Machado afirma que la negociación es necesaria: «No es rendición ni venganza»
Machado aseguró en Oslo que Venezuela necesita pasar de la resistencia a la gobernanza y para lograrlo se requerirá acuerdos y coaliciones amplias y fuertes que permitan gobernar y reformar
La líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, afirmó que la negociación con quienes ejercen el poder para avanzar y concretar la transición democrática en Venezuela es necesaria y no debe verse como una rendición o venganza, sino «como un esfuerzo serio, firme y responsable para transformar una nueva apertura política en una solución».
Así lo aseguró durante su intervención en el Foro de la Libertad de Oslo, en Noruega, este martes 2 de junio, donde pidió el apoyo a todos los presentes para lograr la democracia en Venezuela.
«El largo, doloroso y extraordinario camino de Venezuela hacia la libertad ha entrado en su fase definitiva y final. Y los necesitamos a cada uno de ustedes alineados y activos para apoyarnos de manera concreta, ordenada e inmediata durante nuestra transición a la democracia».
Machado afirmó que pronto regresará a Venezuela.
Estos fueron los puntos clave de su discurso:
El pueblo es el mandato. Machado destacó el rol protagónico del pueblo venezolano antes, durante y después de las elecciones del 28 de julio de 2024. «La historia de Venezuela hoy es la historia de millones de ciudadanos que mantuvieron viva la soberanía…Son personas comunes y corrientes que votaron sabiendo que sus nombres podían ser registrados, sus hogares marcados y su valentía castigada».
Cultura democrática. En su intervención, resaltó la convicción democrática, el instinto cívico y la capacidad de organización social de la ciudadanía. «Venezuela no es una sociedad rota por el odio religioso, el conflicto racial, la división regional o la discordia civil permanente…Nuestro pueblo ha sufrido inmensamente y, sin embargo, nunca perdió su vocación de paz».
Perder el miedo. Los venezolanos, afirmó la líder opositora, comenzaron a perder el miedo y empezaron a imaginar el futuro. Consideró que la grieta abierta es «imparable» tanto así que quienes ejercen el poder «han tenido que reconocer algo que no vislumbraban, y ciertamente no querían: que Venezuela no puede ser estabilizada, recuperada ni gobernada indefinidamente sin la mayoría democrática que se expresó el 28 de julio».
Las tres fases de EEUU. Machado reconoció el valor estratégico del marco de trabajo planteado por Estados Unidos organizado en tres fases, tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el 3 de enero: estabilización, recuperación y transición. En este sentido, señaló que la estabilización institucional requiere instituciones creíbles; la reconstrucción económica y social requiere confianza, y la transición democrática requiere elecciones libres y justas.
De la resistencia a la gobernanza. En este momento, dijo, es necesario pasar de la resistencia que mantuvo «viva la verdad moral que el régimen intentó extinguir» a la gobernanza que el país requiere.
Se refirió a la reconstrucción de las instituciones y la creación de las bases para una sociedad democrática libre sustentada en la ley y la contraloría ciudadana. «Eso requerirá disciplina. Requerirá acuerdos. Requerirá coaliciones lo suficientemente amplias como para gobernar y lo suficientemente fuertes como para reformar. Requerirá la valentía de sentarse a la mesa con personas que piensan diferente y, aun así, encontrar puntos en común al servicio del país».

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