimiento. El pequeño depende económicamente de las remesas que Garcés envía desde Texas para sus medicinas y tratamientos.
La mujer exigió además una investigación y se apliquen sanciones al funcionario que disparó. Catalogó el procedimiento policial como una flagrante violación a los derechos humanos.
«El me marcó en una videollamada y lo vi en el momento cuando el estaba estacionado en su carro sentado y me cuenta que venía un carro y lo chocó» y «entonces dice ‘mamá me dispararon, me dispararon'», contó Pérez.
Wilber Garcés tenía más de cinco años fuera de Venezuela e ingresó legalmente a Estados Unidos desde México hace casi tres años bajo el programa de parole humanitario y con solicitud de asilo en curso, según sus familiares. El joven de 28 años contaba con permisos para trabajar como repartidor de la plataforma DoorDash.
Con información de AFP
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.





